
Ignacio Arizmendi P.
El año pasado (2020), el joven cubano Luis Robles salió por su ciudad con una pancarta que decía “Libertad”, ¡y perdió la suya! Más tardó en salir que la policía castrista en llegar y echarle mano. Un reflejo, uno solo, de la Cuba de hoy, con 11.2 millones de habitantes, oprimidos por un Estado diseñado y mantenido según los cánones marxistas-leninistas de los hermanos Fidel y Raul Castro tras el triunfo de su revolución el 1 de enero de 1959, que, luego de más de 60 años, no ha terminado, ni terminará jamás, de construir el paraíso proletario.