
Ernesto Macías Tovar
Las relaciones internacionales exigen serenidad, tacto y diplomacia; no altisonancias ni ramplonería. En el caso de Colombia, desde que Gustavo Petro asumió la Presidencia, nuestra política exterior ha sido manejada con torpeza, tanto en la forma -a través de redes sociales y desplantes- como en el fondo, desconociendo la seriedad de los vínculos bilaterales. Particularmente con Estados Unidos, nuestro principal aliado comercial, estratégico y político, el deterioro ha sido constante, provocado directamente por Petro.