
César Salas Pérez
Hemos visto que una de las estrategias que más le ha dado buenos resultados a los políticos de la izquierda radical en Colombia a la hora de blindarse jurídicamente ante decisiones judiciales que le son desfavorables o adversas, es precisamente, acudir a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Washington DC. Solicitando las ya conocidas medidas cautelares bajo el supuesto de que la decisión tomada por un ente de control en el país de origen en el ejercicio de su actividad política o por ocupar un cargo de elección popular, les ha sido violatoria de sus derechos humanos, so pena de sufrir un daño irreparable producto de una situación grave y urgente.

