
Ariel Peña
Ante el fracaso de las reformas del gobierno colombiano que busca imitar al chavismo, envileciendo a las masas para volverlas más dúctiles al régimen, ahora las retomará presentándolas nuevamente al Congreso, con otros insumos, pues al malograrse las marchas petristas que fueron infinitamente inferiores a las de la oposición, dado que las centrales sindicales gobierneras perdieron su capacidad de convocatoria al dejarse llevar por las ilusiones reformistas y burocráticas; sin embargo sectores afectos y seguidores del gobierno pretenden otro “estallido social”, presionando al parlamento y a la justicia, para hacer efectivos los caprichos dogmáticos del Pacto Histórico, lo que no tendrá nada de protesta social, sino otra vez la acción vandálica de grupos de milicianos, similares a los colectivos chavistas, que mediante la violencia buscaran aterrorizar a la población para “radicalizar la revolución”, al mejor estilo de Nicolás Maduro en Venezuela.