
Alberto Velásquez Martínez
En el mundo americano no hay confianza en sus instituciones. Poco se cree en la aplicación y respeto por la justicia. Esta funciona con muletas cuando no condenada a moverse en silla de ruedas. Pocas veces llega oportunamente. Los países van cayendo en manos de gobiernos autocráticos, regidos por verdaderos déspotas que los disfrazan de legitimidades a través de elecciones fraudulentas.