
Alfonso Monsalve Solórzano
Uno cree que la caída libre que lleva el país pronto tocará fondo, pero eso ocurrirá si la ciudadanía demuestra su fuerza deteniendo el demencial torbellino que el presidente ha desatado. Está convencido de que por más desafueros que cometan él y su entorno, estos se convertirán en paisaje con el que nos acostumbraremos a vivir, y así, poco a poco, cuando nos demos cuenta, habremos traspasado el punto de no retorno que nos arrastrará a décadas de entropía política como estado fallido en manos de narcotraficantes señores de la guerra o en una dictadura “popular”, tipo soviético. Y después, no nos quejemos porque Petro y sus corifeos lo han dicho muy, pero muy claro.