Author: Alfonso Monsalve Solórzano (Alfonso Monsalve Solórzano)

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Polarización legítima
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Polarización legítima

Alfonso Monsalve Solórzano                 

Hay quienes piensan, como Sergio Fajardo, que la polarización existente en el país es entre fuerzas de la extrema derecha y la extrema izquierda, y que terminarán por llevar al país a un callejón sin salida, así que lo pertinente es una solución de centro.  Están equivocados. Les falta profundidad para hacer las distinciones pertinentes y finura en el análisis, acompañados de buenas herramientas teóricas.

La destrucción de la democracia liberal avanza
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La destrucción de la democracia liberal avanza

Alfonso Monsalve Solórzano  

Hace más de un año escribí que la negociación con el ELN iba a meter por la puerta de atrás el modelo híbrido socialista-cristiano en la versión Golconda de la teología de la liberación -mezcla a su vez de fundamentalismo religioso al estilo el régimen de ayatolas de Irán- y socialismo tropical en versión cubana.

El shu, shu, shu y la coprohabladera
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El shu, shu, shu y la coprohabladera

Alfonso Monsalve S

Este gobierno está encabezado por alguien que tiene una infinita capacidad de hablar para insultar, despotricar, contradecirse y echarle la culpa a los demás de todos sus desastres, que no son pocos, sino muchos, en una cháchara inagotable, muchas veces del tipo del flujo de conciencias y de la asociación libre de ideas,  que esconde su total incapacidad de gobernar, pues sus funcionarios, burdas copias del original,  ni siquiera son aptos para ejecutar los presupuestos que tiene asignados; y los que tiene, se los gasta en corrupción, como la de la UNGRD; pero, a la vez reclama mayores recursos mediante la apropiación de los ahorros de los colombianos, por ejemplo,  en su proyecto de ahorro pensional o chantajeando al congreso y al país si no le aprueban un cupo de endeudamiento en el exterior.

No más corruptos, no más destructores
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No más corruptos, no más destructores

Alfonso Monsalve Solórzano

Los escándalos de corrupción crecen como espuma, involucrando a altos cargos del ejecutivo y el legislativo, a los que Olmedo López denominó el Cónclave -en extensa entrevista en la revista Semana de ayer (https://www.semana.com/nacion/articulo/olmedo-lopez-confeso-que-la-corrupcion-en-el-gobierno-petro-desde-la-ungrd-se-ordeno-en-el-conclave-asi-compraron-congresistas-y-votos/202451/)-, por la importancia de los asistentes: el señor Olmedo menciona al ministro de gobierno, Luis Fernando Velasco, de quien dice tiene muchas cosas que aclarar al país; al ministro de hacienda Ricardo Bonilla; a Carlos Ramón González, en el momento de los hechos, director del DAPRE y hoy director de Inteligencia del país, quien responde directamente a Petro.

De la autonomía universitaria y otros dos temas.
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De la autonomía universitaria y otros dos temas.

Alfonso Monsalve Solórzano

Petro asume que toda decisión que atañe al interés público se toma democráticamente. Y eso sería susceptible de discusión, pero, en el caso de la Universidad Nacional, lo que quiere ejecutar Petro es una trampa monumental, al querer imponer la decisión mayoritaria de la consulta de profesores y estudiantes para respaldar un candidato, como si esta fuese de obligatorio cumplimiento, para defenestrar al candidato que fue ungido por el Consejo Superior Universitario.

Petro, cada vez más radical; cada vez más débil
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Petro, cada vez más radical; cada vez más débil

Alfonso Monsalve Solórzano

Las amenazas de Petro son inversamente proporcionales a su fortaleza, que en la actualidad está en un pronunciado declive. Su legitimidad de origen, es decir, el cumplimiento de las reglas de juego electorales para acceder al poder, está manchada irreversiblemente. Montones de dinero sucio entraron a su campaña, por su hijo, su hermano, Benedetti, Merlano, Fecode y la Uso, entre otros; una aeronave fue puesta a su servicio por parte de obscuros negociantes de criptomonedas, y realizaron pactos con mafiosos para movilizar votos comprados, rompiendo el principio de igualdad en la competencia y tiñendo de crimen el certamen democrático, haciéndonos recordar la elección de Samper.

El régimen está mostrando su cara real
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El régimen está mostrando su cara real

Alfonso Monsalve Solórzano

El presidente Petro ha cumplido su palabra. Este es el Gobierno del Cambio; y, de manera extraordinaria, ya desde antes de comenzar su mandato. En efecto, la corrupción, la violencia, el amedrantamiento, la inseguridad y el desafío institucional, ya existían en el país, pero Petro los ha llevado más allá a un grado tal que han dado un salto cualitativo de tal magnitud que las instituciones democráticas que todavía soportan a Colombia están a punto de implosionar porque los fenómenos citados se han convertido en política de estado.

La inversión de la realidad
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La inversión de la realidad

Alfonso Monsalve Solórzano

La marcha más grande contra gobierno alguno se realizó el pasado domingo. Petro, por supuesto, vio más o menos doscientas cincuenta mil personas en todo el país, pero según cálculos imparciales, más de dos millones de personas de todas las condiciones sociales salieron a protestar contra el gobierno de Petro a lo largo y ancho del país,  cada una con sus propias razones: la reforma a la salud, la reforma pensional, la corrupción en el gobierno, la posible convocatoria a una constituyente, las llamadas negociaciones de paz y la pérdida de la soberanía del estado a manos de grupos ilegales, la inseguridad ciudadana, etc., porque el país es un caos, producto de un mal gobierno que destruye las instituciones y los bienes construidos con años de esfuerzo, polariza y divide.

El poder soberano del pueblo
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El poder soberano del pueblo

Alfonso Monsalve Solórzano

Dice el chascarrillo que el ego de Maradona era tan grande que se concebía de pie sobre los hombros de Dios. Pero no contaba con Petro, que se montó en los hombros del mismísimo futbolista para demostrar su grandeza; es decir, la que él cree que tiene. Y de paso, su espíritu torvo. Y su real pequeñez, inversamente proporcional a sus ínfulas de excelsitud. Y, más allá de toda duda, de su incapacidad para gobernar este país.