
Alexander Cambero
El fuego de la patria estaba oculto esperando el momento para ir encendiendo los tiernos leños que acaricia la esperanza de una transformación que haga renacer las expectativas de una nación sujetada por las cadenas del miedo. Llegó el momento en que salir de una realidad espantosa es un clamor nacional. No se trata del mero ejercicio ejecutivo de un traspaso de mando. Es el anhelo de una sociedad que sufre como su calidad de vida se esfumó debido al pueril experimento revolucionario que dio al traste con la democracia como sistema.