
Alexander Cambero
Hemos despertado de una larga noche. Un sueño casi sepulcral de veinticinco años de torturas. Un piélago de nuestras vidas donde la rueda del progreso se atascó en el lodazal que se inspiró en lo indeseable. El secuestro del país bajo la vil manipulación de un gobierno tiránico comienza a observar que se le viene el ocaso. Que el final se convierte en el cierre definitivo de esta etapa negra de nuestra historia. Demasiado tiempo en donde una manada de resentidos sociales al frente del poder guillotinó nuestro futuro.