
Alexander Cambero
Estas palabras nacen desde la impotencia. Demasiada arbitrariedad acumulada por años de desasosiego hace que nos atrevamos a manifestar lo que millones padecemos. Sentir cómo la patria tiene una punzante herida en el corazón. Producto de la nefasta patraña de una tiranía que ejerce el terror es algo que motivan estas reflexiones. Es un grito desesperado que quiere anclar en la conciencia de aquellos que militan en la justicia. Ciudadanos de diferentes puntos de un planeta que al fin y al cabo es nuestro inmueble común.