Iván Tabares Marín
A veces tengo la sensación de ser el único colombiano que leyó la autobiografía de Gustavo Petro porque son casi nulas las referencias en los medios a ese texto, en particular cuando conmemorábamos la tragedia del Palacio de Justicia, ocurrida hace cuarenta años y que el mitómano presidente califica hoy como una “genialidad” de los terroristas del M–19.
Leamos lo que escribió: “Nuestro problema en el M–19 era que no analizábamos en detalle la realidad política del país”, y luego agrega: “Las consecuencias de esa lógica fueron nefastas. Por su culpa, la operación del Palacio de Justicia fracasó de manera tan trágica: no previmos que la cúpula del ejército estaba relacionada con Pablo Escobar y que el jefe del cartel de Medellín se aliaría con las Fuerzas Armadas para asesinar a los magistrados que los estaban juzgando a él y a los militares” (pág. 200). ¿Genialidad?
Y en la pág. 182: Navarro Woff y yo “sabíamos que si el Ejército llegaba a sentirse vulnerable podía organizar un golpe de Estado. Ya lo había hecho en la toma del Palacio Justicia. El Ejército se había sentido agredido por las acusaciones que iban a hacerse en la Corte Suprema de Justicia por torturas contra militantes del M – 19, y que involucraban a toda su cúpula militar. Su respuesta consistió en derrocar a esa corte asesinando a buena parte de sus magistrados. Como escribí en un capítulo anterior, los exámenes forenses actuales demuestran que todos los disparos que recibieron los jueces fueron de las armas de las Fuerzas Militares de Colombia”.
Los informes oficiales y de familiares de las víctimas del Palacio de Justicia demuestran que Gustavo Petro es un mentiroso compulsivo tal como lo demostró su compañero en el M–19, Carlos Alonso Lucio, quien encontró varios centenares de mentiras en el libro.
Las declaraciones en X del exguerrillero son en general mentiras o exageraciones, aprovechando que sus millones de seguidores viven mal informados y le creen. Si un niño muere porque no le dieron el medicamento para la hemofilia, dice Petro que la culpa es de la madre que lo dejó montar en bicicleta; si un indicador económico es positivo, asegura que se debe a su gobierno; si es negativo, el culpable es el banco de la República que subió las tasas de interés; en otros casos es culpable Duque en la pandemia o Uribe Vélez.
Mientras los periodistas hablan de las mentiras de Petro, en Blu Radio, la publicidad pagada con nuestros impuestos repite la exageración de dos millones de hectáreas formalizadas para los campesinos. En un informe reciente en revista Semana, Aurelio Suárez demostró que esos datos son falsos y que las hectáreas adjudicadas a los campesinos por este gobierno son muy inferiores a las que logró el expresidente Iván Duque. En el mismo sentido se expresó el expresidente Álvaro Uribe Vélez: “Petro no cumple ni dice la verdad”, y agregó: el gobierno Petro “ha entregado 305.000 hectáreas, no 700.000 como lo afirma¨. La publicidad habla de dos millones de hectáreas.
