La guerra cultural comunista

La guerra cultural comunista

Darío Acevedo C.*

“Los comunistas son expertos en guerra cultural, aprendieron a moldear sus formas de expresión según las circunstancias. Los comunistas de hoy se diferencian de los bolcheviques de Lenin y de los maoístas en que hoy en día se camuflan, se enmascaran cambiando la retórica frentera de sus antiguos maestros.

Se tiende a creer que, con el derrumbe de la Unión Soviética y la adopción del capitalismo por la China Roja, además del destape de su sanguinaria represión, causante de cientos de millones de muertos por hambre, castigos y agresiones de todo tipo contra sus opositores, esta corriente estaría en retirada o en franco desuso.

Pero, no es así, en muchos países se están reinventando, se visten con otras ropas, afirman que son demócratas verdaderos, participan en las antes odiadas elecciones burguesas, infiltran las entidades del estado, militan en distintos partidos y causas antes denigradas por su ideología.

Hoy se ponen a la cabeza en la lucha contra el imperialismo, el sionismo en el mundo y el uribismo en Colombia. En efecto, en el plano internacional, sus tentáculos entraron en acción liderando movimientos a favor de Irán, el país que patrocina el terrorismo al que muestran como víctima de Trump, oscureciendo que ese país gobernado por una abyecta y oscurantista dictadura fundamentalista de los ayatolas busca desesperadamente dotarse de un arma nuclear para borrar del mapa a Israel y amenazar y golpear a EE. UU. el satán del mundo.

En el caso cubano, sin rubor alguno por negar lo innegable, sostienen que EE. UU. es el culpable del desastre de Cuba, de esa manera se liberan de asumir el fracaso de su dogma que habla de la superioridad moral y económica del socialismo, borran la expropiación masiva de bienes y empresas norteamericanos y de cubanos adinerados impuesto por el ministerio de Economía en manos de un ignorante, el Ché Guevara. Y dicen, con desparpajo, que la miseria que viven los cubanos desde hace años se origina en el reciente bloqueo petrolero decretado por la administración Trump. 

Niegan el factor que llevó a la isla a su fracaso, a saber, la economía parasitaria a la que se acostumbraron. Acabaron con el azúcar, condenaron al exilio a más de 4 millones de cubanos entre ellos a sus empresarios privados, y se dedicaron a promover guerrillas por todo el continente americano. Vivían de las ayudas de la URSS y luego de la Venezuela chavista y madurista.

Y con respecto a Colombia, la joya de la corona, podemos ver como lograron acceder al poder usando métodos y tácticas fraudulentas en la anterior campaña presidencial según dictamen del Consejo Electoral. Y hoy, su poderío amenaza con asegurar la continuidad de un gobierno fracasado y abrumado por prácticas lumpenescas, que atribuye su mala gestión al saboteo de la oligarquía que no lo deja hacer lo que quiere hacer.

Los que quieren dar continuidad a este fracaso, niegan, como sus camaradas renovados y revisionistas del mundo, ser comunistas, pero no han podido ocultar sus lazos con las desalmadas guerrillas con cuyos comandantes se abrazan y han colmado de beneficios y ventajas innombrables.” (Mayo 6)

* Publicado en su cuenta de X (@darioacevedoc).