Carta a los palomistas en esta recta final y a quienes aún están indecisos

Carta a los palomistas en esta recta final y a quienes aún están indecisos

Diego A. Santos*

“Carta a los palomistas en esta recta final y a quienes aún están indecisos.

No hemos llegado hasta aquí para bajar los brazos ahora

Me imagino que muchos de ustedes están preocupados y cansados. Seguro están durmiendo poco, que algunos dudan y que otros se han preguntado si vale la pena seguir.

Les digo hoy que esa pregunta tiene una sola respuesta posible: sí. Siempre sí.

Los movimientos que cambian la historia no son los que nunca tropiezan. Son los que tropiezan, sangran, y se ponen de pie. Los que sus enemigos dan por muertos y amanecen más vivos que nunca. Los que, cuando el viento les sopla en la cara, aprenden a caminar más fuerte.

Nosotros no somos una campaña de tiempos fáciles. Somos una campaña de tiempos difíciles. Y eso, señoras y señores, es exactamente lo que nos hace diferentes.

¿Qué sería de esta lucha si no costara nada? ¿Qué mérito tendría una victoria que nadie disputó? Los que hoy nos atacan, los que nos minimizan, los que celebran cada tropiezo nuestro como si fuera el último, nos están haciendo el favor más grande que nos pudieron hacer: nos están recordando por qué estamos aquí.

Paloma Valencia no representa un nombre en un tarjetón. Representa una Colombia que se niega a seguir siendo gobernada por el miedo, por el populismo barato, por la demagogia que promete todo y entrega poco. Representa la convicción —incómoda, sí, pero honesta— de que este país merece más que aplausos fáciles. Esto, en tiempos de facilismo, cuesta. Claro que cuesta.

Pero pregúntense: ¿prefieren el camino cómodo de rendirse, o el camino difícil del que algún día, mirando atrás, dirá “yo estuve ahí, yo no me fui, yo aguanté”?

Churchill lo dijo en el momento más oscuro de la II Guerra Mundial, cuando todo parecía perdido, cuando los aliados caían uno a uno: “Nunca se rindan. Nunca, nunca, nunca.”

Hoy yo les digo lo mismo, con menos guerra, pero con la misma convicción: No se rindan. No ahora. No cuando más se nos necesita.

Los grandes cambios de Colombia no los han hecho los que tuvieron el camino despejado. Los han hecho los que siguieron cuando el camino se cerró.

Sigan. Llamen. Golpeen esa puerta más. Cuenten esa historia una vez más. Aguanten un día más. Porque el 2026 se gana o se pierde en estos días. En estos días donde duele. En estos días donde flaquea el ánimo. En estos días donde se construyen —silenciosamente, sin aplausos— las victorias que después todos quieren celebrar.

Ustedes son esa campaña. Hoy, aquí, a pesar de todo.

Y Colombia, aunque todavía no lo sabe, los está necesitando. ¡Vamos con toda!” (Mayo 3)

* Publicado en su cuenta de X (@DiegoASantos).