Alexander Cambero
El próximo 8 de marzo los colombianos tendrán la posibilidad de dar un paso gigantesco en la búsqueda de un gran futuro. La gran consulta le dará a la nación la posibilidad de lograr una opción que puede vencer al continuismo encarnado en Iván Cepeda. Para ello, se tiene que analizar muy bien cuál es la alternativa que mejor conviene, aquella que cuente con mayores probabilidades de crecimiento. No olvidemos que el adversario es el gobierno actual con todas sus ramificaciones y alianzas con el crimen organizado. Sus vínculos con la guerrilla y el narcotráfico son harto conocidos. Esa hermandad que se inicia en el palacio de Nariño hasta los refugios de los capos, en un contubernio donde millones de dólares sucios buscarán torcer la voluntad popular. Son los que han sembrado el terror por décadas. Con Gustavo Petro salieron de sus madrigueras para lograr actuar a sus anchas. Nunca la estafa militante actuó con mayor impunidad.
La gran consulta, reiteramos, es una magnífica oportunidad para encontrar la vía democrática para contrarrestar el interés de perpetuidad del totalitarismo en el poder. Ese es realmente el peligro que se corre. Que se termine de institucionalizar el crimen como proyecto político con visos legales. Comenzarían degollando al estamento del estado para ponerlo a los pies de las peores intenciones. Las opciones que se ofrecen son de personalidades con sobrados méritos para ejercer el gobierno nacional. Son parte de la reserva moral de la nación que sale a la palestra pública con la intención de quien encarne la necesaria voluntad de cambio. Seres con una trayectoria limpia y destacada al servicio de su nación.
Lo fundamental es saber escoger. El ganador de este evento saldrá con mucha fortaleza en la intención de cohesionar los equipos y avanzar en pos de la victoria final. Paloma Valencia es la única candidatura que mantiene un buen ritmo de crecimiento. Su discurso diáfano viene acertando en las gruesas capas de la población. Un mensaje directo que habla de cambios estructurales que vendrán en beneficio general. Una de las grandes potencialidades que tiene este proyecto es sin duda su trabajo como congresista. Desde el parlamento se encargó de acusar al desalmado gobierno de Gustavo Petro. Su encomiable trabajo logró frenar muchas de sus alocadas propuestas.
Llegó la hora de enfrentar a Iván Cepeda. Este enigmático candidato es el rostro personificado del crimen. Su oscura labor siempre fue ser el tapadero de la guerrilla. Su candidatura es financiada por los grupos malhechores. El esfuerzo tiene que ser en la unidad de todos los demócratas. Dejar atrás los egoísmos o el reconcomio por no salir electo. Acá los más importante es rescatar a Colombia de las garras del totalitarismo.
Creemos que Colombia contará con su primera mujer como presidenta. Será diametralmente opuesta a la pésima primera vez de la izquierda en el poder. El gobierno actual es aliado de los sectores que sembraron de llanto al país. Paloma Valencia traerá consigo la libertad.
@alecambero

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