
Ernesto Macías Tovar
Gustavo Petro, un gobernante que no enfrenta los hechos: los disfraza. Donde hay déficit, anuncia bonanza; y donde hay crisis, proclama avances.
A raíz de nuevos escándalos de corrupción –ya perdimos la cuenta– ocurridos durante el mandato de Gustavo Petro, se impone reactivar el debate sobre el manejo del dinero público. Hablamos de los contratos en RTVC, por cerca de $ 23.000 millones, con un maquillador y un fotógrafo al servicio de la “ex primera dama”, Verónica Alcocer, y de 164.813 contratos celebrados a dedo en enero, antes de la ley de garantías, por $ 14,87 billones. Todo, mientras el Gobierno insiste en que no hay recursos para atender los estragos humanitarios del invierno.
El título de esta columna no alude al costoso profesional encargado de maquillar a la señora, sino a Petro: un gobernante maquillador de la realidad, administrador de un relato, no de un país. No enfrenta los hechos: los disfraza. Donde hay déficit, anuncia bonanza; donde hay crisis, proclama avances; donde hay incertidumbre, vende certezas estadísticas. Su poder no se sostiene en la verdad, sino en la cosmética de las cifras: enmascara el fracaso en “logro” y el deterioro en “cambio”. Mientras la nación acumula grietas profundas, él insiste en pintar una fachada impecable, como si gobernar fuera un acto de ficción.
Petro actúa como aquel personaje que altera estados financieros para hacer parecer solvente a una empresa ante bancos, inversores o autoridades. Aquí, el maquillador pretende exhibir una Colombia bien manejada, que solo requeriría más impuestos para cubrir urgencias y emergencias.
Surge entonces la pregunta inevitable: ¿qué se hace el presupuesto?, ¿por dónde se fuga? Ni los expertos logran comprender el endeudamiento desbordado e histórico al que Petro ha sometido al país. En agosto de 2022 recibió la deuda pública en $ 1.124 billones –después de pandemia– y, en diciembre de 2025, aún faltando ocho meses para entregar, la tenía en $ 2.037 billones: un aumento superior al 67 %.
Aquí, el maquillador pretende exhibir una Colombia bien manejada, que solo requeriría más impuestos para cubrir urgencias y emergencias.
Ni hablar de derroche y corrupción. Solo algunos ejemplos: además del “robo del siglo” en la UNGRD –que se calcula en billones–, cuya compra de carrotanques por $ 47.000 millones fue apenas la cuota inicial, está el de los $ 14,8 billones contratados en enero, los aviones Gripen por $ 16,5 billones, o el contrato de abogados por $ 10.000 millones para sacar a Petro de la Lista Clinton.
Y mientras 94.000 familias colombianas lo perdieron todo por el invierno y esperan apoyo oficial, los familiares del mandatario y de sus funcionarios llenan los bolsillos mediante contratos. Los casos abundan: lo que se conoce de la “exesposa, los hijos y el hermano de” Petro; los contratos de la madre y el hermano de la ministra de Cultura por $ 500 millones; la esposa y el hermano del ministro del Trabajo, por $ 1.000 millones; los hijos de la exministra del Trabajo, por $ 371,3 millones; la funcionaria esposa del ministro de Salud, cuestionada por presiones indebidas y actuaciones frente a buques hospital de $ 55.000 millones. En RTVC, otros 1.800 contratos sin licitación. Y Ecopetrol, “la caja mayor”.
Aun así, maquillando la realidad, Petro reitera que no hay caja. Reparte culpas, insinuando que todo ocurrió en gobiernos anteriores o “a sus espaldas”, como en la UNGRD. Y sin rubor, decretó en plena Navidad una emergencia económica para imponer impuestos por $ 11 billones, que la Corte Constitucional suspendió en derecho. Ahora, sin criterios técnicos, cuantifica la tragedia invernal en $ 8 billones para decretar una cuarta emergencia.
Pero los gobernadores le descubrieron el dinero debajo del colchón: $ 6,1 billones en saldos no ejecutados de regalías y otros $ 3 billones guardados en bancos. Bastaría con que la Corte exija certificar esos recursos listos para ejecutar. Y entonces el país verá, sin maquillaje, al gobernante que cambió la administración por el relato, y la responsabilidad por la ficción.
@ernestomaciast
16.02.2026
Leave a Reply