Del original al eco: el chafarote y su copia

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Del original al eco: el chafarote y su copia

Carolina Restrepo Cañavera*                                                                                            

“Roy Barreras no es solo ofensivo. Es predecible. Es el eco de algo que ya habíamos identificado: un modelo de liderazgo basado en la vulgaridad, el morbo y la desfachatez. Pero ni siquiera es el original. Es la copia.

Porque si algo hay que reconocerle a Gustavo Petro es que él no imita a nadie. Su estilo burdo, grosero y sexualizado es propio. Desde hace años viene construyendo un discurso que confunde lo irreverente con lo indecente. Se complace en mencionar partes del cuerpo, metáforas sexuales y referencias procaces como si fueran sinónimos de profundidad ideológica. No lo son. Son apenas estrategias efectistas para disfrazar el vacío.

Y Roy Barreras, en su necesidad patológica de figurar, de seguir vigente, de no quedarse sin cámara ni micrófono, ha optado por lo más fácil: copiar ese estilo. Pero ni siquiera eso le sale bien. No tiene la inteligencia verbal de Petro, ni su ritmo, ni su tono. Lo único que logró fue mostrarse como lo que es: un chafarote de segunda. Y eso ya es mucho decir.

El comentario que lanzó contra Vicky Dávila, sugiriendo una relación sexual no es solo ofensivo, es miserable.

Es la manifestación más baja de un estilo de poder que no conoce límites. Que cuando no puede refutar, insinúa. Que cuando no puede defenderse, agrede. Que cuando se siente incómodo, responde con morbo.

Y aquí no estamos hablando de estilos comunicativos ni de diferencias ideológicas. Estamos hablando de violencia simbólica. De misoginia encubierta en supuestas bromas. De una cultura política que celebra al guache, al atrevido, al que “dice las cosas sin filtro”, aunque lo que diga sea basura.

La política colombiana ya tiene suficientes problemas como para sumarle esta decadencia.

La falta de ideas no se resuelve con vulgaridades. El liderazgo no se construye a punta de chistes de doble sentido. Y la masculinidad no se defiende humillando mujeres.

Roy Barreras no es un opositor. No es un estadista. No es un polemista. Es apenas un hombre pequeño, desesperado por seguir siendo relevante, que encontró en la grosería su único recurso.

Pero ni eso le pertenece.

Porque incluso para ser vulgar, también llegó tarde.” (Febrero 7)

(Cita de Vicky Dávila, @VickyDavilaH, de febrero 7: “Roy Barreras, usted es un asco y es un asco todo lo que usted representa. Respete a las mujeres. Atrevido.

Cómo así que, según usted, yo le dije a Trump “hazme tuya”. Yo soy una señora, una mamá. Respete a mi familia, a mis hijos y a mi esposo…”)

* Publicado en su cuenta de X (@carorestrepocan).

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