Darío Acevedo Carmona
Estimados amigos, les comparto apartes del fallo de la Procuraduría General que archiva acusación en mi contra instaurada por la JEP y el congresista Iván Cepeda, en el sentido de que yo alteré la muestra piloto del CNMH (2020), “Voces para transformar a Colombia” VTC, y violé la orden cautelar que la protegía al haber redactado y sometido a la aprobación del Consejo Directivo del CNMH el documento titulado “Caracterización del Plan y el guion Museológico del CNMH” (mayo/2022).
“…esta Delegada evidenció que efectivamente el señor Rubén Darío Acevedo Carmona, en su condición de Director del CNMH, no incurrió en falta disciplinaria alguna relacionada con presunto incumplimiento de decisión judicial proferida por la Sección de Primera Instancia para Casos de Ausencia de Reconocimiento de Verdad y Responsabilidad de la Jurisdicción Especial para la Paz, debido a que con los documentos aportados se logró establecer que efectivamente se cumplió a cabalidad con lo ordenado en auto No. AT 058 de 2020.
En este orden de ideas y teniendo en cuenta el principio procesal y constitucional de la presunción de inocencia… es entendible que no existe prueba para poder determinar responsabilidad por parte del investigado, razón por la cual este Despacho …RESUELVE:
PRIMERO: Declarar de oficio la terminación del proceso disciplinario IUS-E-2022-
457449 – IUC-D-2022-2588751, adelantado en contra del señor Rubén Darío Acevedo Carmona… NOTIFÍQUESE Y CÚMPLASE
TATIANA MORENO SHET
Procuradora Delegada Disciplinaria de Instrucción 4. Cuarta para la Vigilancia Administrativa. Bogotá, 15 de octubre de 2025”
Temas y protagonistas: Memoria de las víctimas del conflicto armado. Exposición (VTC). Controversias Centro Nacional de Memoria Histórica. Campaña difamatoria contra Darío Acevedo. Senadores Cepeda, Pizarro, Sanguino y Feliciano. JEP. Ongs de izquierda. Procuraduría General de la Nación, PGN.
Hechos, 1. Asumí la dirección del Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) el 21/02/2019 en medio de impresionantes y numerosas voces en mi contra. Me dibujaban como enemigo de las víctimas, negacionista del conflicto armado, un peligro para la integridad de los archivos, de querer borrar o eliminar las memorias publicadas por la dirección saliente, de obstruir o desaparecer lo relativo al paramilitarismo. Realizaron mítines, tergiversaron mis declaraciones, pintaron murales, de la nada aparecieron decenas de organizaciones a sumarse al coro, insultos, amenazas, chismes.
Intentaron sabotear mi labor infiltrando personas o utilizando contratistas fieles a ellos, me grabaron en reuniones de trabajo. Toda esa avalancha tenía por fin acobardarme y hacerme renunciar como lo hicieron exitosamente con dos postulados anteriores.
Hechos, 2. Fui citado a un debate de control político en el Congreso de la República por el senador Iván Cepeda, en mi opinión, el gran cerebro de toda esa campaña. Con él firmaron los congresistas María José Pizarro ex contratista del CNMH entre 2013 y 2017, el exguerrillero del ELN, Antonio Sanguino, amnistiado en el gobierno de César Gaviria y el congresista indígena Feliciano Valencia.
Previo al debate, Cépeda envió al CNMH formularios con más de un centenar de preguntas en las que me llegó a interrogar ¿por qué me reunía con miembros del Ejército como si eso fuese ilegal. El debate consistió en discursos políticos de los tres primeros al final de los cuales se me exigía la renuncia. Inicié mi defensa con vehemencia que ellos no se esperaban, apenas entraba en materia, la sesión se interrumpió con la promesa de ser reconvocada más adelante. Nunca se procedió a citar su continuación. Nunca.
Hechos, 3. Comandados por Cepeda, los congresistas demandaron de la PGN que me investigara por no haber respondido satisfactoriamente y haberme negado a hacerlo, las preguntas que, además de haber sido respondidas por escrito iban a ser sustentadas en el debate interrumpido por ellos. Sobre esta pretensión la PGN decidió archivar el caso.
Hechos, 4. No contento con sus fallidos intentos, Cepeda demandó la intervención de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, para que decretara una medida cautelar sobre la exposición museística “Voces para Transformar a Colombia”, VTC, por la supuesta alteración que yo habría realizado afectando sus contenidos y desconociendo el trabajo hecho por el CNMH con algunos sectores de víctimas. Sin aviso y sin oportunidad de ser escuchados, la JEP ordenó al CNMH congelar la muestra en su integridad original por 90 días, e inició un juicio que denominó como un proceso dialógico, que no tendría por objeto fallar con alguna penalidad. La queja se sustentó por la manera como se hicieron cambios museográficos, locativos y espaciales en la exposición VTC en Villavicencio en 40 metros cuadrados, y en Cali en 250 metros cuadrados entre septiembre y octubre de 2019.
De ahí en adelante, mi gestión vivió momentos difíciles, resumo: fueron citados a interrogatorio unas 50 personas entre contratistas, exfuncionarios, excontratistas, museólogos, etc., que se ensañaron en mi contra dando por aceptados los cargos de Cepeda. Se ordenó, “dialógicamente” allanar la sede del CNMH (2022) y en particular mi computador institucional. La JEP renovó cinco veces la medida cautelar.
Hechos, 5. Julio de 2022, un mes antes de dejar el cargo fui citado por la JEP a una audiencia. Supuse que sería la ocasión pata hacer mis “descargos”, aunque en lógica sería explicar mis puntos de vista por tratarse de un “proceso dialógico”. Oh sorpresa, a la audiencia sin que yo supiera citaron a líderes de víctimas, al exdirector del CNMH Gonzalo Sánchez, también habló por videoconferencia Iván Cepeda, entre otros. Largo y tendido fueron sus testimonios en los que reiteraron hasta el cansancio que yo representé un peligro (cuál?) para la institución, que era una ofensa y humillación para las víctimas por ser un “negacionista”, etc. Mi abogado tuvo unos pocos minutos para responder. El teatro se me hizo muy parecido al que padecieron en los tribunales de la URSS bajo Stalin, miles de disidentes, opositores, intelectuales, escritores y hasta camaradas.
El magistrado me interrogó, me confrontó, sacó a relucir algunas de las ideas que yo exponía en mis reuniones de trabajo y tomó como actos oficiales las polémicas. Además, presentó un nuevo cargo, supuestamente, haber alterado la exposición VTC trayendo a colación el documento “Caracterización del plan y el guion museológico” que fue redactado por mí después de la realización de varios talleres con líderes del víctimas, funcionarios y contratistas y aprobado por la máxima autoridad del CNMH, el Consejo Directivo (mayo/2022), y afirmó que era una prueba de mi intención de reemplazar un documento previo sobre el mismo tema publicado por la dirección anterior y que se suponía el guion oficial del CNMH.
Antes del cierre intervinieron algunos dirigentes de organizaciones de víctimas y el senado Cepeda como la cereza del pastel y con total amplitud. A mí me otorgaron 15 minutos que comparados con las infinitas horas en que se recibieron declaraciones negativas y acusadoras en mi contra, parecían un segundo. Creí ingenuamente que en ese momento yo podría hablar sin limitaciones que era mi derecho. Por tanto, expuse mis argumentos defensivos a las carreras, como si fueran a apagar las luces del teatro. ¿Qué dije?
- En ninguna de mis intervenciones públicas y actuaciones oficiales negué la existencia del conflicto armado, y si lo hice en ocasión anterior a mí cargo en el CNMH fue en ejercicio de mi libertad de opinión como ciudadano.
- Todos mis actos y decisiones oficiales fueron acordes con las funciones del cargo estipuladas en el decreto 4803/2011. Sostuve que las víctimas no podían ser vistas con sello de clase, ni todas como afectadas solo por el estado. Me acosaron por haberme interesado en todas las víctimas en su diversidad y al incluir en los trabajos a militares y a empresarios, además de campesinos, sindicalistas, indígenas, afrodescendientes, niños, mujeres, y un largo etc.
- La exposición VTC en su integridad permaneció en una bodega desde mayo de 2020 hasta que el día que dejé el cargo, 6 de agosto de 2022.
- El documento “Caracterización del plan y el guion museológico” plantea una serie de consideraciones metodológicas y museológicas de carácter abierto que pueden ser o no acatadas o aplicadas en futuras administraciones teniendo en cuenta que hace falta reunir experiencias con mucho más de un 95% de las víctimas. La idea de que es muy difícil una exposición central y permanente se explica por la excepcional cantidad de hechos delictivos,11 categorías, de las diferencias regionales, de tantos victimarios, inmensa cantidad de víctimas, 10 millones. Es la experiencia derivada del trabajo con las víctimas y los ensayos y trabajos que se realicen a través del tiempo los que darán los insumos para perfeccionar la recuperación de las memorias y contribuir a la sanación de la población.
- Ninguna organización, familia o persona, retiró sus archivos del CNMH en razón de la campaña de difamación según la cual fueron numerosas las que sí lo hicieron. Recibimos cerca de 380 mil documentos de archivo al inicio, al final dejamos alrededor de 2,5 millones organizados y clasificados según normas internacionales y con acceso a través de una Aplicación creada por nuestra sección de archivo.
- El documento elaborado bajo la administración del profesor Gonzalo Sánchez sobre el plan y el guion museológico se conserva en sus términos originales, no fue prohibido ni modificado ni censurado.
- La JEP no debió inmiscuirse en los temas del CNMH en los que la normativa definía claramente las funciones de las directivas. En ese sentido manifesté que no se había demostrado durante todo el proceso qué artículos o qué parte de la misión consagrados en las normas se habían violado por parte mía.
- Las correcciones e intervenciones realizadas a la exposición VTC nunca tuvieron el sello de la censura, las que se hicieron fueron motivadas por razones locativas y las áreas en que se debían exponer en Villavicencio y Cali y fueron de orden museográfico, que quiere decir a cargo de técnicos. En ese sentido el testimonio del delegado de USAID fue claro: “no se modificó el mensaje”.
Fin. Llegamos al final del mal llamado “proceso dialógico”, claro, como la JEP no podía sancionarme compulsó copias a la PGN y a la Contraloría para que investigaran las faltas disciplinarias y el supuesto detrimento patrimonial en el que yo habría incurrido y por desacato a la medida cautelar. La JEP ordenó al CNMH una serie de medidas e informes que correspondió cumplir a la nueva dirección. La compulsa de copias siguió su curso en la PGN que, después de valorar los contenidos profirió el fallo comentado.
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