Eduardo Mackenzie*
Petro impulsa manifestaciones violentas en Colombia para sabotear el segundo aniversario de la matanza antisemita del 7 de octubre de 2023
El gobierno de Gustavo Petro dice que se encargará de proteger la embajada de Estados Unidos en Bogotá ante las violentas protestas programadas por activistas islamistas para el martes 7 de octubre de 2025.
En la plataforma de redes sociales X, Gustavo Petro afirmó que “no coartará esa protesta” que tendrá como punto focal el edificio de la embajada americana, al norte de Bogotá, y que espera terminar más tarde en la Plaza Bolívar. En su mensaje, Petro designó como blanco de las violencias a la embajada en Bogotá al decir que el gobierno de Estados Unidos es el “principal promotor del genocidio israelí en la Franja de Gaza”.
Esa embajada y el diario El Tiempo afirmaron que en días pasados “varios incidentes recientes” se habían registrado frente a esa sede diplomática en Bogotá “y en empresas norteamericanas con operaciones en Colombia”. El 28 de septiembre pasado, un puñado de vándalos pro-Palestina derribaron vallas de la embajada y lanzaron una bengala de humo contra el edificio.
Hipócritamente Petro dijo: “Pido a los manifestantes que respeten las normas de la paz. Mi postura difiere de la del gobierno estadounidense, y por ello somos atacados, pero nos mantenemos firmes en los principios de nuestra Constitución. Paz en el Caribe y paz en el mundo. Respeten el territorio bajo inmunidad diplomática de la embajada de Estados Unidos”.
Sin embargo, el ministro colombiano del Interior, Armando Benedetti, reveló en otro mensaje el verdadero sentido de las palabras de su jefe: insinuó que las empresas norteamericanas en Colombia podrían ser castigadas por los manifestantes en represalia por haber dejado “desprotegida la Casa de Nariño”, léase a Petro, “en medio de la creciente tensión entre Bogotá y Washington”.
La propaganda del gobierno indicó que las protestas del 7 de octubre en Bogotá, Medellín y Cali, fueron convocadas por Manuela Bedoya y Luna Barreto, dos adolescentes que el gobierno envió irresponsablemente a la llamada “flotilla global” que decía querer “romper el asedio” israelí a Gaza y “entregar ayuda humanitaria a los palestinos” en la franja de Gaza. La tal flotilla no tenía, en realidad, fines humanitarios. Sus objetivos eran políticos. Al entrar ilegalmente en aguas de Israel, la flotilla fue capturada por la marina de Israel. Eso permitió descubrir que la embarcación de mayor calado no llevaba ni alimentos ni medicamentos para los habitantes de la franja. Las dos activistas colombianas fueron expulsadas de Israel tras pasar detenidas menos de una semana en Israel.
Las protestas en Bogotá son repudiadas por la ciudadanía colombiana que se da cuenta de la falsedad de los objetivos de las manifestaciones del martes: éstas buscan sabotear las conmemoraciones de la masacre islamista cometida contra Israel el 7 de octubre de 2023 en la que Hamas asesinó a 1.200 personas en un solo día y capturó más de 250 de rehenes, 48 de los cuales siguen todavía en poder de Hamas, unos vivos y otros muertos, que Hamas quiere seguir utilizando como escudos humanos contra las acciones defensivas de Israel, a pesar de que Hamas dijo, el 3 de octubre, estar de dispuesto a retirarse de la franja y firmar un acuerdo de paz con Estados Unidos e Israel.
* Publicado en Colombian News.
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