
Alfonso Monsalve Solórzano
El fantasma de Trump recorre a Petro, Maduro y los Grupos Armados Organizados, GAOS, FARC, ELN y Clan del Golfo. Están cada vez más aterrados. Ya no es sólo el hundimiento de lanchas
rápidas en el Caribe, frente a las costas venezolanas; ahora es también, la posibilidad, muy real, por cierto, de que las organizaciones narcoterroristas, el Cartel de los Soles, la primera, sean atacadas por tierra por el ejército de los Estados Unidos; y que el gobierno de Petro sea considerado cómplice de ellas, lo que justificaría ataques, tanto en territorio venezolano como colombiano: «Ahora vamos a vigilar a los carteles», advirtió Trump. «Vamos a vigilar muy seriamente a los carteles que entren [la droga] por tierra», añadió, sin dar más precisiones” (https://www.swissinfo.ch/spa consultada el 04.10.2025).
Yo no entro a discutir si el hundimiento de lanchas rápidas en el Caribe o los posibles ataques terrestres por parte de USA caben dentro del derecho internacional de guerra, o no. Los críticos dicen que traficar cocaína no es lo mismo que agredir militarmente a un país. Pero, si los Estados Unidos van en serio, y todo pareciera indicar que sí, siempre encontrarán una interpretación, por peregrina que sea, que fundamentaría. Por ahora, Por ahora, Trump está diciendo que su país se encuentra “en medio de un “conflicto armado no internacional” contra “combatientes ilegales” de “organizaciones terroristas designadas” (https://www.france24.com/es, consultado el 04.10.2025) que atentan contra su seguridad nacional al envenenar a sus ciudadanos masivamente. Y resulta que todos esos carteles lo son.
Ante este nuevo escenario, ante la evidencia de que Trump va en serio por ellos, todos correrán a salvar su pellejo. La traición será la moneda de cambio para sobrevivir. Como bien lo dice la revista Semana en un confidencial de ayer, los GAOS temen que, como una manera de evitar su defenestración, Maduro podría traicionarlos y entregarlos a los Estados Unidos.
En cuanto a Colombia, con el territorio colombiano involucrado, ya Petro pidió “sin miedo” articular nuestras fuerzas armadas con las de Venezuela (www.semana.com, consultada el 04.10.2025) y compartir inteligencia con el Cartel de los Soles (www.eltiempo.com, consultada el 04.10.2025). El “sin miedo” de Petro, muestra el miedo que tiene, porque le tocaría enfrentar un hecho contundente de fuerza que desafiaría su capacidad de respuesta política y militar.
Y Petro sabe que esas órdenes tienen límites en la realidad. Integrarse con un ejército extranjero es un asunto de soberanía nacional que excede sus atribuciones constitucionales; no puede hacerlo sin cumplir los mecanismos y recibir la aprobación de las instituciones que la constitución fija para temas que implican dicha soberanía y la supervivencia de la nación colombiana. Lo de la inteligencia, si es la DNI que maneja con su compadre del M-19, probablemente lo venga haciendo desde el inicio de su gobierno. La de las Fuerzas Militares y de Policía, así como su integración con las del Cartel, probablemente sería a otro precio: aunque estuviese facultado para dar tal orden, podría haber una gran resistencia dentro de esas instituciones a cumplirla, porque sería como fusionarse con una organización narcoterrorista internacional y con los GAOS colombianos a los que han combatido por años, incluso en este gobierno, a pesar de los golpes y trabas que les ha puesto el gobierno de Petro. Las Fuerzas Armadas y de Policía difícilmente acompañarían a Petro en una aventura militar con Maduro y los GAOS contra USA y mucho menos se fusionarían con ellos.
En cambio, la andanada de Trump contra su gobierno a nivel internacional, no para. La ONU era uno de los refugios que Petro tenía para su palabrería y sus desplantes. Pues bien, aprovechando que el observador de la Misión de la ONU para la Verificación del Acuerdo de Paz -que fue impuesto contra viento y marea a pesar de que el 2 de octubre del 2016, hace nueve años fue rechazado por el pueblo colombiano- alerta, entre otras, cosas, sobre la seguridad para las elecciones del 2026, el delegado de USA criticó la posición sobre la de seguridad de Petro en Colombia y en el mundo, su discurso incendiario y la falta de protección a los líderes políticos y sociales de la oposición, concluyendo que: La Misión de Verificación en Colombia se creó para verificar la desmovilización del grupo terrorista de las FARC” pero, “el mandato de la Misión se ha ampliado y refleja unas prioridades políticas excesivas, como por ejemplo, la justicia transitoria, el apoyo a grupos minoritarios y étnicos. Los Estados Unidos está analizando de cerca el mandato de la misión y para ver si sigue mereciendo el apoyo del Consejo de Seguridad basándonos en la contribución que hace a la paz y a la seguridad en el país” (www.elespectador, consultado el 04.10.25). Como quien dice, el propio jefe de la Misión lo critica y USA podrá vetar la continuidad de tal Misión. Esto sería un golpe muy fuerte para Petro.
Pero, además, la crisis palestina -caballo de batalla en Colombia para distraer al país de los graves problemas que tiene; y a nivel internacional, como plataforma para posicionarse el más grande “líder mundial”, se le desinfló.
Fue capaz, entre otras cosas, de acusar a Trump de genocida; de pedir la conformación de un ejército internacional que fuese más grande que el de Estados Unidos, -a cuyos soldados pidió no obedecer las órdenes de su Presidente y, en cambio, obedecer a la humanidad, de la cual es el vocero- para liberar a Palestina, de ofrecer reclutar en Colombia combatientes para tal fin; e, incluso de alistarse él (ojalá), porque “ya tiene experiencia y combate y no tiene miedo” (a pesar de que sus antiguos compañeros dijeron que nunca cogió un fusil). Pero, cuando Trump hizo su propuesta de paz, primero dijo que era inaceptable; y, luego, ante la evidencia de que el propio Hamas la aceptó en los siguientes términos, “reconoce los esfuerzos árabes, islámicos e internacionales, así como los del presidente estadounidense Donald Trump, que piden un alto el fuego en la Franja de Gaza, un intercambio de prisioneros, la entrada inmediata de ayuda y el rechazo a la ocupación de la franja y el desplazamiento de nuestro pueblo palestino”, pasó a pedir que la quería ayudar a implementar con el presidente norteamericano
Sin esa bandera, Petro no solo es el hazmerreír del mundo, no importa si Hamas incumple, como siempre ha hecho, el acuerdo, en lugar de hacer un arreglo razonable cuando todavía podía poner condiciones (Esa organización ha llevado al borde de la extinción a su pueblo, con el que no tuvo ninguna misericordia, con tal de derrotar y borrar de la faz de la tierra a Israel, dirigida a su vez por una facción capaz de todo, incluidos crímenes de lesa humanidad, para obtener la victoria). Pero, lo más importante, se quedará sin es consigna, con la que ha justificado todo, como el resurgimiento de la primera línea violenta con la que busca revivir el miedo antes de elecciones, como hizo en su anterior campaña.
Quiero reiterar algo que he venido planteando en otras columnas: Petro lo intentará todo para interferir en las elecciones. A mayor miedo, mayor agresividad. Hay que estar preparados.
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