
Álvaro Ramírez González
Hoy fue el principio del fin de Petro.
¡Sin duda!
Hoy, miércoles 3 de septiembre al terminar la tarde, el Senado de la República eligió con 62 sufragios al candidato Carlos Camargo como nuevo miembro de la Corte Constitucional.
Salió derrotada con 41 votos, la candidata María Patricia Balanta.
Está última era la candidata del Gobierno Petro.
Si Balanta hubiera salido electa, Petro, literalmente se habría apoderado de la mayoría en la Corte Constitucional.
¿Y eso que significa?
Que, con la mayoría en esa Corte, Petro podría haber hecho todas sus maniobras, para aplazar las elecciones del 2026, alargar el periodo presidencial, y hasta montar una Constituyente, que le hubiera abierto las puertas a la reelección presidencial.
Como dice el adagio popular, nos iba a hacer, “ochas y panochas”.
Petro estaba confiado que, con la repartición de ministerios y la compra de congresistas, esa votación estaba garantizada.
¡Pero falló!
Una reacción nacional desde todos los frentes puso en alerta a toda la política y generó una inesperada responsabilidad de parte de los Senadores.
¡Y lo derrotaron!
Fracasó Petro en la toma de la mayoría de la Corte Constitucional.
De haberla conseguido, todos esos decretos y actuaciones ilegales e inconstitucionales se iban a legalizar.
¡Pero todo falló!
Petro iracundo va a despedir a los ministros de los partidos que no apoyaron a su candidata.
Pero eso ya no asusta a nadie.
En el Palacio de Nariño cambian de ministros como cambian el papel higiénico.
En esta nueva situación política y jurídica en la Corte Constitucional, todas las barrabasadas, y decretos ilegales de Petro, irán al tarro de la basura.
Su peregrina idea de aplazar las elecciones, alargar su periodo presidencial y hasta su Asamblea Constituyente, quedan todos sin vigencia ni posibilidad alguna.
Solo le queda ganar las elecciones con un candidato suyo.
Y no tiene ni los votos, ni el dinero para comprarlos.
Está sin un centavo.
Ahí conecta el segundo tema: la tributaria.
Con lo que pasó hoy, los antecedentes de derroche y corrupción y los dañinos y absurdos componentes de su tributaria, no cabe duda alguna, que será enterrada por una gran mayoría de congresistas.
El ambiente político y gremial de ese desesperado engendro alcabalero es negativo por todos los rincones del país.
Sin recursos y sin Corte Constitucional, Petro deberá enfrentar unas elecciones en franca minoría.
Y en un momento geopolítico donde América Latina abandona la izquierda, vira todo a la derecha, y está a la vuelta de la esquina, la salida de Maduro, dictador de Venezuela.
En esas condiciones y con esa izquierda igualmente fracturada por el mal manejo Petro, la derrota está a la vista.
Colombia ve desde hoy, la luz al final del túnel.
El centro y la derecha empiezan a trabajar en la unión, por un lado.
Y por el otro, Defensores de la Patria y su candidato derechista Abelardo de la Espriella, se fueron rápidamente al primer lugar de las encuestas.
Hoy pues, fue el principio del fin, del gobierno Petro.
¡No lo duden!
Sobremesa
¡Por primera vez en esté infierno, veo la luz al final del túnel!
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Reforma con sabor a atraco
Álvaro Ramírez González
A punta de impuestos y de buscar esa “igualdad “, teórica y absurda, el Socialismo ha convertido a España en el país más pobre de la Eurozona.
Un país mágico, industrial, agrícola y minero, que logró atraer el último año a casi 100 millones de turistas, tiene hoy los salarios más bajos, el crecimiento más bajo, y la desindustrialización más elevada de la Eurozona.
En los últimos 3 años han salido de España 1 millón de profesionales, magisters y doctores, a otros países a buscar futuro.
En España se volvió imposible hacer empresa.
Y casi un delito ganar dinero.
Hasta respirar se volvió una actividad gravada en la madre patria.
Todo para mantener un estado macrocefálico que hace medio siglo tenía 10 mil políticos y hoy, más de 400 mil.
Un batallón de parásitos que llenos de prebendas, comodidades, lujos y corrupción, han logrado asfixiar el aparato productivo español.
La Colombia de Gustavo Petro, transita el mismo camino.
Petro ha crecido la burocracia (corbatas) en un 40%, en 3 años.
Han derrochado más de $ 16 billones manteniendo batallones de vagos petristas, con los que suben las encuestas.
A hoy los colombianos pagamos de nuestro bolsillo la vagancia de 380.000 parásitos, cuya tarea es hacer nada y hablar bien de Petro.
Pero los ingresos de la Nación se desplomaron por las erráticas decisiones de Petro, marchitando el petróleo, el gas y el carbón que aportaban el 30% de los ingresos al presupuesto nacional.
El deterioro en las finanzas de Ecopetrol, por culpa del pésimo manejo de Roa, el hombre de Petro, ha profundizado mucho más esta crisis de ingresos para la Nación.
El progreso del país se ha detenido desde el gobierno.
No hay programa, proyecto, ministerio o iniciativa que no haya visto recortado su presupuesto.
Extremos tan vergonzosos como el recorte del 90% al ministerio del deporte.
La negativa a hacer los aportes previamente comprometidos para las vías de Antioquia.
La crisis profunda del ICETEX, que no tiene en este gobierno un solo centavo para financiar a los estudiantes.
La profunda crisis en la construcción de vivienda de interés social al eliminar los subsidios de “Mi casa ya”.
La ruina de las FFAA, que son hoy el tiro al blanco indefenso de los grupos terroristas.
No hay un centavo para nada en este gobierno.
Solo para financiar “su política”.
Bodegas petristas que cuestan miles de millones por mentir, agredir y desinformar, en las redes sociales.
Y 380.000 vagos con contratos inútiles, OPS, a cargo de nuestros impuestos.
Y como no hay un solo centavo, y los recaudos del Gobierno siguen cayendo, entonces la fácil es una nueva reforma tributaria.
¿Recuerdan el paro incendiario que lideró Petro con el apoyo de los terroristas y los indígenas del Cauca por la reforma tributaria que presentó el ministro Carrasquilla?
Pararon el país 56 días, con pérdidas multimillonarias.
Hoy, ahogados por los compromisos, las deudas y la vertiginosa caída en los ingresos de la Nación, pretenden obtener $ 26 billones con una nueva reforma tributaria.
Pagar vagos, arreglar y financiar elecciones, son las metas de esa desesperada reforma tributaria.
¿Quién pretenden que la pague?
Las personas y las empresas de Colombia están hasta el cogote de impuestos.
Y no vamos a arrinconar más al sector productivo del país para mantener parásitos y amañar elecciones.
¡Olvídense!
¡Vamos a enterrar todo ese engendro, que suena más a atraco!
alragonz@yahoo.es
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