
Álvaro Ramírez González
Un amigo y lector de mis artículos, me argumentaba recientemente sobre la situación de Venezuela con mucho escepticismo, que, “esa situación está por resolverse hace muchos años”.
En este caso específico, no tiene la razón.
No es nada nuevo para el tío Sam, lo del Cartel de los Soles.
Tampoco son nada nuevas para los Estados Unidos, las rutas de la cocaína colombiana desde el Catatumbo hacia Venezuela, donde se va para Centroamérica, rumbo a los Estados Unidos o a Europa por vía marítima.
Droga esta que se mueve por territorio venezolano con total control y protección de sus autoridades.
El intenso ruido que hay en Venezuela y las desesperadas decisiones de Nicolás Maduro, muestran a las claras que su tiempo como mandatario ilegal, llega a su fin.
Y como la ONU, bajo la cobarde e inútil dirección de Antonio Guterres, no fue capaz de liderar una acción militar contundente para sacar a Maduro del poder y entregárselo a Edmundo González, verdadero ganador de las pasadas elecciones presidenciales, serán los Estados Unidos quienes van a actuar contra Maduro.
Y para poder intervenir militarmente en contra de Maduro, Diosdado y Padrino, los Estados Unidos, y su departamento de Estado, los han declarado como jefes del Cártel de los Soles.
Le explicaba yo a mi interlocutor que, bajo esa nueva condición, la intervención militar de los Estados Unidos ya no es para derrocar a un mandatario, sino para capturar, o dar de baja a unos peligrosos jefes del narcotráfico.
¡Dos cosas muy distintas!
Justo por eso y para aumentar la presión sobre Maduro, Diosdado y Padrino, las recompensas se aumentaron a $ 25, $ 25 y $ 15 millones de dólares respectivamente.
La llegada de Trump al poder en los Estados Unidos apuró una actuación política y militar que Joe Biden tenía engavetada.
¿Por qué apura Trump está intervención?
La respuesta es una sola: Colombia.
La explicación es muy sencilla.
Maduro se robó probadamente las elecciones en Venezuela y se quedó en el poder por la fuerza.
Si nadie es capaz de sacarlo del poder y entregárselo al ganador legítimo, como lo debió hacer la ONU, Gustavo Petro y sus amigos, harán lo propio en Colombia.
Ya lo advirtió el pastor Saade, nuevo refuerzo del equipo Petro.
Sin ninguna vergüenza, anunció que “el gobierno trabaja para buscar que Petro se quede en el poder al menos 20 años más”.
Y para los Estados Unidos, tener al frente en el vecindario a un bloque comunista de Venezuela y Colombia es absolutamente intolerable.
En esta geopolítica juega también la cercanía de Maduro con Irán y el ofrecimiento de que monte una base militar en territorio venezolano.
Aunque Irán está hoy militarmente devastado por los ataques de Israel y Estados Unidos, está cercanía de Maduro con Irán también es totalmente intolerable.
Esas son las razones por las que María Corina Machado, rechazó de plano la negociación a la que los invitó Nicolás Maduro.
“Mira Nicolás, los que te vamos es a tumbar ya estamos todos en Venezuela”.
Y es totalmente cierto.
La pasada “operación Guacamaya”, que sacó hacia la libertad a los refugiados opositores de la Embajada Argentina, fue ejecutada por la CIA y el MOSSAD, de Israel.
Y también hay presencia de BLACKWATER, el ejército privado más poderoso del planeta, que es contratista de los Estados Unidos.
Nunca antes habían confluido tantas amenazas para los Estados Unidos como hoy.
La conclusión es obvia.
Sacar a Maduro del poder, capturándolo o dándolo de baja, desactiva totalmente la bomba Petro.
Si Maduro es sacado del poder por la vía militar, Petro jamás intentará robarse las elecciones en Colombia.
Quien lo creyera.
La caída de Nicolás Maduro define la suerte política de Colombia.
Por eso lo tienen que capturar o dar de baja este mismo año.
Antes de las elecciones en Colombia.
Sobremesa 1
¿Quiénes van a sacar a Maduro del poder?
Estados Unidos, la CIA, la DEA, el Mossad de Israel, BLACKWATER y un numeroso grupo de generales venezolanos que hoy están sin recibir sus sueldos y a la orden de María Corina Machado.
¡Y todos están ya en Caracas!
Sobremesa 2
La angustiada carta de Maduro al Papa, pidiendo su ayuda, es la confirmación de la caída inminente de ese régimen.
Sobremesa 3
Llegó la hora cero para Maduro, ¡Diosdado, Padrino, los Rodríguez y todo ese cartel de delincuentes!
alragonz@yahoo.es
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