Petro, narcoterrorismo y elecciones

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Petro, narcoterrorismo y elecciones

Alfonso Monsalve Solórzano                                                                                                  

El narcotráfico, hoy más que nunca es el enemigo principal de Colombia porque está socavando cada día que pasa la soberanía interna, la seguridad nacional, la seguridad ciudadana, la salud pública del país y las relaciones internacionales. Todo, en un proceso acelerado que se agudiza en la medida que se aproximan las elecciones del 2026, caracterizado por una alianza entre el gobierno de Petro, los grupos armados organizados, ya sea que se autodenominen de izquierda o de derecha y el cartel de los soles encabezado por el narco dictador Nicolás Maduro, de Venezuela y con la participación de carteles transnacionales como los mexicanos.

Y no es alarmismo. Si las fuerzas democráticas no obligamos al régimen petrista a que haya unas elecciones presidenciales y de congreso, transparentes, vigiladas, plurales y masivas, podemos terminar siendo un país fallido en manos de grupos armados, integrado, de facto, a la Venezuela madurista.

 Un ejemplo de que esto es así es el artículo de la periodista Salud Hernández – Mora en la revista Semana de ayer, que tiene una hipótesis muy interesante.

Según ella, el atentado a Miguel Uribe fue planeado por Iván Márquez y Nicolás Maduro como parte de un rompecabezas que incluía también el juicio a Álvaro Uribe.

Hernández sostiene que la ejecución del senador fue determinada por alias el Zarco Aldinever, mano derecha de Iván Márquez jefe de la Segunda Marquetalia, y no gente ligada a las disidencias de Iván Mordisco.  Pues bien, la Segunda Marquetalia ha dicho que este jefe guerrillero fue ajusticiado por el ELN; pero ella piensa que si es que realmente se dio esa ejecución, quien la ordenó fue Iván Márquez, como una manera de eliminar cabos sueltos.

En cualquier caso, atentado y condena, tendrían la doble ganancia de sacar de las elecciones al, dice ella, candidato favorito de Álvaro Uribe en la carrera que se libraba en el CD por la candidatura presidencial, y de socavar políticamente de manera grave al expresidente, su jefe indiscutible e indiscutido, dueño de un caudal electoral del 30% y, por lo tanto, decisivo en las elecciones del 2026. Con la condena a doce años se acabaría con su movilidad política por el país; condena esta, que, afirma, además, la señora Hernández, será ratificada -tal vez con alguna rebaja de pena- por el Tribunal Superior de Bogotá, por la influencia de Cepeda y sus correligionarios en el mundo de la justicia colombiana, lo que lo sacaría al expresidente Uribe por muchos años, por no decir, para siempre, de la vida política colombiana.

La periodista termina diciendo que Maduro y Márquez harán todo lo que sea necesario para que a extrema izquierda se mantenga en el poder en Colombia. Y que Petro y la fiscalía no tienen interés en esclarecer el atentado de Miguel Uribe, pues si lo tuvieran Petro habría pedido a su amigo venezolano la extradición de Márquez y Aldinever

Hay en la hipótesis de Hernández algunas cosas que no me quedan claras: admitiendo que alias el Zarco está vivo o incluso que esté muerto, ¿por qué la Segunda Marquetalia involucra públicamente al ELN -que también es un aliado de Maduro, incluso una fuerza paramilitar de ese régimen al otro lado de la frontera y que ha sostenido en el Catatumbo una guerra sin cuartel contra las Disidencias- en el supuesto asesinato y por qué este, hasta donde sé, no se pronunciado al respecto? ¿Es falsa la hipótesis o, de verdad se trata de un libreto concertado de dos fuerzas ligadas al narcotráfico que deponen diferencias temporalmente para desviar la investigación sobre el intento de asesinato del senador Uribe Turbay?

Como quiera que sea, la hipótesis de la periodista Hernández se da en medio hechos que son muy llamativos en esta etapa electoral donde se juega el destino de Colombia; hechos que parecieran confirmar mi postulado de que hay una alianza entre el gobierno de Petro, los grupos armados organizados, y el cartel de los soles venezolano y con la participación de carteles transnacionales como los mexicanos, todos ellos terroristas. Veamos:

-Petro y Maduro crean una zona binacional en la frontera norte, zona de cultivo intensivo del narcotráfico   Esa frontera es uno de los lugares donde más se siembra, más se cosecha y más se transporta cocaína hacia Venezuela. Y es claro que un acuerdo de ese tipo no puede hacerse sin el visto bueno del ELN y las Disidencias.

-En la frontera sur colombiana con el Ecuador, según informe de Semana de este sábado, el estado ha perdido la soberanía, que ahora está en manos de los Grupos Armados organizados, GAOS, ligados todos al narcotráfico.

-Lo mismo puede decirse de extensas zonas de Arauca, Casanare, el Cauca, Valle del Cauca, Chocó, Guaviare, Norte y Nordeste de Antioquia, entre otros lugares, donde se ha intensificado el accionar y el control territorial de los GAOS

-E igual puede afirmarse en muchos barrios populares de las ciudades grandes y pequeñas, que sufren la dictadura de las bandas urbanas. Ya sabemos de jefes de banda en la plaza pública acompañando a Petro para anunciar que va a negociar con ellos. Con todos habla de paz total, a pesar de que dijo en el discurso del 20 de Julio, de que esta había fracasado. Incluso, hace muy poco, liberó un comandante del ELN condenado por crímenes de guerra, para “influir” en ese grupo y anunció que está hablando con el Clan del Golfo en el exterior.

Que lo anterior es un retroceso enorme de la seguridad nacional y ciudadana, y de la soberanía -ya no sólo interna, sino también externa, al abrir el país, sin escrúpulos, a Maduro, es algo que han dicho muchos analistas, incluido yo. Pero ahora hay que agregarle una crisis ascendente de salud pública que está destruyendo centenares de miles de vidas, de jóvenes, pero ya también, de adultos y mayores, como puede verse en las calles de las ciudades y los pueblos. Nos están convirtiendo en una nación de adictos, y el gobierno mira para el otro lado; o lo que es peor, acaba con el sistema de salud, que era una salida pequeña pero importante a la salud de esos colombianos.

Pero no todo es coser y cantar para el petrismo y sus aliados. La gigantesca marcha nacional clamando por la absolución del expresidente Uribe, con más de medio millón de personas en las calles del país, muchos de ellos de orillas políticas distintas al CD, es un mensaje de que pueden encarcelar al líder, pero no acallar su voz durante este tiempo crucial preelectoral. Para eso tiene las redes sociales, sus pronunciamientos y su partido. Será un jugador vital en estas elecciones. Y distinto a la periodista Hernández, yo confío en que la segunda instancia actuará en derecho y en justicia. Si no, Uribe será más mártir y más líder en estas elecciones y, espero, durante muchos años.

Y, por otro lado, la directiva de Trump de combatir militarmente a las bandas terroristas del narcotráfico, encabezadas por Maduro en Venezuela, a quien fijó una recompensa de 50 millones de dólares de recompensa por su captura, sembró terror en la coalición petro – madurista. Las consecuencias pueden ser funestas para ellos si osan desafiar al gobierno de USA. A Petro, cuando habló sobre el tema, se le vio asustado. Y con razón, todos sus aliados son organizaciones narcoterroristas. Y los jueces venales lo pensarán dos veces para decidirse aplicar a Álvaro Uribe la justicia del enemigo.

Petro lo intentará todo. En esta semana, cuando los Estados Unidos hicieron su directiva sobre las organizaciones narcoterroristas, el presiente, siguiendo el manual del perfecto dictador, buscó en Perú un enemigo externo para intentar cohesionar a los colombianos en torno a él. ¡Qué casualidad! Tres años en el poder en completo silencio sobre el tema. Con Perú hay que utilizar los canales de negociación y justicia internacionales; no inventarse un conflicto.

Sí, lo intentará todo, pero los colombianos le estamos cerrando el paso a la dictadura. Cada vez más compatriotas, incluyendo líderes influyentes, hablan de construir un frente republicano para ganar las elecciones, enfrentar al narcoterrorismo y rescatar las alianzas con las naciones clave para derrotarlo.

POSTSCRIPTUM

Lamento profundamente que el senador y precandidato Miguel Uribe Turbay haya regresado a su condición de estado crítico. Espero de todo corazón que supere otra vez esa condición y se recupere para bien de su familia, del CD y del país.

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