Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán

Home Nación Politica Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán
Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán

COLOMBIAN NEWS

26 julio 2025

Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán

1.  Demanda ante el Consejo de Estado contra la “zona binacional” entre Colombia y Venezuela

2.    ¿Hacia una Gran Colombia narco-progresista?

3.   “Zona binacional”: Pacto indigno con vida corta

4.    Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán

5.    Petro dice que no habrá soldados colombianos en Venezuela

6.    Un testigo secreto sobre el atentado contra Uribe Turbay insiste: la orden vino de las FARC

7.   Aparece otro adolescente que habría participado en el atentado a Miguel Uribe

———————————————————————————————————

Demanda ante el Consejo de Estado contra la “zona binacional”

entre Colombia y Venezuela

Por Jheison Quinvar

Radio La FM, Bogotá

La Linterna Azul, Bogotá

Radican primera demanda ante el Consejo de Estado para tumbar la zona binacional entre Colombia y Venezuela

24 de julio de 2025

La demanda de nulidad alega que la ministra de Comercio era incompetente para celebrar dicho tratado binacional.

Llegó la primera demanda ante el Consejo de Estado que pide tumbar la creación de la “zona comercial” entre Colombia y Venezuela. Este jueves fue radicada ante el Consejo de Estado la primera demanda que busca anular el memorando de entendimiento celebrado por la ministra de Comercio Exterior, Diana Marcela Morales con Venezuela que crea la primera “zona económica binacional” en la frontera Colombo-Venezolana.

Este recurso fue interpuesto por los abogados, Abelardo de la Espriella y Germán Calderón España. Argumentan que la ministra Diana Morales no tenía las competencias para suscribir dicho tratado internacional, además, señalan que hubo irregularidades en dicho trámite, entre otros juicios. «Demandamos de esa Corporación la nulidad del mismo y ante todo, la suspensión provisional de los efectos jurídicos, toda vez que se causan graves perjuicios a nuestra soberanía nacional, a nuestra seguridad y a la existencia de la nación, valores supremos que deben ser tratados por un presidente de la República y no por una ministra en forma aislada, y, mucho menos, por un jefe de despacho, como así se ha ventilado», señala la demanda.

Este tratado se realizó con el país vecino luego de que se anunciara un proceso de “reintegración económica y social” entre los gobiernos de Colombia y Venezuela que fue firmado en Caracas, un «Memorando de Entendimiento para crear la Zona de Paz, Unión y Desarrollo». La demanda puntualizó: «honorables Magistrados, solicitamos respetuosamente, se declare la nulidad del Memorando de entendimiento». Este tratado que según la misma ministra de Comercio, Diana Morales busca avanzar en un trabajo conjunto para impulsar la diversificación productiva, generar valor agregado y fomentar un desarrollo económico inclusivo y sostenible.

Dicho acto administrativo fue firmado por la ministra de Comercio, Diana Morales acompañada por el jefe de Despacho Presidencial, Alfredo Saade Vergel y por el lado de Venezuela, lo firmó la vicepresidenta del vecino país, Delcy Rodríguez.

Cabe resaltar que frente a este suscrito, el presidente Gustavo Petro anunció que está contemplando la posibilidad de convertir a la región de El Catatumbo, en la frontera común, en una zona franca: «Buscaré que El Catatumbo todo sea una zona franca para que se disparen las inversiones legales», indicó Gustavo Petro.

—————————————————————–

¿Hacia una Gran Colombia narco-progresista?

Por José Félix Lafaurie Rivera

Contexto Ganadero, Bogotá

https://www.contextoganadero.com/columna/hacia-una-gran-colombia-narcoprogresista

25 de julio de 2025

“Están muy…, muy interesados”. ¿Quiénes? “China, India, los turcos, los rusos…”. ¿En qué? En invertir en la nueva zona binacional entre Colombia y Venezuela. Esas fueron las declaraciones del dictador Maduro. Así que… ¿“por ahí va el agua al molino”? ¿Qué hay detrás de la zona binacional?

Los anuncios del presidente Petro y de Saade, su actual “hombre eco”, están marcados por la opacidad. Generan mucha suspicacia la reticencia a publicar el documento y la actitud de Saade ante los medios, su discurso aprendido, sus evasivas y su insulto a la inteligencia de los empresarios no consultados, invitándolos a limitarse, sin preguntas, a esperar el paraíso anunciado de los grandes negocios.

En cuanto a las declaraciones de Petro, en principio desconfío de todo aquello que se pretende justificar con “la paz”, como sucedió con la “estable y duradera” de Santos para justificar hasta un ataque a la democracia y un Acuerdo de impunidad, verdad segmentada, COCA y víctimas estafadas…, de disidencias y reincidencias.

Desconfío de su obsesión bolivariana y grancolombiana. En la reciente Reunión Ministerial de Energía de la CELAC, esa OEA de izquierda y sin Estados Unidos que hoy preside Colombia, Petro proclamó que el proyecto de Bolívar “puede comenzar por la integración de la Gran Colombia en términos energéticos limpios…”. Así puede comenzar y… ¿cómo puede continuar?, ¿acaso con una zona binacional ensanchada hasta fusionarse en una Gran Colombia progresista?

No estoy delirando. Si las declaraciones de Petro son preocupantes, las del dictador lo son aún más, pues no tiene que andarse con eufemismos ni cuidarse de ataduras, porque ya la democracia recibió la estocada en Venezuela y Maduro puede exclamar, como el Rey sol: ¡El Estado soy yo!

Al dictador no le importa si es Memorando de Intenciones o Acuerdo. Mientras el gobierno colombiano habla de un piloto con Norte de Santander y los estados Zulia y Táchira, Maduro marcó en el mapa un “gran círculo” que, además del Catatumbo, incluye al Cesar y La Guajira. Es más, continuó bajando por el mapa y afirmó que estaban estudiando otras zonas en regiones como Arauca, enfrentada al estado Apure, y nuestros departamentos de Guainía y Vichada con el estado Amazonas en Venezuela, una zona que “es importante para la conservación de la selva amazónica, rescatarla de la depredación de la minería ilegal”.

Ahora bien, más allá de si, en el plano de lo formal, un Memorando de Intenciones compromete o no, pues como su nombre lo indica, es un documento con una clara “intención”, con la que ambos gobiernos están “comprometidos”.

Frente a la realidad, vuelven las suspicacias. Nuestra zona piloto no solo es la de mayor concentración de cultivos de coca en el mundo, aunque Saade se haya atrevido a la mentira de que el 75% del Catatumbo ya está recuperado, sino que suministra la cocaína que pasa fácil a Venezuela para ser distribuida a los mercados de Estados Unidos y Europa principalmente. La realidad es la presencia también binacional del ELN como grupo armado ilegal en Colombia y paramilitar en Venezuela.

La realidad es que el Cartel de los Soles no es fantasía y que, entre Maduro, Diosdado y Padrino, suman 65 millones de dólares en recompensas ofrecidas por Estados Unidos por delitos de narcotráfico y, por lo tanto, a ese régimen le importan poco o nada la erradicación del narcotráfico y la minería ilegal. Es el inició del sueño de Bolívar, Chávez Maduro y Petro, decía emocionado Saade. ¿Cuál sueño?, ¿el de una Gran Colombia narco-progresista, donde florezcan las muy interesadas inversiones de China, India, los turcos, los rusos y los iraníes? ¡Dios nos libre!

—————————————————————————– 

“Zona binacional”: Pacto indigno con vida corta

Por Beatriz de Majo

El Nacional, Caracas

26 de julio de 2025

La pasada semana Gustavo Petro y Nicolas Maduro informaron a la colectividad al acerca de un hecho que ambos consideran un hito histórico: la suscripción de un acuerdo encaminado a crear una “zona binacional de paz” para “potenciar el comercio, la industria, el turismo y el transporte entre los vecinos”.

La reacción de la sociedad colombiana ha sido la del rechazo y los principales lideres de oposición han levantado su voz contra lo que consideran una lesión a la soberanía nacional. Álvaro Uribe lo puso en estos términos: “la primera decisión del gobierno que venga luego de la salida de Gustavo Petro ha de ser la de echar para atrás esta decisión”.

El alcance de tal iniciativa está aún por verse al igual que es dudoso que pueda ser puesta en ejecución. Le que por ahora puede decirse es que ambos presidentes, por trascorrales, se han propuesto darle vida a una

entelequia perversa protagonizado con ello una burla a la ciudadanía de sus dos países y a la comunidad internacional que mira atónita este ejercicio aberrante que atiende a un oscuro objetivo.

Se trata de la “integración” de vastos territorios- tres departamentos de Colombia y dos estados venezolanos – hacia donde se expandirá con comodidad y con la venia de las capitales- la situación de zozobra fronteriza

que ninguno de los dos Estados ha logrado contener.

Menuda incongruencia la de denominar “zona binacional de paz” a un territorio que alberga regiones como el corredor del Catatumbo, enclaves de violencia donde cunde a diario la inseguridad ciudadana y donde florecen crecientemente toda clase de delitos y crímenes de distinto tipo de actores, de los dos lados de la frontera, y en los que los conflictos armados provocan migraciones de ciudadanos son constantes y la soberanía es ejercida a partir del terror y las armas por parte de mafias propias y ajenas.

Desde la apertura de relaciones entre los dos países el comercio transfronterizo se ha reactivado en una proporción deleznable. Ambos países intercambian hoy menos de 1.000 millones de dólares y ¾ partes son

productos de Colombia que van a Venezuela. La razón principal de la debilidad de las ventas colombianas a Venezuela, aparte de la desconfianza del exportador en la capacidad de pago del importador venezolano- una

economía y una tasa de cambio inestable se constituyen en los principales inhibidores- la demanda venezolana se encuentra sensiblemente disminuida por el deterioro del poder de compra del venezolano.

Los riesgos que corre el exportador colombiano al pasar con sus cargas por las distintas alcabalas de

deben atravesar en suelo venezolano, contribuyen también al desánimo de los empresarios. Son esos los motivos para que el industrial colombiano prefiera esforzarse en consolidar negocios con otros países donde hay acuerdos comerciales y estabilidad política.

Por el lado de las ventas venezolanas al otro lado del Arauca, la oferta exportadora es inexistente ya que por fuera del negocio petrolero no hay mucho más. Lo mismo ocurre con la inversión. No existe capital dispuesto a

insertarse en el lado venezolano por la falta de condiciones legales y económicas propicias a la inversión y, del lado neogranadino, la inestabilidad provocada por el desgobierno de Gustavo Petro tampoco hace del país un

destino atractivo para los inversionistas nacionales o foráneos. Así pues, un pacto de paz regional es una excusa para algo que ni Maduro ni Petro explicitan.

La verdad es que el caos que los dos lados de la ecuación atraviesan no da para estimular intercambios y menos aún estimular el flujo de capitales. Así que por allí no va la cosa. La razón no puede ser sino política y además

inconfesable. Ya las reacciones de rechazo se están transformando en hechos En el día de ayer el Consejo de Estado de Colombia conoció una demanda de nulidad- la primera – contra el memorándum de entendimiento que creó la zona económica binacional. Es una medida cautelar que se basa en que el ministerio de Comercio no tiene facultad para suscribir tratados internacionales, e indudablemente que la creación de un instrumento como el previsto debería haber sido objeto de un tratado internacional.

Así pues, del lado colombiano la trayectoria de la iniciativa presidencial tendrá vida corta. Ya se sabe que a partir de esta primera demanda se están preparando otras. La mencionada Franja de Paz se quedará en lo de siempre:

en nada.

——————————————————————

Venezuela, plataforma militar del eje Rusia-Irán

Por Ramón Cardozo Álvarez

Deutsche Welle, Bonn

https://www.dw.com/es/venezuela-plataforma-militar-del-eje-rusia-ir%C3%A1n-en-el-caribe/a-73383384?maca=es-Whatsapp-sharing

23 de julio de 2025

Venezuela, pese a las sanciones internacionales, se consolida en la región como plataforma militar del eje Rusia-Irán, comenta en su columna Ramón Cardozo.

Durante el desfile militar del pasado 5 de julio, celebrado con motivo de la conmemoración de un nuevo aniversario de la declaración de la independencia de Venezuela, la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) exhibió cuatro modelos de drones o vehículos aéreos no tripulados (VANT) de uso militar (ANSU 100, ANSU 500, ANSU 700 y ANSU 900) fabricados en el país.

Pocos días antes, el ministro de Industrias y Producción Nacional, Alex Saab, junto con el viceministro de Defensa de Venezuela, el mayor general Henry Rodríguez, habían inaugurado la primera etapa de la planta de producción bajo licencia rusa de cartuchos de 7,62 mm para fusiles de asalto Kalashnikov, utilizados por la Fuerza Armada Nacional y cuerpos de seguridad del país. Esta instalación tiene capacidad para producir hasta 70 millones de cartuchos anuales.

Estos ejemplos constituyen una clara señal de cómo Venezuela, pese a las sanciones internacionales, se ha venido consolidando en la región como plataforma militar del eje Rusia-Irán, donde convergen transferencia tecnológica, capacitación, producción industrial y proyección estratégica hacia el hemisferio.

Todo esto ocurre en medio de la opacidad y el secretismo que, desde hace más de dos décadas, han caracterizado la cooperación militar entre el régimen chavista y potencias autocráticas extrarregionales.

 Drones de combate iraníes, de factura venezolana

La cooperación militar entre Teherán y Caracas en materia de vehículos aéreos no tripulados (VANT) se remonta al final de la primera década del siglo XXI. Según la plataforma de inteligencia ODIN (OE Data Integration Network), del Ejército de Estados Unidos, Venezuela firmó en 2007 un acuerdo con Irán para ensamblar doce drones Mohajer-2, cuya producción comenzó en 2009.

El funcionamiento de esta línea de montaje en Venezuela —con asistencia, asesoramiento y capacitación iraní— fue reconocido por Hugo Chávez en 2012, tras la publicación de un reportaje en un medio español, que citaba informes de inteligencia sobre el tema. En 2013, tras la muerte de Chávez, su sucesor, Nicolás Maduro, presentó varios drones tipo Mohajer-2, identificados localmente como Arpía-001, uno de los modelos de reconocimiento más conocidos del arsenal iraní.

En 2020, Maduro creó el Consejo Científico Militar y Tecnológico, con el objetivo de alcanzar la autosuficiencia en defensa con apoyo de países “hermanos”, como China, Rusia, Irán y Cuba. En octubre de ese año, anunció planes para expandir la fabricación masiva de drones en el país. Durante la transmisión de ese anuncio, Maduro mostró un UAV con número de serie P071A-007, muy similar al modelo iraní Mohajer-6, dotado —según expertos— de capacidad de ataque con misiles. En febrero de 2022, el ministro de Defensa israelí, Benny Gantz, denunció que Irán había proporcionado a Venezuela misiles guiados de precisión compatibles con ese dron.

En junio de 2022, durante una visita oficial a Teherán, los Gobiernos de Venezuela e Irán firmaron un acuerdo de cooperación estratégica de veinte años, que abarca, entre otras áreas, tecnología, energía y defensa. Según declaraciones del canciller Yván Gil, en los últimos 26 años se han suscrito 298 acuerdos bilaterales entre ambos países. Se estima que al menos una decena de ellos están vinculados con defensa y desarrollo de drones. Durante el desfile militar del 5 de julio de 2022, el régimen chavista exhibió los VANT ANSU-100 y ANSU-200, fabricados en Venezuela. Este último, presumiblemente basado en el dron iraní Shahed-171, posee —según la narración oficial— “capacidad de ataque, caza antidrones y supresión de defensa aérea enemiga”. En abril de 2023, durante un evento de la Universidad Militar Bolivariana, se presentó también el prototipo Zamora V-1, inspirado en los Shahed-131/136.

El centro de ensamblaje y producción de estos UAV venezolanos-iraníes se encuentra, según diversos informes, en la Base Aérea El Libertador de Maracay, y está operado por la Empresa Aeronáutica Nacional S.A. (EANSA), filial de CONVIASA. De acuerdo con un reportaje del Diario Las Américas, fechado el 3 de junio de 2025, “expertos militares calculan que una línea de ensamblaje como esta tiene una capacidad de producción anual de entre 12 y 24 drones, según el modelo y la disponibilidad de partes importadas desde Irán”.

Kalashnikov en Maracay: munición con sello ruso

A la producción de drones con asistencia iraní, se suma la reciente puesta en marcha de la planta de producción bajo licencia rusa de cartuchos para fusiles de asalto Kalashnikov. Esta fábrica fue construida por Rosoboronexport, filial de la Corporación Estatal rusa Rostec, y está situada dentro del complejo industrial militar de CAVIM de Maracay. La segunda etapa de este proyecto contempla el ciclo completo de producción de cartuchos y fusiles de asalto AK-103.

Entre 2001 y 2025, Rusia y Venezuela han firmado más de 340 acuerdos bilaterales. Al menos 28 de ellos están vinculados a materia militar, según datos de Vendata. El más reciente fue un acuerdo de Asociación y Cooperación Estratégica por 10 años, suscrito por Maduro durante su visita oficial a Moscú el pasado 7 de mayo. Este acuerdo contempla, entre otras materias, la defensa y cooperación técnico-militar.

Entre 2007 y 2016, el 84 por ciento de las transferencias de armamento rusas a Latinoamérica se dirigieron hacia Venezuela, según un estudio de 2023 del William J. Perry Center. Estas adquisiciones incluyeron, entre otros elementos: fusiles de asalto, helicópteros de ataque, aviones de combate, tanques, sistemas de radar móvil, sistemas de vuelo simulado, vehículos blindados y artillería autopropulsada. Se suma a ello la asistencia técnica continua y los programas de capacitación del personal venezolano tanto in situ como en Rusia.

Venezuela: una plataforma bélica en el Caribe

La cooperación militar triangular entre Rusia, Irán y Venezuela, centrada en el desarrollo de las capacidades de producción armamentística del régimen chavista en territorio venezolano, representa múltiples beneficios estratégicos para los tres actores involucrados, pero también plantea graves riesgos para el hemisferio.

Para el régimen de Maduro —sometido a sanciones internacionales y sostenido fundamentalmente por la coacción armada—, estas fábricas constituyen un paso hacia la autosuficiencia defensiva. Además, los excedentes de producción podrían destinarse a aliados regionales o utilizarse como moneda de intercambio por divisas, tecnologías o favores políticos. En esta dirección, el analista Farzin Nadimi, del Washington Institute, afirmó en 2022 que la producción de drones iraníes en Venezuela estaría orientada, con alta probabilidad, a satisfacer la creciente demanda bélica de Moscú.

La alianza también beneficia a Rusia, que refuerza su presencia en la región desafiando a Estados Unidos en su “patio trasero”. Obtiene, además, ingresos por contratos de mantenimiento y asesoría, mientras esta capacidad industrial offshore descarga presión sobre su industria bélica —saturada por la guerra en Ucrania— y le permite evadir sanciones, con la posibilidad de que parte de la producción regrese por rutas opacas.

Teherán, por su parte, gana proyección y presencia estratégica en el hemisferio occidental, diversifica su producción de drones para eludir controles internacionales, al mismo tiempo que accede a recursos energéticos y minerales críticos (oro, uranio, coltán) de Venezuela, que son usados por el régimen de Maduro como contraprestación a su apoyo tecnológico-militar. Finalmente, además del desafío que implica la creciente presencia militar de estos actores autocráticos en la región, esta plataforma bélica emergente plantea un riesgo adicional para el hemisferio. Ya en el pasado, armamento venezolano terminó en manos de la guerrilla colombiana, y hoy persiste el temor de que tecnologías más letales —como drones de combate— puedan filtrarse hacia grupos criminales como el ELN, el Tren de Aragua o carteles transnacionales del narcotráfico.

——————————————————————————–

Petro dice que no habrá soldados colombianos en Venezuela

Por Fernando José Bejarano Zorrilla

El País, Cali

https://www.elpais.com.co/politica/petro-se-refirio-a-la-posible-presencia-de-soldados-venezolanos-en-territorio-colombiano-por-la-zona-binacional-2513.html

25 de julio de 2025

En medio de la polémica que ha generado la iniciativa de la “zona binacional de paz” entre Colombia y Venezuela, el presidente Gustavo Petro se pronunció al respecto. A pesar de que el gobierno Petro ha insistido en que se trata solo de un acuerdo comercial con el propósito de mejorar la economía fronteriza de ambos países, Nicolás Maduro, el líder del régimen del vecino país, ha emitido una interpretación diferente: “Unión política, también, de las autoridades, conversación, diálogos. Lo más importante: unión de los pueblos, de los movimientos sociales y movimientos políticos”, dijo Maduro.

Gustavo Petro ha insistido en que la zona binacional se trata solo de un acuerdo comercial con el propósito de mejorar la economía fronteriza de ambos países. Frente a esto, el presidente Petro aseguró: “Ningún soldado colombiano pasará la frontera hacia Venezuela, ningún soldado venezolano la pasará en dirección a Colombia”, en su cuenta de X. Al mismo tiempo, señaló: “Mientras unos buscan el petróleo, nosotros solo queremos que se encuentren las familias y produzcan y puedan vivir bien”. Dicho pronunciamiento fue respuesta a una advertencia hecha por el exsenador y precandidato presidencial, David Luna, quien expresó que el presidente Petro le entregó la frontera al régimen de Maduro.

——————————————————————————–

Un testigo secreto sobre el atentado contra Uribe Turbay insiste:

la orden vino de las FARC

Revista Semana, Bogotá

https://www.semana.com/nacion/articulo/exclusivo-semana-revela-el-testimonio-de-un-testigo-secreto-sobre-el-atentado-contra-miguel-uribe-turbay-ratifica-que-la-orden-vino-de-las-farc/202504/#google_vignette

26 de julio de 2025

Todo parece indicar que quienes ordenaron el crimen son las Farc, las mismas que están negociando la “paz total” con el gobierno de Petro y para las cuales incluso ya fue radicada una ley que plantea gigantescos beneficios penales a esa gente. Investigan un número telefónico de Filipinas.

Semana revela el testimonio de un testigo hasta ahora desconocido en el caso por el atentado contra Miguel Uribe Turbay. Conoce las entrañas de la organización criminal y ratifica que las disidencias dieron la orden.

En la investigación por el atentado contra Miguel Uribe Turbay, la Fiscalía dio con un testigo hasta ahora secreto, pero determinante para establecer todo lo que se movió detrás del crimen. Se trata de un hombre que conoce desde años atrás al jefe de la banda, Élder José Arteaga, identificado con los alias del Costeño o Chipi, sus andanzas en el barrio El Muelle, de Engativá, los negocios de tráfico de drogas, su adicción al tusi y la oficina de sicarios que montó y que fue contratada para matar al precandidato presidencial del Centro Democrático.

Semana tiene en su poder la detallada declaración de este hombre, de quien se reserva la identidad, pues su testimonio es determinante y ya ordenaron su asesinato tanto la banda de su compinche el Costeño como las disidencias de las Farc y los traficantes de drogas en Bogotá, encabezados por el Mosco. Este último maneja dicho negocio criminal en buena parte de la ciudad. En su versión, el testigo señala que el Costeño se reía del atentado, se ufanaba de su estrecha relación con las Farc y hasta reconocía que se trataba de una misión suicida que al final salió mal. Por eso se estaba escondiendo y no iba a salir de Bogotá. Su cabeza tenía precio.

La declaración es explosiva y muy diciente. Deja claro el reclamo que le hacían al Costeño por no haber cumplido con el objetivo de matar a Miguel Uribe Turbay; en términos criminales, por qué “no había roto la piñata”. “Yo estaba con Chipi cuando él recibe varios mensajes por notas de voz, y le preguntaban qué había pasado, que por qué no se había ‘roto la piñata’, haciendo alusión al atentado en contra del senador. Que a él se le habían dado todos los ‘materiales’, me refiero a las armas y lo que él necesitaba para esa vuelta, que por eso ya le habían dado plata”, se lee en la declaración.

Enseguida viene una parte muy importante en la investigación, pues, como ha revelado Semana, todos los caminos conducen a Caquetá, lugar donde fue capturada Katherin Andrea Martínez, alias Gabriela, quien participó en el atentado y se pretendía volar internándose en la selva con las disidencias de las Farc. El menor de edad que cometió el crimen fue contratado por el Costeño. El testimonio señala que hacía vueltas para la organización. El testigo lo reconoció y afirmó que lo había conocido en un bar.  “Me di cuenta de que esa vuelta venía del Caquetá, porque cuando le llegaban los mensajes a Chipi él respondía ‘ya empezaron a retacar los del Caquetá’, refiriéndose a que eran personas de la guerrilla de las Farc. Chipi decía que esa orden venía de allá (…) decía que allá hablaba o conocía a un man duro”, indica la declaración del valioso testigo protegido.

Asimismo, revela que el Costeño le había pedido como misión que se fuera para Caquetá: “Necesito que me hagas un favor grande porque yo ahora no confío en nadie. Necesito que te vayas para el Caquetá; cuando estés allá, me escribes y me envías la ubicación en tiempo real para yo saber que sí estás allá y te envío a alguien que va a llegar al punto. Yo le comparto tu ubicación, y de ahí te van a pasar algo. Es que yo estoy muy pelado”.

El testigo no aceptó este ofrecimiento y explicó que supo de los hechos porque Chipi escuchaba los mensajes en altavoz. Además, contó un detalle curioso que no les dejó dudas a los investigadores: “El número que Chipi tenía era de Filipinas. Él tenía registrado ese número en el WhatsApp como ‘plata o plomo…’ con la foto de Mr. Bean con un casco de guerra”.

 Los mensajes eran de una persona llamada Bayron, quien le reclamaba a Chipi, y, según explicó, “ese man tenía un acento más acelerado. No era rolo, creo que era del Caquetá. No era una voz joven, recuerdo que tenía ese acento particular”. La declaración es tan determinante que cuenta quién era el socio de Chipi para este crimen y otras movidas delincuenciales que cometía la banda. Se trata de un hombre llamado David, quien se encuentra detenido en una URI por atraco, pero que desde ahí da órdenes por videollamadas y sigue manejando la olla de Engativá y la oficina de sicarios. Y un dato que estremece. Según este testigo, David ha matado a cerca de 40 personas en Bogotá y otras ciudades.

Las Farc desde Caquetá

El testigo protegido hizo una revelación que sigue apuntando a que fueron las disidencias de las Farc las que ordenaron el asesinato de Miguel Uribe Turbay. Contó cuánto fue el pago por el crimen y que ahora era Chipi o el Costeño quien estaba en la lista para ser asesinado. “Chipi me dijo que la orden para cometer el atentado viene de las Farc desde el Caquetá, y que David era el que lo estaba pullando o afanando con el tal Jhon Bayron, y le preguntaba mucho cuando le decía: ‘Por qué no se había roto la piñata’. También le advertían que ‘esos no eran juegos, que ya se había dado un adelanto’”, dijo ante los investigadores de la Fiscalía. Y agregó: “Me dijo que solo pidió 45 millones de pesos de 700 millones que pidieron para cometer ese atentado contra el senador. Chipi, ahora último, me dijo que no se había comunicado con esa gente después de los hechos, porque lo iban a matar también. Por eso era que él se estaba escondiendo en varias casas aquí en Bogotá. Tenía miedo de que, si no lo mandaba matar la guerrilla o Mosco, era el gobierno el que lo iba a matar también. Por eso era que él no se movía de Bogotá”.

Los testimonios encajan a la perfección con los ya publicados por Semana. Por ejemplo, el de alias Gabriela, capturada en Caquetá, a donde la mandó el Costeño, y quien también sospechaba que iba camino a la muerte.

Al preguntarle por qué alias Gabriela fue detenida en ese departamento, señaló: “Chipi le dijo que allá le iban a dar unos cursos de drones o de francotiradores (…) siempre tenía esa misma parla de que, si queríamos irnos por si no teníamos trabajo o si estábamos pelados, que él hablaba con un duro del Caquetá y que allá nos recibían en el monte, que nos daban todo, que teníamos un sueldo, y nos decía que allá nos pasaban botas y el uniforme, que era para estar en la guerrilla de las Farc”.

La relación con la Segunda Marquetalia o las disidencias de Iván Mordisco ha estado presente en toda la investigación. Carlos Eduardo Mora, el conductor del Spark gris, venía de esa zona y tiene antecedentes por porte ilegal de armas. Además, el mismo director de la Policía, general Carlos Triana, reconoció en entrevista con Semana que esa era una de las principales hipótesis en la investigación.

Drogas, prostitutas y el sicario

El testigo fue contando el rol de cada uno de los miembros de la organización criminal y su relación con el intento de homicidio de Uribe Turbay, en particular, cuando identificó al sicario menor de edad que disparó y que ahora está en una celda que le adecuaron en el búnker de la Fiscalía. “No tenía conocimiento de lo que Chipi iba a hacer en contra del senador hasta cuando vi al muchachito por televisión, cuando vi noticias. Ahí mismo reconocí al muchacho, me refiero al sicario, el que atentó contra la vida del senador. No sé el nombre, pero sí lo había visto varias veces en fiestas en una discoteca que se llama Bora Bora (…) no sé cómo se llama ese muchacho, pero sí nos dábamos el saludo a veces en la discoteca donde se la pasaba. A mí me lo presentó el Caleño, eso fue como unos 20 días atrás del atentado”, narró en la declaración a los fiscales.

El testigo cuenta las vueltas que dio el Costeño escondiéndose de las autoridades en el barrio El Muelle, donde primero se quedó por unos días en la casa de una familia cristiana, pero necesitaba salir de ahí, por lo que le escribió: “Me siento muy presionado, muy incómodo, necesito otro lugar donde pueda respirar, mirar un celular y hablar con la gente que me mandó hacer esa vuelta (el crimen)”. La relación entre el atentado contra Miguel Uribe Turbay y las disidencias de las Farc se mantiene a lo largo del relato. Sin embargo, para los investigadores no es claro si se refiere a Iván Márquez, de la Segunda Marquetalia, o a Iván Mordisco, de las disidencias del Estado Mayor.

“Chipi alardea mucho que trabaja para ese señor, que le cuida la esposa, que van mucho a unos apartamentos en Coveñas, porque supuestamente a él ese tal Iván Mordisco le dio un apartamento a Chipi dizque en pago por escoltar a la mujer. Yo tengo una imagen de las escrituras y de ese apartamento porque Chipi me las envió”, contó el testigo secreto.

El Costeño y alias David eran los dueños y señores de la olla de Engativá, pero también habían montado la oficina de sicariato. Esta funciona de forma macabra, pues convierten en adictos a los gatilleros para que actúen a su merced a cambio de dinero y drogas. “Chipi junto con David tienen una oficina de sicarios en Engativá, porque ellos trabajan en eso y les gusta conseguir muchos peladitos, ojalá menores de edad, para que les trabajen en esas vueltas (…) los enredan para que les trabajen matando gente y vendiendo drogas, porque David es el que tiene el control de la zona. Él incluso está relacionado con el tal Mosco, que es el que maneja las ollas y el tema de la droga en el centro de la ciudad. Ellos son los que manejan su marca de ‘Batman color azul’”, se lee en la declaración.

Justamente, así fue como David, a quien denominan Caleño, reclutó al menor de edad que disparó contra Uribe Turbay: “El que consigue al menor directamente para la vuelta del senador fue alias Caleño; eso lo sé porque el mismo Chipi me dijo que con 10 millones de pesos él conseguía al menor para hacer la vuelta del senador. Recuerdo que hace como dos meses cogieron al Caleño por un hurto y lo tienen en una URI”. A Chipi le gustaba hacer mofa de sus crímenes, de sus relaciones criminales y de sus vueltas. Por eso, cuando el testigo le preguntó el motivo por el cual habían atentado contra Uribe Turbay, contó sin reserva y con descaro lo que pasó.

Cristian (Camilo González) fue el último capturado de la banda que atentó contra Miguel Uribe Turbay. Era el encargado de recoger al menor que disparó, pero esto era una fachada, pues la idea era que muriera en el lugar. |

“Él solo se reía y me dijo que todo había salido mal, que era una misión suicida, que supuestamente cuando el menor accionara el arma en contra del senador los escoltas iban a reaccionar y lo iban a matar ahí mismo; y me comentó que la gente del Caquetá lo estaba buscando para matarlo. También dijo que me cuidara porque esa gente me podía buscar para matarme a mí también por la amistad que tenemos, posiblemente torturarme”, contó el testigo. La declaración es tan determinante y llena de detalles que cuenta la relación del último detenido con el crimen, el hombre que llegó en moto hasta Modelia, supuestamente, con la misión de sacar al menor de edad que disparó contra el precandidato presidencial del Centro Democrático.

“Una de las personas que también participó es Cristian (Camilo González). Él vive en el barrio El Muelle. Yo lo distingo hace unos ocho años, trabaja en una fábrica de empanadas, es dueño de una motocicleta Pulsar de color negra con rojo. Su participación en el atentado contra el senador era la de dar ‘motofachada’; era parquearse cerca al lugar de los hechos para recoger supuestamente al menor cuando le disparara al senador. Pero Cristian no lo esperó y se fue antes de que el menor le llegara ahí a la moto”, narró el testigo a la Fiscalía.

Aunque se sabe que el Costeño cayó luego de que un informante contara su paradero para obtener la recompensa, hay un factor determinante: la adicción de este criminal por el tusi. “Yo le dije que en mi casa no se podía quedar, que ahí solo estábamos mi mujer y yo, y que él se salía para conseguir tusi y yo no iba a poner a mi mujer en peligro”. Aunque no le prestó su vivienda como guarida, sí se fueron a consumir narcóticos, y la descripción del momento es sórdida. “Cocinar tusi quiere decir que compramos los insumos para cocinar lo que nos vamos a consumir esa noche, no para venderlo. Compramos sedante para caballos, que vale 300.000 una botella, éxtasis y otras cosas que vienen como en un combo; los vende un muchacho, un paquete de insumo completo. Entonces, nosotros compramos el combo para cocinar lo que vamos a consumir esa noche, no para vender. Lo compramos y nos lo soplamos completo entre los tres”, narró el ahora testigo protegido. En esa casa donde “soplaron” tusi hasta la madrugada fue el lugar donde fue capturado el Costeño el sábado 5 de julio. La investigación avanza, las pistas se convierten en certezas y todo parece indicar que quienes ordenaron el crimen son disidencias de las Farc, las mismas que están negociando la “paz total” con el gobierno Petro y para las cuales incluso ya fue radicada una ley que les plantea gigantescos beneficios penales.

————————————————————————————————

Aparece otro adolescente que habría participado en el atentado a Miguel Uribe

Por María Camila Rentería

El País, Cali

https://www.elpais.com.co/judicial/aparece-otro-adolescente-que-habria-participado-en-el-atentado-a-miguel-uribe-2533.html

26 de julio de 2025

Ante la Fiscalía General de la Nación, se presentó un adolescente de 17 años que, al parecer, participó en la planeación del atentado sicarial contra el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, el pasado 7 de junio.

A través de un comunicado, el ente judicial compartió con la opinión pública este “avance investigativo” sobre el caso del senador Uribe Turbay. Hasta la fecha, han sido judicializadas seis personas por el ataque sicarial contra el senador del Centro Democrático. Aunque no entrega más detalles, la Fiscalía mencionó que el menor de edad “estaba siendo indagado por su presunta participación en una de las reuniones de planeación del ataque perpetrado el pasado 7 de junio en Bogotá”. Por tratarse de un menor de edad el presunto implicado contará con protección del ICBF.

Por el momento, no se conoce más información sobre cuál sería el rol que pudo desempeñar el adolescente en la planeación del ataque sicarial que dejó al borde de la muerte al congresista del Centro Democrático. La Fiscalía General  recordó que, hasta la fecha, por este hecho han sido judicializadas y se encuentran privadas de la libertad seis personas, entre ellas Elder José Arteaga Hernández, señalado como el coordinador de la acción criminal. Otra de las personas clave en el entramado es el menor que disparó contra el precandidato presidencial, quien será acusado formalmente en los próximos días.

“Será acusado formalmente el próximo 4 de agosto mediante el procedimiento del sistema de responsabilidad penal para adolescentes”, enfatizó el ente judicial. Los otros cuatro capturados habrían cumplido distintos roles dentro del plan para atacar a Uribe Turbay, de acuerdo con la información recopilada por los investigadores del caso.  Los otros detenidos son Katerine Andrea Martínez, Carlos Eduardo Mora González, William Fernando González Cruz y Cristian Camilo González Ardila.

Finalmente, el ente judicial indicó que buscan llegar a los determinadores de este hecho. El proceso es investigado como un intento de magnicidio. Las autoridades mantienen una recompensa de hasta $300 millones de pesos por información que conduzca a la captura de otros implicados. Desde que sufrió el ataque sicarial, Miguel Uribe ha sido sometido a varias intervenciones quirúrgicas en la Fundación Santa Fe de Bogotá, donde su pronóstico se mantiene reservado. Sin embargo, sus allegados han informado sobre avances en su estado de salud.

———————————————————FIN——————————————————–

Leave a Reply

Your email address will not be published.