
Vicky Dávila*
“El caso Uribe:
Un hecho irrefutable es que las decisiones críticas del proceso contra el expresidente Álvaro Uribe siempre han llegado en elecciones. Todo parece un plan.
En 2018, solo unos días antes de la primera vuelta presidencial, le abrieron investigación formal por supuesta manipulación de testigos. En julio del mismo año, justo antes de la posesión del nuevo Gobierno, lo llamaron a indagatoria y luego, terminaron hasta dictándole medida de aseguramiento.
Para las elecciones del 2022 nuevamente hubo revuelo, lo llamaron a interrogatorio y su proceso fue caballito de batalla. Y aunque la Fiscalía pidió dos veces precluir, Uribe fue acusado y llamado a juicio por la Fiscalía que dirige la Fiscal de Petro.
En el juicio ha quedado claro que, incluso, la jueza y la Fiscal del caso han sido más que hostiles con el expresidente. Hoy la Fiscalía pidió que condenen a Uribe. Aunque el testigo estrella sea un condenado, un personaje oscuro, cuyas condiciones despiertan muchas suspicacias y desconfianza, aunque las “pruebas” estén en entredicho, como las chuzadas al expresidente o el reloj dudoso, y muchas más. No hay prueba directa contra Uribe, es la verdad. ¿Cuál es el plan ahora? Condenarlo en primera instancia, a la carrera, sin pruebas, antes de que precluya el caso, para intentar dejarlo sub júdice de cara a las elecciones de 2026. Tal vez lo vuelvan más fuerte. Los ciudadanos no son bobos.
Mientras tanto, una de las personas más activas contra el expresidente en el juicio resulta premiado con el nombramiento como ministro de Justicia.
Todo es muy evidente. Si a Uribe lo condenan, la venganza de adversarios y criminales que combatió, estará consumada.
Creo en la justicia y la respeto como tiene que ser. La he defendido en los peores embates y la defiendo como pilar de la democracia. Pero el caso Uribe está politizado desde el día uno. Y ahí la culpa no es de la Justicia como Institución, si no, de algunos administradores de esa justicia.
¿Por qué, en contraste, las investigaciones por la entrada de plata de Odebrecht, probada, en la campaña de reelección de Santos no avanzan contra el expresidente?” (Junio 24)
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“Balas verbales y letales. Y Miguel en la clínica.
Las balas verbales se convierten en balas físicas en un momento de la patria en que las instituciones están amenazadas y las vidas acechadas y en peligro.
Tenemos un héroe en un hospital, y muchos colombianos siguen muriendo o tienen que huir.
Cuando la referencia de la paz es la exhibición de quienes han asesinado, los ciudadanos reciben el mensaje de que el crimen es válido.
Colombia no puede seguir el camino de confundir la paz y el perdón con la exaltación de criminales.
Se habla de acuerdos para desescalar la agresión verbal conectada con la física. Pero muchos de sus actores no pasan de lucirse en los titulares de prensa…”, expresidente Álvaro Uribe Vélez, 23 de junio de 2026” (Junio 23).
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* Publicados en su cuenta de X (@VickyDavilaH).
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