Facebook

     SiteLock

Última hora
Tres retos del Centro Democrático - Viernes, 15 Diciembre 2017 04:29
Una alianza para reconstruir a Colombia - Viernes, 15 Diciembre 2017 04:29
El gobierno del poquito - Viernes, 15 Diciembre 2017 04:29
La violencia sexual en las Farc - Viernes, 15 Diciembre 2017 04:29
¿Cuál es la diferencia? - Viernes, 15 Diciembre 2017 04:29

Miguel Ceballos Arévalo                              

La candidatura de Timochenko a la Presidencia, así como las de varios excombatientes de las Farc al Congreso, está “fuera de lugar” como consecuencia de haber sido condenados por cometer delitos de lesa humanidad.

Mucho despliegue ha tenido la rueda de prensa ofrecida por la Farc -Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común- en la que alias Iván Márquez anunció públicamente los nombres de quienes serían los candidatos a la Presidencia y al Congreso en representación  del nuevo partido político, entre los cuales figuran alias Timochenko como candidato presidencial, el propio Iván Márquez y otros exmiembros del Secretariado como alias Pablo Catatumbo, Carlos Antonio Losada y alias Jesús Santrich, como candidatos tanto al Senado como a  la Cámara de Representantes.  

Algunos sectores de la opinión celebraron con bombos y platillos estas candidaturas, argumentando que para eso era el proceso de paz, para que los guerrilleros  “participaran en política” cambiando balas por votos. Otros sectores, dentro de los cuales me incluyo, manifestamos nuestra preocupación y rechazo a la posibilidad de que personas condenadas por graves delitos puedan inscribirse como candidatos a cargos de elección popular, sin haber cumplido con las penas ya impuestas por nuestro sistema judicial, y en gracia de discusión, sin haber purgado  las penas que llegare a imponer la Jurisdicción Especial para la Paz -JEP- en el momento en que empezara a operar.

En este contexto se volvió viral en la redes sociales el video del debate presidencial llevado a cabo en junio de 2014 entre Óscar Iván Zuluaga y Juan Manuel Santos, en el cual el segundo, como candidato a la reelección, negó la posibilidad de que Timochenko pudiese llegar a ser candidato sin pagar cárcel (ver video minuto 2:00 https://www.youtube.com/watch?v=4LtxQ-bvx7A). También se recordaron las preocupaciones de quienes hicimos parte de los equipos de renegociación de los acuerdos después del triunfo del No, en las que advertimos una y otra vez que de permitirse la participación en política de líderes de las Farc sin responder ante la justicia y cumplir sus penas, se violaría la constitución y habría impunidad para quienes cometieron delitos graves, y que por tanto,  se activaría la posibilidad de la intervención de la Corte Penal Internacional, cuya fiscal general ya ha advertido que la participación en política de personas que habiendo cometido delitos graves no han sido sancionadas, va contra el espíritu del Estatuto de Roma y del derecho internacional vigente, pues la participación en asuntos políticos “frustra el objeto y el fin de la pena”.

Tristemente hoy los hechos confirman las preocupaciones expresadas, Timochenko y los líderes de las Farc quieren ser candidatos a cargos de elección popular sin que el gobierno haga algo para que sus delitos no queden en la más absoluta impunidad. Afortunadamente existen otras instancias de nuestro Estado de derecho como la Comisión de Seguimiento a Delitos Electorales de la cual hacen parte el fiscal, el contralor, el procurador, el registrador y la vicepresidenta de la sección quinta del Consejo de Estado, quienes han prendido las alarmas para advertir que de acuerdo con la Constitución y las leyes vigentes,  no será  posible la inscripción de los candidatos anunciados por el partido de las Farc, pues no obstante estar suspendida la ejecución de sus condenas, dichas condenas implican una inhabilidad para ser inscritos como candidatos.

La fuente constitucional de la mencionada inhabilidad está, como algunos lo habíamos advertido, (https://twitter.com/LaNocheNTN24/status/926496972097376256 ) en el artículo 122 de la Constitución,  el cual prohíbe que “sean inscritos como candidatos a cargos de elección popular, ni elegidos…quienes hayan sido condenados por delitos relacionados con la pertenencia, promoción o financiación de grupos armados ilegales, delitos de lesa humanidad o por narcotráfico en Colombia o en el exterior.”

En términos simples, aunque pudieran llegar a alegar la conexidad del delito político con el narcotráfico, la mayoría de los ahora candidatos de las Farc han sido condenados por delitos de lesa humanidad, por lo cual están inhabilitados para ser inscritos como candidatos a la Presidencia, al Congreso o a cualquier otro cargo de elección popular. Así las cosas, como en el  fútbol, Timochenko y sus muchachos, están ‘offside’, es decir, “fuera de lugar” para las próximas elecciones.

*Ex Viceministro de Justicia. Decano Escuela de Política y Relaciones Internacionales, Universidad Sergio Arboleda.                      

@ceballosarevalo

Semana, Bogotá, 03 de noviembre de 2017

Publicado en Otras opiniones

Compartir

Opinión

Nuevos videos

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Nuestras Redes