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Edurne Uriarte*                                 

Ni es la primera vez ni será la última en que un grupo terrorista arrodille a una democracia. Pero el acuerdo del Estado colombiano con las FARC que se pone en marcha esta noche con el anuncio de alto el fuego es una de las más graves derrotas de una democracia en manos de un grupo terrorista.

Como dijo el expresidente Álvaro Uribe en entrevista en este periódico, “El acuerdo de Santos con las FARC no es de paz, es de impunidad”. De tal grado es esa impunidad que hasta cuesta creerla, aunque esté por escrito y te la ratifique el propio presidente Santos, por ejemplo, en entrevista hoy en El Tiempo: ni los más sanguinarios criminales de las FARC irán a la cárcel; su máxima “pena” será la restricción de movimientos en una localidad durante un periodo de cinco años. Impunidad absoluta para los crímenes más horrendos.

Y no sólo para los crímenes terroristas, también los de narcotráfico, como si no existieran para el Gobierno de Santos, a pesar de que las FARC son consideradas el primer cártel de cocaína del mundo.

Pero aún hay más en la derrota de la democracia colombiana. Porque los terroristas podrán presentarse a las elecciones en 2018, bajo el liderazgo del de la foto, el líder de las FARC, Rodrigo Londoño Echeverri, alias Timochenko, condenado varias veces por los más terribles crímenes y con decenas de órdenes de captura, incluida una enorme recompensa ofrecida por USA. Lo de Otegi, a su lado, una “broma”…

Y, sin embargo, Santos dice que invitará a la firma oficial con los terroristas a Obama y a varios dirigentes mundiales, también al presidente español, y no hay que descartar que vayan muchos de ellos… A comunicar al mundo con su presencia que no merece la pena sacrificar ni una sola vida en la lucha contra el terrorismo porque todo puede acabar así, con la impunidad para los asesinos y con los asesinos en las instituciones del Estado.

A no ser, claro está, que lo impidan los colombianos en el referéndum del próximo 2 de octubre. Pero lo dudo, el chantaje de “la paz”, el fin de la amenaza a cambio de la impunidad para los criminales, es muy difícil de resistir. Por eso, entre otras razones, derrota tantas veces el terrorismo a la democracia, ahora en Colombia.

* Conocida politóloga, académica y escritora española de origen vasco. Columnista de varios medios, entre los que se destaca el periódico ABC de Madrid.

http://abcblogs.abc.es/edurne-uriarte/

España, Agosto 28 de 2016

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