Facebook

     SiteLock

Última hora
Verdad e Historia I - Martes, 21 Noviembre 2017 07:30
El Centro Democrático es el centro - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09
La paz en veremos - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09
La difícil decisión de Álvaro Uribe - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09
Una Justicia de terror - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09

Carlos E. Correa M.                                 

Nadie discute las ventajas y los beneficios que el deporte proporciona, tanto a nivel individual, como en general, a las poblaciones del mundo entero. De acuerdo con Nils Kastberg, Director Regional de Unicef para América Latina y el Caribe: “En todo el mundo, el deporte contribuye a mejorar la salud física y mental. Mediante el deporte se aprenden importantes lecciones de vida sobre respeto, liderazgo y cooperación. También promueve la igualdad para todos y ayuda a superar barreras entre las personas”.

Igualmente la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), en el artículo 1 de su Carta Internacional  de la Educación Física y el Deporte establece que: “Todo ser humano tiene el derecho fundamental de acceder a la educación física y al deporte, que son indispensables para el pleno desarrollo de su personalidad. El derecho a desarrollar las facultades físicas, intelectuales y morales por medio de la educación física y el deporte deberá garantizarse tanto dentro del marco del sistema educativo como en el de los demás aspectos de la vida social”.

Varios teóricos han analizado y señalado la importancia de la actividad lúdica en el desarrollo de los seres humanos; entre ellos J. Piaget, S. Freud, y J. Huizinga. Los autores reseñados nos muestran la importancia que la lúdica y el juego tienen para el ser humano en todas las etapas de vida, pero en especial dentro de la infancia.

El deporte abre la puerta tanto al desarrollo como a la participación, estimulando aptitudes como el espíritu de equipo, la comunicación, la negociación y el liderazgo, y destacando a la vez la participación y la inclusión de todos los grupos en la sociedad, sin importar el género, la edad o la etnia.

Los beneficios derivados de una sociedad que practica el deporte repercuten sobre el conjunto de la sociedad. No es solo el beneficio indiscutible para la salud, sobre todo para prevenir muchas enfermedades. También la economía se beneficia de la práctica del deporte. Una persona más sana tiene un menor consumo de medicamentos y requiere menos asistencia médica y/o hospitalaria, luego evita o aminora este gasto. Al mismo tiempo, unas buenas condiciones físicas reducen la pérdida de jornadas de trabajo, de manera que las empresas se benefician de unos menores costos laborales. Igualmente, la actividad industrial, comercial y de servicios en torno al deporte está creciendo y cada vez genera empleo a un número mayor de personas, lo que beneficia al conjunto de la economía. También puede contribuir a mejorar las condiciones socio-culturales. En países tan violentos como el nuestro, el deporte puede ayudar a contener el éxodo poblacional campesino y contribuir a cicatrizar heridas emocionales de las víctimas, así como a fortalecer su autoestima y su confianza.

Resulta inexplicable, por decir lo menos, la reciente decisión del Presidente Santos de recortar el presupuesto del deporte  en algo más del 60%, de $587.000 millones bajaría a $221.000 millones, mientras que al mismo tiempo aumenta los gastos para el funcionamiento (burocracia) en un 6.3% Esta impopular decisión ha merecido el más amplio repudio de la opinión pública en general y de la comunidad deportiva en particular. Con expresiones como perjudiciales, retroceso, tristeza, decepción, horrible, absurdo, falta de respeto, puñalada por la espalda, se han pronunciado medallistas olímpicos, campeones mundiales, deportistas en general y entrenadores deportivos.

Ante la airada reacción de la comunidad deportiva nacional, Santos sale, con una más de sus increíbles promesas, a decir que va a revisar la cifra (?) y que no se va a recortar la ayuda a los deportistas, sino a la infraestructura deportiva. Al mismo tiempo el presidente del Comité Olímpico Colombiano (COC), Baltazar Medina, sostiene que si habrá un recorte del 6% y Clara Luz Roldán, Directora de Coldeportes, sostiene que el recorte para la entidad nacional es del 40% ($220.000 millones menos). En este maremágnum de versiones, se pregunta la opinión pública, ¿a quién le creemos? Lo cierto es que el presupuesto para el deporte, en vez de crecer para el 2018 se verá recortado yendo en contravía de los excelentes resultados y satisfacciones  que nuestros deportistas nos han brindado en todos los eventos internacionales y mundiales en los que han participado últimamente.

Según Santos estas duras decisiones obedecen a la caída de los precios del petróleo. Sin embargo, la opinión pública se pregunta, con toda razón, ¿no será más bien culpa de un estado derrochón que dilapidó en mermelada la bonanza económica jamás tenida por gobierno alguno en Colombia?

Igualmente se pregunta ¿Por qué la inversión social sale damnificada y en cambio el gasto para burocracia, corrupción y para cumplirle a los acuerdos con las Farc se fortalecen?

ADENDA 1: ¿Cuándo entenderá el presidente Santos que los resultados deportivos tienen una gran relación con la inversión económica que en los deportistas y el deporte se haga?

ADENDA 2: Los deportistas, que seguramente de buena fe, le dieron el SI a la paz de Santos, hoy tienen la oportunidad de reflexionar ante la realidad del país.

Publicado en Columnistas Regionales

Compartir

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Nuestras Redes