Facebook

     SiteLock

Última hora
Escalada de infamias contra Julie Huynh - Sábado, 24 Junio 2017 06:01
¡Populista! - Sábado, 24 Junio 2017 06:01
¿Habrá Paz? - Sábado, 24 Junio 2017 06:01
¿La Fiesta de la Paz? - Sábado, 24 Junio 2017 06:01
¡No más terrorismo! - Sábado, 24 Junio 2017 06:01

Francisco Javier Saldarriaga A.       

En primer lugar el deseo para un año con paz interior y serenidad suficientes para afrontar las dificultades que nos crearán los amigos de la impunidad y la elegibilidad de los narcoterroristas que; aupados por un individuo rechazado por la gran mayoría del pueblo colombiano que ha despilfarrado los recursos públicos en aras de una paz mentirosa y amañada a los deseos de sus compinches; pretenden imponer su ideología de barbarie y descontrol total de las costumbres y la democracia.

Pasado este augurio, que por bien de Colombia espero se quede en eso, quiero referirme entre otros temas, al uso indebido de las vías en Colombia cuando las autoridades ¿competentes? permiten el tráfico de vehículos de gran tonelaje por infraestructuras diseñadas para transporte más liviano.

En primer lugar lo que está sucediendo con la vía que comunica a Medellín con la capital de la corrupción y el derroche de los dineros públicos, es el resultado de la falta de control por parte de los organismos de manejo ambiental que, conocedores de los riesgos que se originan con las explotación indebida de esas canteras, permitieron que se continuase con esas actividades que desestabilizaron la montaña y ocasionaron el consabido derrumbe que inutilizó esa vía.

Ante eso salen las autoridades viales y desvían ese gran volumen de tráfico pesado por una via con menores especificaciones de diseño como es el caso de la carretera Las Palmas saliendo de Medellín hacia el Retiro y Rionegro en Antioquia, cuyo diseño se elaboró con premisas muy diferentes a la de una troncal y que tiene viaductos y puentes que nunca fueron calculados para soportar los pesos que treansportan esos tracto camiones con cargas superiores a sesenta toneladas.

Un vehículo de esos eventualmente puede circular, pero el volumen y la frecuencia de tráfico que se está presentando en esa vía a raíz del cierre de la mal llamada autopista Medellín-Bogotá, es una atentado al sentido común por parte de quienes decidieron desviar ese flujo abrumador de vehículos pesados por esa carretera. Máxime si existen otras opciones que han surtido esa necesidad para esa conexión vial entre las dos ciudades.

Antes del 2005 cuando esa, reitero, mal llamada autopista Medellín-Bogotá tenía un toque de queda de uso parte de los narcoterroristas, ahora considerados prohombres dignos de imitar por los medios vendidos al gobierno, el transporte nocturno se realizaba por Puerto Berrio, La Dorada, Bogotá.

Esa ruta es más larga pero no origina el deterioro que ya se está presentando en la Carretera que comunica a Medellín con el Aeropuerto José María Córdova, deterioro que de avanzar podrá concluir en el cierre por intransitable de este cordón umbilical para el transporte aéreo. Por fortuna tenemos el Olaya Herrera en funcionamiento, de lo contrario quedaría Medellín incomunicado por este medio de transporte. Claro que los vuelos no serán en aeronaves de gran capacidad pero algo suplen. Ese panorama exagerado podrán decir algunos, muy pesimista dirán otros pero indudablemente hay que mirar las consecuencias y planear para lo peor. De lo contrario nos cogen con los calzones en la mano cómo se puede constatar con las soluciones que se han establecido para superar el obstáculo originado por la imprevisión de las autoridades ambientales.

Ahora se está trabajando en un parche para obviar un hundimiento en un sector de la calzada de subida a la altura de la intercesión con la Vía del Tesoro. No soy ingeniero pero en esta última un poco más abajo pero en el mismo sector, hay manifestaciones claras de inestabilidad que pueden estar conectadas con ese síntoma. De hecho recién inaugurada esa vía del Tesoro se presentaron fallas en esa zona, debido a la presencia de aguas incontroladas que mal que bien se han canalizado; la certeza de que el trabajo haya sido completo está en duda pues ahora también se presentan hundimientos y deterioro que simple vista indican que aun persisten esos flujos embolatados, no perdidos.

El afán conduce a cometer muchas equivocaciones y en mi concepto quienes están autorizando el tráfico de esos vehículos por vías inadecuadas están atentando contra la movilidad de los usuarios del transporte aéreo y los habitantes o durmientes de las zonas de influencia de esa vía de las Palmas que comunica a Medellín con ciudades dormitorio como son Envigado en el Alto de Las Palmas, El Retiro y Rionegro. No creo que sea necesaria una tutela para garantizar esa conectividad.

Postre: Esperamos que en el 2017, el estado ya sea departamental, municipal e inclusive el nacional se den cuenta de que entidades culturales cincuentenarias y declaradas patrimonio cultural del Antioquia y Medellín requieren recursos suficientes para su supervivencia. Este es el caso real del Estudio Polifónico de Medellín Coro y Orquesta. Esta ad-portas de su desaparición por la desidia de funcionarios que no entienden la importancia de estas expresiones culturales.

FRANCISCO JAVIER SALDARRIAGA A.

Envigado, 6 de enero de 2017

 

Publicado en Columnistas Regionales

Compartir

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Nuestras Redes