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Pedro Aja Castaño                                   

Aquello que nos promete el paraíso en la tierra nunca produjo nada, sino un infierno. Karl Popper

En el paraíso real no hay papeles. No se necesitan. Porque su ingreso solo es posible después de muchos requisitos espirituales, algo real y duradero. Por el contrario, en la versión humana y financiera del ‘paraíso,’ sí se necesitan, porque ‘los papeles’ pueden ser manipulados.

Por otra parte, simbólicamente llamado ‘obediencia a Dios, ’’ en el jardín del Edén había un manual de ética escrito en el corazón del hombre y el premio a esa obediencia se experimentaba en la vida diaria como amistad con Dios. Hoy recibe diferentes nombres engañosos. Uno de ellos es conciencia. El otro día vi que un periodista le preguntaba al exmagistrado Bula antes de una audiencia: “¿Tiene usted su conciencia tranquila?” No quise escuchar la respuesta porque recordé que Hitler también tenía conciencia y dormía plácidamente. Por eso en el paraíso había una prueba  para esa ética sencilla, Satanás, porque Dios no quería un autómata, sino un ser libre, que debía aprender a discernir entre el bien y el mal, porque en el paraíso no había ‘fake news’ ni posverdad.

Sin embargo, aprendimos que  era muy fácil enlodar el compromiso de transparencia entre Dios y su creatura, debido a su falta de suspicacia. En el paraíso como en nuestros días, un buen ‘discurso de venta de paraísos fiscales’ como el de Satanás con su oferta de vida eterna, o total protección,  puede obscurecer nuestro criterio lógico, ético y hasta la conciencia. Basta una racionalización para engañarnos. A los asesinos se les lava el cerebro diciéndoles que lo suyo es un trabajo profesional; y cuando le pegan el tiro a la víctima, dicen que no es nada personal que son gajes del conflicto. Con igual excusa alguien se puede tirar un país.  Lo mismo se les dice a los contadores y abogados  de la mafia. Y también puede verse en las manipulaciones para engañar a los ganadores de un plebiscito a nombre de la paz, sin prever   las consecuencias de esa situación histórica.

Un paradigma de pensamiento bíblico interesante es que nos permite ver una situación en términos simbólicos de personas o de pueblos quizá para indicar que la ruina o progreso de los pueblos comienza con las buenas o malas decisiones de  las personas. Un ejemplo de ello es Tiro, capital de Fenicia,  que se nos presenta como un barco para significar su comercio; y como un esplendoroso ángel, para referirse a su rey. Los escritores antiguos se referían  a esa ciudad como una ciudad llena de comerciantes sin escrúpulos, un centro de idolatría religiosa y de inmoralidad sexual, por lo que  los profetas bíblicos reprendieron a Tiro por su orgullo, como resultado de su gran riqueza y ubicación estratégica. Ezequiel 28: 11-19 parece ser una acusación particularmente fuerte contra el rey de Tiro en los días del profeta Ezequiel, reprendiéndolo por su insaciable orgullo y avaricia. ¿No es eso lo que vemos en los Paradise Papers? ¿No es acaso el orgullo de creerse el más listo para robarle plata al estado mediante un nombre sofisticado?

Sin embargo, la hipocresía más grande es que esas ‘zonas grises’ son promovidas y conocidas por los estados. Leemos en Paradise papers Wikipedia: “Los documentos revelan que la reina Isabel II llevó a cabo inversiones en dos territorios británicos de ultramar: las Islas Caimán y Bermudas a través del Ducado de Lancaster. Entre las inversiones se incluyen el off-licence Thresers y el alquiler minorista BrightHouse. La organización anti-monarquía Republic pidió mayor transparencia acerca de las finanzas reales, diciendo: «Las finanzas e inversiones personales de la reina suponen que tiene un interés directo en las decisiones del gobierno acerca de los impuestos. Aún no tenemos ninguna manera de saber si la familia real ha influido indebidamente para proteger estas inversiones»

Con ese escándalo he pensado en algunos dirigentes y sus países al leer  Ezequiel 28 que describe una situación singular en el símbolo de una persona que se le equipara a un ángel, en este caso Satanás, en lo relativo a su orgullo y la destrucción que causa. En la guía de lectura leemos: “Lo que ha perdido al rey de Tiro es su orgullo. Dios se encarga de hacerle ver que es un hombre, no un Dios.”

Estudiemos y comparemos esa profecía doble sobre el rey y su país. "Hijo de hombre, (Ezequiel) entona una elegía sobre el rey de Tiro. Le dirás: Así dice el Señor Yahveh: Eras el sello de una obra maestra, lleno de sabiduría, acabado en belleza. 13. En Edén estabas, en el jardín de Dios. Toda suerte de piedras preciosas formaban tu manto: rubí, topacio, diamante, crisólito, piedra de ónice, jaspe, zafiro, malaquita, esmeralda; en oro estaban labrados los aretes y pinjantes que llevabas, aderezados desde el día de tu creación. 14. Querubín protector de alas desplegadas te había hecho yo, estabas en el monte santo de Dios, caminabas entre piedras de fuego. 15. Fuiste perfecto en su conducta desde el día de tu creación, hasta el día en que se halló en ti iniquidad. 16. Por la amplitud de tu comercio se ha llenado tu interior de violencia, y has pecado. Y yo te he degradado del monte de Dios, y te he eliminado, querubín protector, de en medio de las piedras de fuego. 17. Tu corazón se ha pagado de tu belleza, has corrompido tu sabiduría por causa de tu esplendor. Yo te he precipitado en tierra, te he expuesto como espectáculo a los reyes. 18. Por la multitud de tus culpas por la inmoralidad de tu comercio, has profanado tus santuarios. Y yo he sacado de ti mismo el fuego que te ha devorado; te he reducido a ceniza sobre la tierra, a los ojos de todos los que te miraban. 19. Todos los pueblos que te conocían están pasmados por ti. Eres un objeto de espanto, y has desaparecido para siempre." (Biblia de Jerusalén, Edición Pastoral editada por Desclée de Brouwer)

Podemos ver que lo descrito se aplica a un país  o una persona que vive en el esplendor de un reinado como una de las reportadas en la lista infamante. Si traducimos Génesis y Ezequiel 28 al siglo 21, tendríamos que  en aquella época no había expertos politólogos o estadistas, sino gente inspirada, los profetas,  que buscaban traer a un pueblo o a un mundo  rebelde al buen camino, mediante el mensaje de Dios. Los expertos comentaristas de Ezequiel en la Biblia de Jerusalén  ven que su mensaje va dirigido a “Un mundo en descomposición (que) se desploma (con la esperanza de) “Un mundo nuevo (que) aparece en el horizonte.”

En la guía de lectura para Ezequiel, que parece haber sido escrita para el estado actual de muchos países ,  leemos: “Cuando el cambio se impone… Sucede a veces  en el correr de la historia que un organismo cualquiera, un movimiento, un partido, un Estado, la Iglesia misma, se encuentran en la necesidad de efectuar  cambios profundos. Se han quedado en pura corteza, en meras fachadas. Cierto que las instituciones subsisten todavía, pero se muestran de día en día más estériles. ¿Hay que mantener en estos casos la certeza sea como sea, echar parches a la fachada y revocarla? Pero pasa que falta la savia, que los muros amenazan ruina.”

“¿Sería mejor entonces sembrar, al lado del viejo árbol, la semilla que este produjo un día,, cavar cimientos tras los muros cuarteados para que el día en que éstos se derrumben esté todo preparado para levantar un nuevo edificio?”

Vemos aquí que en algún momento de la historia alguien cae en cuenta que la transparencia ética es necesaria para el éxito de las naciones. Adán y Eva desobedecen ese código sencillo, engañados por el ejemplo o el mal consejo de un poderoso. Igual puede pasarle a un país ¿Y ese poderoso cómo cayó en el engaño?

Por la avaricia, la ambición y su adoración a un dios falso: el dinero, su propio ego,  y el poder. Los sacerdotes de Paradise Papers servidores de  esos falsos dioses son expertos que a través de imaginativas maniobras de contabilidad desarrollan ‘esquemas’ para los incautos deseosos de pertenecer al ‘Club de los evasores impolutos,’ como si pudieran tener el ‘conocimiento total del bien y del mal’ para evitar su enjuiciamiento. Estamos viendo que los ángeles del destino hoy se llaman ‘filtraciones.’

Ahora bien, si 6,8 millones de registros corresponden a la firma de abogados Appleby (Al lado de la manzana)  y “las empresas mixtas con reaseguradoras cautivas dicen que, por el componente público de sus capitales, no existe riesgo alguno de evasión de impuestos, pues todas las filiales y sus operaciones en el exterior se encuentran debidamente asentadas en sus balances financieros;” ¿no le causa a usted CURIOSIDAD ÉTICA QUE TAMBIÉN SE DIGA “es natural que sus negocios generen inquietud y que cientos de millones de dólares de recursos que tienen origen público estén parqueados en cuentas en islas Bermudas, además sujetos al criterio inversionista de un comité poco conocido, que además adquiere ciertas discrecionalidades en la administración de estos ambiguos fondos”?

Las diferentes empresas colombianas involucradas en escándalos de quiebra estaban ‘supervigiladas’,  pero ‘el criterio inversionista’ y ‘las discrecionalidades’ no eran conocidas; solo se le paraba bolas a que los ‘papeles’ estuvieran en orden, se siguieran los protocolos, etc. ¿Pero por qué se ha descuidado el meollo del asunto, ‘el criterio inversionista’ y ‘las discrecionalidades’? Esa  es el alma del escándalo de corrupción de Odebrecht y el del posible descalabro de un estado: la confrontación de papeles manipulables (Constitución, leyes, protocolos, declaraciones de renta, contabilidad, pasaportes) y  la discrecionalidad de la conciencia que debe ser regida por la razón y la sensibilidad del impacto de las decisiones sobre la vida de los otros.

Lo más triste del asunto es que algunos torcidos que manejan el poder de las finanzas y la política parecen no entender que una ‘burbuja’, ‘un esquema’ ‘una agenda,’  ‘un tratado’ o una  ‘revolución’ no son números, ni situaciones, sino seres reales; al igual que un engaño político;  y de pronto esa y muchas otras abstracciones dañinas dejan sentir su furia en las redes. Machuca es un titular en los periódicos, pero cuando la gente real se encuentra con los terroristas hay…catarsis de muchas variedades. Por eso cierta gente de poder maneja papeles para vivir en el ‘paraíso’ de su conciencia adormecida, como lo hacen muchos mafiosos; sencillamente porque esos personajes se acostumbran al delito y el crimen y se les hace NORMAL.  Claro que la ciencia los llama sociópatas, pueden vivir tranquilos entre nosotros y hasta dirigir empresas o instituciones. Generalmente son muy simpáticos, de agradable conversación, amigables, seductores, como lo era Fidel Castro. (Fuente: El psicópata más admirado del mundo por Olga Carreras González)

Publicado en Columnistas Nacionales

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