Facebook

     SiteLock

Última hora
Verdad e Historia I - Martes, 21 Noviembre 2017 07:30
El Centro Democrático es el centro - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09
La paz en veremos - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09
La difícil decisión de Álvaro Uribe - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09
Una Justicia de terror - Martes, 21 Noviembre 2017 07:09

Iván Duque Márquez                                    

Barrancabermeja ha sido por excelencia la sede de la industria petrolera en Colombia. Desde hace décadas es una ciudad donde conviven exploración, perforación y refinación de crudo, hasta el punto de que el aporte de la industria petrolera a la economía local es del 70 %. Esta realidad la expone de manera permanente a los choques de precio que afectan a uno de los productos más importantes en la economía mundial.

Por esa relevancia existe en el panorama de Barrancabermeja desde hace años la obra de modernización de la refinería, que el presidente Santos prometió en campaña augurando gran inyección de capital, mayor actividad económica y mayor crecimiento. Han pasado 7 años de su administración y la modernización nunca se dio. El no dimensionado costo de Reficar, sumado a la situación de precios internacionales y las complejidades sectoriales, conspiraron contra la posibilidad de la obra sin que se diera explicación alguna y menos un plan de reacción por parte del gobierno. Las expectativas que creó en la comunidad trajeron consigo que muchas empresas y personas hicieran grandes inversiones esperando la llegada de la infraestructura prometida.

Hoy la economía se encuentra deprimida, el desempleo crece (llega al 23 %) y se agudiza aún más en la juventud. El nivel de pobreza pasó de 20,5% en el censo 2005, al 25,6% en la encuesta de hogares de 2013 y la Cámara de Comercio la proyectó en 44 % para 2015. Familias enteras han perdido su patrimonio y existe un ambiente de desilusión y desesperanza en muchos ciudadanos. Quizás sea una mera coincidencia, pero no deja de ser escalofriante que en lo que va corrido del año se hayan presentado 25 casos de suicidio con una edad promedio de 36 años, y los intentos de suicidio se sigan incrementando. Estas realidades sociales y familiares tienen sumida a la ciudad en una depresión económica que necesita ser intervenida de manera estructural.

Barrancabermeja necesita una agenda de desarrollo integral que reconozca la importancia del petróleo, pero que abra oportunidades para el desarrollo agroindustrial, para casos como la oleoquímica, donde la producción de palma africana pueda orientarse, no solamente hacia el desarrollo de biocombustibles, sino también en materia de alimentos y cosmética. Es urgente que la producción de caucho pueda integrarse en clústeres donde haya diseño, innovación y valor agregado, y que el patrimonio natural de la región amplíe las ventajas para el turismo, el ecoturismo, el turismo vivencial y de aventura.

Barrancabermeja debe apostarle también a ser declarada como distrito logístico y energético, creando estímulos para que en esa región se puedan instalar empresas que le apuesten a los sectores de energías renovables, incluida la construcción de estructuras foto-voltaicas, y que la logística permita hacer esa integración oportuna y necesaria del sur y centro del país con nuestra costa norte. Esta agenda requiere también una lucha frontal contra la corrupción, la renovación de su clase dirigente y el fortalecimiento de los centros educativos universitarios con un enfoque pertinente en la ciencia y la innovación.

Las sociedades siempre están aprueba en su resiliencia cuando enfrentan crisis. Hoy Barrancabermeja como gran patrimonio de los colombianos tiene la oportunidad de transformarse para el futuro. Hacerlo nos debe involucrar a todos, porque en su territorio existe la posibilidad de darle un vuelco productivo a sectores que serán determinantes para nuestro futuro.

* Precandidato presidencial CD

El Colombiano, Medellín, 06 de noviembre de 2017

Publicado en Columnistas Nacionales

Compartir

Opinión

Nuevos videos

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Nuestras Redes