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Ariel Peña                                             

Jesús antes de la  pasión y muerte,  según el evangelio de San Juan 14:30,  le dice a sus discípulos: “No hablaré ya mucho con vosotros: porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene de mí”. Lo que demuestra el antagonismo entre el plan salvífico de Dios y las obras diabólicas del príncipe de las tinieblas; de la misma manera tiene que haber un distanciamiento categórico, entre el sindicalismo, que representa como principio a  la libertad, y el marxismo o comunismo totalitario, que es fuente de perversidad y brutalidad.

A los  integrantes del marxismo  en todos sus pelambres, les debería dar vergüenza hablar  acerca de que la ideología de los trabajadores es el comunismo; resaltando que los más  connotados lideres  libertarios del siglo XIX le propinaron una humillante derrota conceptual e ideológica a Karl  Marx, quien pretendía mediante el Estado crear una esclavitud política en contra de los obreros; de ahí que el marxismo fue definido por loa anarquistas como una patraña burocrática de engaño al proletariado, que se fundamentaba en el  absolutismo y la crueldad.

Marx  con sus  dogmas estatistas, burocráticos y embrutecedores, buscaba que el Estado fuera un especie de yugo bienhechor, látigo sagrado o purgatorio para los trabajadores; por eso el cuento  de que el marxismo es  la doctrina que deben  de seguir los obreros  es  un embuste, ya que la historia así lo ha demostrado; porque  además con los dogmas de Marx  se  han montado  dictaduras oprobiosas como las de Pol Pot, Stalin, Lenin, Mao Zedong, Kim il Sung, Ho Chi Minh y Fidel Castro, que le han regalado a la humanidad  alrededor de 150 millones de asesinatos, que comenzaron con el  golpe bolchevique en Rusia hace 100 años, amén de la creación de  monarquías como las de Cuba y Norcorea.

Al marxismo en toda su historia no le ha interesado el bienestar de las masas, porque lo que pretende es  mantener y reproducir la miseria como condición necesaria para que  el Estado comunista represivo y burocrático perdure eternamente, por eso el sacrificio de los mártires de Chicago ocurrido en 1886 quienes eran libertarios y en cuya memoria se conmemora el primero de mayo, es la antítesis del marxismo que aplasta la libertad individual, para montar nomenclaturas infames, cuyas elites parasitan con el Estado oprimiendo a los pueblos y convirtiéndose en las burocracias más corruptas que hay sobre la tierra, pues al ser dictaduras no tiene ningún control.

La justeza de  las luchas sociales, que deben de ser lideradas por los sindicatos, especialmente, se tiene que basar en la solidaridad, rechazando la infiltración  de grupos terroristas marxistas leninistas, ya que estas bandas  buscan  utilizar la protesta para desarrollar  sus aviesos planes, pues como seguidores del adefesio marxista leninista  pretenden  tener a obreros y campesinos como  herramientas para satisfacer sus apetitos, recordando que el comunismo totalitario ha sido el peor enemigo de las naciones, desde que existe.

Como ya lo hemos dicho en reiteradas oportunidades, el sátrapa de Fidel Castro junto a  Lula da Silva, crearon en 1990 el foro de Sao Paulo, después de la caída del muro de Berlín, para llevar a la región a ser manejada por  gobiernos de corte neomarxista o socialismo del siglo XXI, reciclando de la basura de la historia al comunismo totalitario, conociendo desde luego el  atraso de la región, buscando  entre otras cosas  ganar  a organizaciones sindicales y sociales, por eso hay que dar  respuesta a esa trampa  que  ha conseguido tomarse algunos gobiernos en países de Latinoamérica.

Se  debe impulsar una organización  internacional que contrarreste esas  intenciones del foro de Sao Paulo; en dicha entidad estarían organizaciones políticas y sociales que tengan como principio la libertad individual como condición suprema de la humanidad, para neutralizar la bazofia marxista que pisotea la libertad por la cual vivieron y murieron los mártires de Chicago; para ello se debe de contar con el liberalismo clásico, la social democracia y los grupos libertarios herederos de la primera internacional en donde desenmascararon  a Marx, quien quería con el Estado envilecer a  los pueblos por siempre.

Los  marxistas leninistas, así como en Latinoamérica han ultrajado la memoria de Bolívar, Martí, Zapata, Pancho Villa, Sandino, Gaitán, Perón, entre otros, usándolos para sus ambiciones burocráticas, también  se aprovechan de fechas  importantes como el primero de mayo, el 17 de diciembre, día del fallecimiento del libertador, o el 24 de julio fecha de su nacimiento, desconociendo la historia, en aras de objetivos inescrupulosos y atentando en contra de la independencia sindical o ultrajando la memoria histórica de los pueblos.

El cristianismo católico ha sabido responder a los desafíos que de manera abyecta a impulsado el comunismo totalitario en el movimiento de los trabajadores, comenzando por el papa León XIII, quien el 15 de mayo de 1891 promulgó  la encíclica Rerum Novarum, fundamento de la dignidad de los trabajadores; en ella se muestra el carácter social de la Iglesia, al apoyar incondicionalmente a los sindicatos, rechazando la acumulación desmedida de capital y repudiando la perfidia   del comunismo totalitario.

Publicado en Columnistas Nacionales

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