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Pedro Aja Castaño                                  

No sé si la política sea el arte de crear escenarios imaginarios para sapos reales; por ello la hipótesis de este escrito es: cuando exista una gran contradicción social, métala en un caleidoscopio político para que se vuelva ‘normal’, no se resuelva y se acepte. Probémoslo.

EL SAPO: LA GRAN CONTRADICCIÓN. Cuando el 27 de octubre de 2014 Santos dijo: "Hay sapos muy grandes que nos tenemos que tragar por la paz" hablaba desde la racionalidad cuando dio una justificación en cifras dudosas sobre el futuro de una Colombia en guerra, si no le hacíamos caso. Y al reaccionar ante semejante desfachatez, lo hice desde mi inteligencia racional, emocional, instintiva y ética, al igual que 48 millones de colombianos. Es decir, Santos perdía goleado 4 a 1. Él lo sabe y por eso hace trampas. Veamos por qué.

1. El planteamiento de Santos es falso, pero tiene una trampa. No es dilema escoger entre el bien y el mal, porque la ventaja del bien es obvia para una persona normal. Pero no es fácil escoger entre un bien sin atractivos, pero necesariamente vital; y un mal seductor e irresponsable. Ejemplo: Es atrayente irse de juerga en París en donde nadie te conoce, pero al día siguiente te lo cobra el guayabo, la tarjeta de crédito y quizá un comparendo de la policía. Eso pasa con la paz: suena bueno, bonito y barato, pero el costo es tragar sapos, sin saber con exactitud qué son los sapos, y pagar impuestos. En teoría usted lo acepta, pero cuando ve a Santrich en el congreso, brinca como un sapo. ¿Hasta cuándo se podrán controlar los brincos?
2. Santos dice: “Hay que cumplir los acuerdos.” Depende. Entre bandidos es una cosa de honor que si no se cumple se paga con la vida, o algo similar. Nos amenazó que si no se firmaba la paz, habría una guerra urbana y era mentira. Sin embargo, entre demócratas y gente de bien los acuerdos son legales, sin engaños, ni trampas, frente a todos, sin nada que esconder. Se registran públicamente, con testigos y la ley los avala y respalda porque son parte del bien común. Es decir, la sociedad los avala de manera crítica, no incondicional como lo pretende Santos. De la Calle dijo que era ‘el mejor acuerdo posible.” Pero como buen político y abogado dejó en la incógnita esa AMBIGUA POSIBILIDAD sin fecha de expiración. El plebiscito le puso fecha y se lo robaron. ¿Dónde está entonces la legitimidad del negocio habanero? A pesar de lo anterior…
3. Estamos viviendo un ‘ataque’ mediático, político y diplomático (Visita del Papa) sobre la reconciliación y el perdón. Pero el ‘ataque’ se dirige a la gente de bien, pues no he visto que ningún columnista ni cura le predique a las Farc ni a Santos que perdonen al uribismo. ¿Cuántos somos, hipotéticamente, la gente de bien? Hagamos cuentas.
4. El Consejo Superior de la Judicatura reportó en 08/09/2011 que había 2.442.804 expedientes en los juzgados “con una mayor congestión en las áreas administrativa, civil, penal y de ejecución de penas, lo que, según expertos, retrasa el acceso a la justicia de los ciudadanos que reclaman sus derechos” (Fuente: En Colombia hay más de dos millones de procesos judiciales represados) Agreguémosle los 117.018 presos, según reporta la Defensoría del Pueblo, lo que nos da 2.559.822 personas con algún lío con la justicia; y con el número de habitantes 49.327.394, según Country meters, hagamos una sencilla regla de tres. Resultado. El 1.92% no es gente de bien. Luego el 98.8% de los colombianos sí lo somos.
5. ¿Pero por qué vivimos una impresión diferente? Porque tenemos defectos que no son necesariamente delitos; pecados, incivilidad, malos hábitos, falta de virtud, una hamponería flotante; cometemos infracciones, mentimos por costumbre y clasificamos las mentiras; los delitos, pecados y faltas tienen gradaciones, etc. En esa zona gris de relatividad, para diferenciar al honesto del ‘honesto’ hay que ser radicalmente honesto y entonces la sociedad te declara retrógrado, de derechas, etc. Es decir, es el cómodo reino del ‘todo se vale’, de la relatividad, no de la verdad que hace libre. Entre esos defectos tenemos que nos hemos dejado influir por ese 2% malévolo que es el que sobresale en las noticias; y por falta de pensamiento crítico, una ética deficiente y cobardía para denunciar, ese es el paisaje al que nos hemos acostumbrado. Entre ese 2% están los de las Farc. ¿Qué le dice a usted esa proporción? ¿La juzgará, ingenuamente, por lo que significa la proporción del número mayor o por el resultado letal del número menor? Analicemos un ejemplo a la vista utilizando un paradigma biológico: el virus. Esta microscópica realidad corrompe un organismo biológico; figurativamente hablando, un pequeño acto de corrupción, tolerado, empieza a corromper una institución, la amenaza y destruye; luego en política usted no puede ser simplemente matemático. Esas sumas y restas son las que hacen los que piensan que el número ínfimo de las Farc no es una amenaza para la ingenua democracia del número mayor. La revolución rusa comenzó con una minoría; Chávez y Fidel Castro eran un número menor, pero la falta de discernimiento y la corrupción hicieron posible su acceso al poder.
6. Pero todo lo anterior es fácil neutralizarlo, declarando: “Ningún partido puede tirar la primera piedra” frente al mapa de corrupción que ha elaborado la Fiscalía. Es decir, mal de muchos, consuelo de tontos.
7. Ahora bien, los promotores de la campaña del perdón, dirigida a los 48 millones de colombianos, son los mismos que promueven la JEP para acomodar las Farc en el organismo. ¿En qué quedamos?
8. Pero, los de las Farc no son un virus; son seres humanos con la libérrima capacidad de cambiar para su propio bien y el del sistema. Sin embargo, si no demuestran esa capacidad evolutiva ¿cómo se les considerará dentro de la realidad de supervivencia que supuestamente es la paz? Así lo planteó Santos con su “parar un baño de sangre.” Como este razonamiento biológico es inadmisible para encontrar la verdad de cada quien, entonces hay que convertirlo en un pensamiento político. ¿Cómo se hace?

ARMANDO EL CALEIDOSCOPIO POLÍTICO PARA DISIMULAR EL SAPO.

Pensaba de niño que el caleidoscopio era algo mágico; después descubrí que ese ‘juguete’ era profético; más tarde entendí la simplicidad de su ‘magia’ lo que nos permite saber cómo juegan con nuestras percepciones para que tomemos decisiones políticas aparentemente democráticas porque se nos permite ‘jugar’ con nuestro propio engaño, libremente escogido. ¿Cuál es el letal secreto del juguete? En que caleidoscopio se deriva del griego ‘kalós’ que significa bella; ‘éidos’, imagen y ‘scopéo’, observar, que bien puede aplicarse al manejo o aplicación pragmática de CIERTA política que consiste en mirar todo de una manera agradable y sin problemas, es decir, engañosa.

¿Y cómo se finge eso? Miramos a través de un ‘tubo’ que sería el equivalente de los medios de comunicación escritos, visuales, sonoros que forman el paradigma de nuestra ‘mente política’. El caleidoscopio tiene, dentro del tubo, tres espejos rectangulares dispuestos en forma de triángulo equilátero que corresponden al poder ejecutivo, legislativo, judicial. Estos ‘espejos’ se pegan entre ellos con un pegamento especial llamado intereses políticos que pueden ser honestos o deshonestos, pues esas variantes de la democracia las manejan miembros de los tres poderes. Las decisiones de una ‘democracia’, como las imágenes del caleidoscopio, deben ser simétricas para producir la ‘fascinación’ del juego, pero uno de los ‘venenos’ está en la naturaleza de los pegamentos para unir los espejos. El otro elemento viene conformado por la calidad de los componentes que se introducen en el tubo y vemos reflejados en el juego de espejos. Esas piezas pueden ser abalorios, piedras preciosas auténticas o falsas, figuras de acetatos ‘transparentes’ que corresponden a ideas, hipótesis, cortinas de humo, lecciones, personas, planes de gobierno, acuerdos, falsos testigos, subjetivismos, etc.

Pero el mejor secreto guardado del sistema es quién maneja el caleidoscopio, pues el ‘manipulador’ debe permanecer anónimo para adaptar, remplazar, introducir las piezas variables o reciclables. El ‘problema’ de esas piezas es que tienen conciencia y se creen actores o personajes. Es entonces cuando el juego se desmadra y las ‘piezas’ empiezan a preguntarse quién carajos las metió en ese juego y pelean entre ellas. Pero si descubren la naturaleza del juego, y si el manipulador es descubierto, está perdido o tendrá que dar explicaciones.

Pero como, supuestamente, no hay un dueño del sistema caleidoscópico, sino que de pronto todos se encontraron con el escenario ya montado, y cada quien busca su razón de ser, de justificar ese personaje que cree ser, entonces se relatan sus propias historias a su manera; cada uno se compadece, se cree víctima, porque quiere ser libre y siente que no lo es; quiere ser juez y lo desprecian; liberador de un pueblo y no le creen; porque busca la verdad y lo engañan; quiere trabajo y no encuentra; está enfermo y se siente abandonado. Otros se ven indiferentes u hostiles ante el sinsentido. Así, la ‘opinión pública’ sustituye al ‘ausente’ dueño del sistema por lo que se cree su operadora y patalea en busca de un reconocimiento que no le dan. Comprendido así el sistema, veamos entonces los juegos de algunas de sus piezas.

1. La JEP. ¿Por qué es ESPECIAL? Pretende ser una corrección o rectificación de la estructura legal de la justicia colombiana, porque así les pareció a una minoría, las Farc. Pero no puede remplazar esa justicia por un mejor sistema equilibrado de lo justo legal y equitativo, sino por algo similar, UN SISTEMA DE ARBITRAJE, ejercido por particulares que han remplazado la justicia tradicional y conocida. La prueba de ese engaño está camuflada por otra ley. Hela aquí: Ley 1563 del 2012 que dice: “El arbitraje es un mecanismo alternativo de solución de conflictos mediante el cual las partes defieren a árbitros la solución de una controversia relativa a asuntos de libre disposición o aquellos que la ley autorice.” Y el Programa Nacional de Conciliación de Minjusticia es el que describe a la JEP sin decirlo:
2. “Es un mecanismo hetero–compositivo, toda vez que es un tercero diferente a las partes quien se encarga de dirimir el conflicto.
3. “Es oneroso ya que se debe pagar los honorarios y gastos del tribunal para que se pueda adelantar el trámite.
4. “Es excepcional, ya que las partes mediante un pacto arbitral (¿El de la Habana?) Han decidido relevar a la justicia ordinaria permanente para que su controversia sea resuelta por particulares investidos para administrar justicia. (Pero esa investidura está en veremos según HRW y muchos otros.)
5. “Si el pacto está contenido en una cláusula, (Del acuerdo final) ésta es autónoma del contrato. (Por lo tanto los jueces de la JEP no le rinden cuentas a nadie.)
6. “Es temporal, dado que el tribunal cesa en sus funciones cuando se presentan diversas causales como el vencimiento del término entre otros.” (O cuando el pueblo lo decide.)

LA DESCRIPCIÓN ESPECÍFICA DEL SAPO

LO QUE DEBE JUZGAR LA JEP SEGÚN LA OPINIÓN PÚBLICA. Todo lo relativo a crímenes de lesa humanidad y de guerra. ¿Pero tiene conciencia la opinión pública qué son esos crímenes? No. Aquí sabemos de cosas generalizadas que se llaman violencia, conflicto, reconciliación, víctimas, reparación, atribuidas a un supuesto conflicto político y no a una banda de criminales que quiere cooptar el estado por diversos medios. Sin embargo, según el Estatuto de Roma, pueden constituir crímenes de lesa humanidad los 11 tipos de actos siguientes:

1. Asesinato: homicidio intencional.
2. Exterminio: imposición intencional de condiciones de vida, entre otras la privación del acceso a alimentos o medicinas, encaminadas a causar la destrucción de parte de una población.
3. Esclavitud: ejercicio de derechos de propiedad sobre una persona, incluido el tráfico de personas, en particular de mujeres y niños.
4. Deportación o traslado forzoso de población: expulsión de personas de la zona donde están presentes legítimamente sin motivos autorizados por el derecho internacional, entendiéndose que la deportación supone cruzar fronteras nacionales, mientras que el traslado forzoso ocurre dentro de ellas.
5. Encarcelamiento u otra privación grave de la libertad física en violación de normas fundamentales de derecho internacional.
6. Tortura: dolor o sufrimientos graves, físicos o mentales, causados intencionadamente a una persona que el acusado tenía bajo su custodia o control. Dentro de estos se contempla los casos de Tortura Médica, siendo un ejemplo de esta los experimentos humanos forzosos.
7. Violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, esterilización forzosa u otros abusos sexuales de gravedad comparable. La violación y otros abusos sexuales también pueden constituirse en crímenes de competencia de la Corte como tortura, en tanto que éste es un crimen de lesa humanidad o un crimen de guerra.
8. Persecución de un grupo o colectividad con identidad propia por motivos políticos, (CENTRO DEMOCRÁTICO) raciales, nacionales, étnicos, culturales, religiosos o de género o por otros motivos universalmente reconocidos como inaceptables con arreglo al derecho internacional, en conexión con cualquier crimen comprendido en el Estatuto. Por persecución se entiende la privación intencionada y grave de derechos fundamentales (EL DERECHO A LA OPOSICIÓN O LA RECIENTE COHERSIÓN EJERCIDA CONTRA CAMBIO RADICAL, POR EJEMPLO, DISFRAZADA DE SOLIDARIDAD CON EL GOBIERNO), en violación del derecho internacional en razón de la identidad de un grupo o colectividad. Se castiga en relación con otro acto que constituya un crimen de lesa humanidad, un crimen de guerra o un genocidio.
9. Desaparición forzada de personas: detención o secuestro de personas por un Estado o una organización política, o con su autorización, consentimiento o aquiescencia, junto con la negativa a reconocer la privación de libertad o a proporcionar información sobre la suerte que han corrido los «desaparecidos» (O LOS NIÑOS RECLUTADOS) con la intención de privarlos de la protección de la ley durante un largo periodo.
10. Crimen de apartheid: actos inhumanos cometidos en el contexto de un régimen institucionalizado de opresión y dominación sistemáticas de un grupo racial por otro con la intención de mantener ese régimen.
11. Otros actos inhumanos de carácter similar que causen intencionadamente grandes sufrimientos o atenten contra la integridad física o la salud mental o física: actos inhumanos de gravedad similar a otros crímenes contra la humanidad.

También el Estatuto de Roma considera crímenes de Guerra a las violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los conflictos armadas internacionales dentro del marco del derecho internacional. Estas violaciones están debidamente detalladas en el sub-párrafo (b) del Artículo 8 del Estatuto de Roma. Otras violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los conflictos armados internacionales dentro del marco establecido de derecho internacional, a saber, cualquiera de los actos siguientes:

1. Dirigir intencionalmente ataques contra la población civil en cuanto tal o contra personas civiles que no participen directamente en las hostilidades; (La permanente destrucción de pueblos)
2. Dirigir intencionalmente ataques contra bienes civiles, es decir, bienes que no son objetivos militares; (Club el Nogal y similares)
3. Dirigir intencionalmente ataques contra personal, instalaciones, material, unidades o vehículos participantes en una misión de mantenimiento de la paz o de asistencia humanitaria de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas, siempre que tengan derecho a la protección otorgada a civiles o bienes civiles con arreglo al derecho internacional de los conflictos armados;
4. Lanzar un ataque intencionalmente, a sabiendas de que causará pérdidas incidentales de vidas, lesiones a civiles o daños a bienes de carácter civil o daños extensos, duraderos y graves al medio ambiente natural que serían manifiestamente excesivos en relación con la ventaja militar concreta y directa de conjunto que se prevea;
5. Atacar o bombardear, por cualquier medio, ciudades, aldeas, viviendas o edificios que no estén defendidos y que no sean objetivos militares;
6. Causar la muerte o lesiones a un combatiente que haya depuesto las armas o que, al no tener medios para defenderse, se haya rendido a discreción;
7. Utilizar de modo indebido la bandera blanca, la bandera nacional o las insignias militares o el uniforme del enemigo o de las Naciones Unidas, así como los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra, y causar así la muerte o lesiones graves;
8. El traslado, directa o indirectamente, por la Potencia ocupante de parte de su población civil al territorio que ocupa o la deportación o el traslado de la totalidad o parte de la población del territorio ocupado, dentro o fuera de ese territorio;
9. Dirigir intencionalmente ataques contra edificios dedicados a la religión, la instrucción, las artes, las ciencias o la beneficencia, los monumentos históricos, los hospitales y los lugares en que se agrupa a enfermos y heridos, siempre que no sean objetivos militares;
10. Someter a personas que estén en poder de una parte adversa a mutilaciones físicas o a experimentos médicos o científicos de cualquier tipo que no estén justificados en razón de un tratamiento médico, dental u hospitalario, ni se lleven a cabo en su interés, y que causen la muerte o pongan gravemente en peligro su salud;
11. Matar o herir a traición a personas pertenecientes a la nación o al ejército enemigo;
12. Declarar que no se dará cuartel;
13. Destruir o apoderarse de bienes del enemigo, a menos que las necesidades de la guerra lo hagan imperativo;
14. Declarar abolidos, suspendidos o inadmisibles ante un tribunal los derechos y acciones de los nacionales de la parte enemiga;
15. Obligar a los nacionales de la parte enemiga a participar en operaciones bélicas dirigidas contra su propio país, aunque hubieran estado al servicio del beligerante antes del inicio de la guerra;
16. Saquear una ciudad o una plaza, incluso cuando es tomada por asalto;
17. Emplear veneno o armas envenenadas;
18. Emplear gases asfixiantes, tóxicos o similares o cualquier líquido, material o dispositivo análogos;
19. Emplear balas que se ensanchan o aplasten fácilmente en el cuerpo humano, como balas de camisa dura que no recubra totalmente la parte interior o que tenga incisiones;
20. Emplear armas, proyectiles, materiales y métodos de guerra que, por su propia naturaleza, causen daños superfluos o sufrimientos innecesarios o surtan efectos indiscriminados en violación del derecho internacional de los conflictos armados, a condición de que esas armas o esos proyectiles, materiales o métodos de guerra, sean objeto de una prohibición completa y estén incluidos en un anexo del presente Estatuto en virtud de una enmienda aprobada de conformidad con las disposiciones que, sobre el particular, figuran en los artículos 121 y 123;
21. Cometer atentados contra la dignidad personal, especialmente los tratos humillantes y degradantes;
22. Cometer actos de violación, esclavitud sexual, prostitución forzada, embarazo forzado, definido en el apartado f) del párrafo 2 del artículo 7, esterilización forzada y cualquier otra forma de violencia sexual que también constituya una infracción grave de los Convenios de Ginebra;
23. Utilizar la presencia de una persona civil u otra persona protegida para poner ciertos puntos, zonas o fuerzas militares a cubierto de operaciones militares;
24. Dirigir intencionalmente ataques contra edificios, material, unidades y medios de transporte sanitarios, y contra personal que utilice los emblemas distintivos de los Convenios de Ginebra de conformidad con el derecho internacional;
25. Hacer padecer intencionalmente hambre a la población civil como método de hacer la guerra, privándola de los objetos indispensables para su supervivencia, incluido el hecho de obstaculizar intencionalmente los suministros de socorro de conformidad con los Convenios de Ginebra;
26. Reclutar o alistar a niños menores de 15 años en las fuerzas armadas nacionales o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades.

¿CUÁL HA SIDO EL ENGAÑO INTENCIONAL, O POR IGNORANCIA, CON RESPECTO A ESTE ESCENARIO QUE HA DAÑADO IRREPARABLEMENTE EL TEJIDO SOCIAL COLOMBIANO Y DESINFORMADO A LA OPINIÓN PÚBLICA NACIONAL?

Sustituir el conocimiento legal por los calificativos; la conciencia de los derechos por la resignación; utilizar las palabras perdón y reconciliación de manera irresponsable, al no contar los hechos como son, dizque para evitar el ‘amarillismo’, no sabiendo uno si se trata de una prensa sensible, cómplice o amedrentada; ignorando los cientos de prontuarios y condenas contra cada uno de los miembros del Secretariado y sus nuevos interlocutores. Por eso hoy se dan ínfulas de predicadores. Tome conciencia e ingrese usted y escriba en Google prontuarios de las Farc y encontrará:

1. Conozca el prontuario que tienen los negociadores de las Farc
2. Las cuentas pendientes de 'Iván Márquez'
3. Prontuario de las FARC: Alias "El Paisa" – Parte II – Por el coronel…
4. Prontuario del frente 30 de las FARC, considerado el más inmerso en…
5. Los peores crímenes en el prontuario de las Farc – El Tiempo
6. Prontuario del narco terrorista de las FARC, alias Timochenko…
7. Prontuario de algunos de los nuevos interlocutores de las FARC, con…
8. El prontuario delictivo de las Farc | El Nuevo Día
9. Coronel Alfonso Plazas Vega, hablando sobre el prontuario de las…
10. El prontuario criminal de los "Personajes del Año" de la Revista…
11. El extenso prontuario de alias 'Gentil Duarte' y 'John 40', disidentes de…
12. Breve prontuario de AUV – ZVTN Antonio Nariño Farc-Ep
13. Prontuario delictivo de los responsables del asesinato de los 7…
14. El aterrador prontuario criminal de alias Timochenko – Periódico Debate
15. El prontuario de las FARC…. – La Hora de La Verdad…
16. Abatido cabecilla con mayor prontuario terrorista de las Farc

¿Por qué hablo de la irresponsable propaganda sobre el perdón? Porque el perdón debe liberarnos de una carga. Pero eso ocurrirá si usted perdona cuando tiene pleno conocimiento y comprensión de los hechos, su justificación y circunstancias, como los tiene un juez que decide sobre un delito. Porque hay unos autoproclamados jueces sociales, generalmente de izquierda que se creen mejores, que se arrogan el derecho de condenarlo o absolverlo para decidir sobre su conciencia. ¿Pero puede usted comprender los hechos, justificación y circunstancias de los crímenes descritos como crímenes de lesa humanidad y de guerra?
Aquí se ha tomado ese asunto a la ligera. En la entrevista del Papa con fieles en la Nunciatura una mujer de Machuca dijo que ella no podía perdonar el que su familia hubiera sido incinerada por la voladura del oleoducto que llevó a cabo el ELN. Y así como ella hay miles de casos. Ese perdón, si se da, es un milagro de Dios que ella pidió, porque como ser humano no era capaz de perdonar. En Alemania negar las atrocidades del nazismo es UN DELITO que paga cárcel. ¿Qué diferencia cualitativa habría con negar las atrocidades de las Farc con una justicia acomodada? Sería una ofensa peor porque esa justicia de los espléndidos jueces probos y objetivos se parecería a la ALCAHUETERÍA de los delitos de lesa humanidad. Aquí se le ha llamado IMPUNIDAD. Alemania se reconcilió con el mundo porque tuvo su Nuremberg y fue consecuente con el oprobio que causó, reconociéndolo y admitiendo responsabilidades hasta la fecha.

¿Cuál es la INTENCIÓN del actual escenario político en relación con la paz y las Farc? Utilizar la estrategia del caleidoscopio: que los ingenuos observadores foráneos puedan observar una bella imagen democrática en la resolución del conflicto para poder franquiciar ese nuevo producto.
Ellos no saben que cuando Santos nos anunció que ‘HABÍA QUE TRAGAR SAPOS ‘comenzó su lavado de cerebro para que nos volviéramos resignados, conformistas ante un Acuerdo Final entreguista; se quería sentir acompañado en su soledad política, que Semana anuncia en su portada de la edición 1850, que él se auto predijo cuando dijo que al final de su mandato sería llamado traidor de su clase. No es que fuera un trágico vidente de su destino, sino que en algún momento se creyó Roosvelt que también jugaba póker para no sentirse solo y medirle el aceite a la gente para ver cómo pensaban y qué decían. Leía Santos lo que lo llevó a creerse Roosvelt: “Traidor de su clase, la vida privilegiada y la presidencia radical de Franklin Delano Roosevelt”.

Pero nosotros que operamos dentro de los términos de la cordura y la civilidad democrática, aceptamos la realidad de su juego para superarlo sin engaños. Pues Santos y sus amigos confunden conformismo con aceptación. Creen que aceptan cuando en realidad se acomodan a las nuevas circunstancias de cogobernar con las Farc sin cuestionarlas. Muy tarde están descubriendo los santistas que no se puede estar cómodo con algo que atropella la lógica y la ética. Nuestra aceptación del proceso de paz es para superarlo, mejorarlo. La pereza de muchos no les permite concebir ese esfuerzo adicional, por lo que toda insinuación de mejoría la llaman palos en la rueda u oposición. También hay que decir que entre resignados y realistas los hay inteligentes y brutos.

Pero utilicemos el sentido común con respecto a este debate. Pongamos a prueba varias hipótesis imaginativas con respecto a la posibilidad de aceptar un gobierno o cogobierno de las Farc.

Escenario hipotético 1. Imagínese a las Farc en el poder, con Timochenko de presidente. ¿Le gustaría vivirlo, experimentarlo? Si me dice que sí, no hay nada de qué hablar. Si me dice no, ¿Por qué su antiuribismo al respecto?

Escenario hipotético 2. Imagínese que los venezolanos hubieran hecho el ejercicio de imaginarse a Chávez en el poder después de haber sido derrocado y reinstaurado. ¿Estarían hoy donde están?
Cortina de humo 1. Violencia vs. Paz. Conceptualmente, desde el sentido común, nos cabe en el caletre. Pero la paz de ciertos políticos es diferente; a través de códigos y especialidades que no entendemos, la discuten, la acuerdan ELLOS, sin tener en cuenta a un TERCERO EN DISCORDIA: el pequeño pueblo que no estuvo representado en La Habana.

PUÑALADA PERMANENTE. Mientras los ‘predicadores’ de la paz le predican al 98% de la población que rechazan al hipotético opresor, ese mismo opresor dice cínicamente que quiere el poder, que no ha renunciado a sus ideas comunistas. ¿Cómo puede haber unión, perdón, reconciliación, con una pistola en la sien llamada comunismo potencial?

CONCLUSIÓN. Por todo lo anterior hay que entender el engaño sobre el perdón cuando está puesto al servicio de una causa política. Perdón significa solicitar u otorgar a alguien la remisión o cancelación de una obligación o una falta que queda dentro del ámbito de la potestad subjetiva. Pero OTRA COSA DIFERENTE ES PERDONAR UN DELITO DE LESA HUMANIDAD O DE GUERRA que se comete contra la sociedad presente y futura. Antes del momento del perdón, la persona que lo solicita debe estar arrepentida, mientras que el perjudicado por la falta o el delito tiene que estar dispuesto a dejar el problema atrás. ¿Pero pueden dejarse atrás los delitos de lesa humanidad y de guerra de una organización que pretende gobernar al país? No. Porque esa pretensión es un recordatorio permanente de sus delitos que anula la posible indulgencia, tolerancia o comprensión. Eso nos convierte en falsos pacifistas, resignados a vivir un engaño. Y tenemos derecho a nuestra salud mental, no renunciando a cambiar las cosas injustas. Ahora bien, he desarrollado un discurso político alrededor de algo que nos agobia: la posible caída de la patria en manos del comunismo. Pero a lo mejor lo que se necesita es algo diferente:

EL EJEMPLO VALIENTE DE UN MESERO QUE SACÓ AL SAPO DE LA FIESTA. Hace muchos años viviendo en Barranquilla fui invitado a una recepción de caché en un club importante, rodeado de hermosos jardines. En la sala principal, charlas amenas, buena música de fondo. De pronto un ¡Plof! ¡Plof! ¡Plof! nos sorprendió en medio de la alegría. No sabíamos de dónde había aparecido allí un gigantesco y horrible sapo de ojos saltones, creyéndose el dueño de la fiesta. Gritos de horror de las damas; carreras para huir de ese grotesco espectáculo. Un anónimo cobarde gritó: ¡Que alguien haga algo! Y, como de costumbre, el mesero Pedro Pablo Ramírez, con su andar de lord inglés y distinción, apareció con una escoba. Silenciosamente empujó al sapo hacia el jardín, sin hacerle daño. Hombre valiente. Gran aplauso. Le dimos las gracias. Y seguimos disfrutando de los ruidos melodiosos de las ranas cantoras que celebran la vida cuando hace calor.

Pensamientocolombia.org, 22 de octubre de 2017

Publicado en Columnistas Nacionales

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