Facebook

     SiteLock

Última hora
Santrich, provocador en jefe - Miércoles, 18 Octubre 2017 05:40
¿Blindaje agrietado? - Miércoles, 18 Octubre 2017 05:40
Memorial contra el 'blindaje' - Miércoles, 18 Octubre 2017 05:40
Los beneficios de la impunidad - Miércoles, 18 Octubre 2017 05:40
Justicia de vencedores - Miércoles, 18 Octubre 2017 05:39

Eduardo Mackenzie                                     

¿Quién le ha dado competencia al gremio empresarial, así sea el importante sector antioqueño, para dictarles condiciones y reglas a los partidos políticos? Nadie.  ¿Quién ha decidido que ese gremio puede intervenir en el diseño de las campañas electorales y en la orientación política de los partidos? Nadie.

En una democracia que se respete la actividad electoral transcurre dentro de canales específicos y de manera muy reglamentada. Una campaña electoral no es una feria de charlatanes y de capataces donde éstos pueden hacer todo y su contrario. En otras palabras, una campaña electoral se respeta y no es el potrero sin reglas que algunos “empresarios” abusivos y engreídos imaginan.

Si un capitán de industria o un empresario, importante o modesto, quiere hacer política o tratar de orientar en uno u otro sentido la línea de un partido puede hacerlo, desde luego, pero actuando a título personal, como individuo, como ciudadano, fuera o dentro de ese partido, sobre todo como militante, de base o de dirección, y no lanzando directivas, amenazas y vetos desde afuera en nombre de no se sabe qué colectividad o qué grupo de intereses.

Lo que acaba de hacer un grupo de empresarios antioqueños (la prensa no ha dado aún los nombres de quienes se comprometieron en el lanzamiento de ese veto) es chocante. Noticias RCN afirma que ese grupo (hasta hoy anónimo) le exigió ayer a los ex presidentes Andrés Pastrana y Álvaro Uribe que, en su calidad de líderes políticos, den a conocer rápidamente el nombre del candidato de la eventual coalición de partidos que tendría el apoyo de ellos.

Si no lo hacen, dijeron, ellos, los tales “empresarios antioqueños”, no apoyarían esa coalición. El tono como se ve fue altanero y la amenaza más clara que el agua de lluvia. Lo peor fue que, imbuidos de quién sabe qué creencia o qué suficiencia, e incitados por no se sabe qué sector del poder establecido, ese grupo “de empresarios” se atrevió a  vetar el nombre de un eminente jurista y ciudadano conservador que desde mayo pasado propone su candidatura a los colombianos para la elección presidencial de mayo de 2018.

Según esa radio, el tal grupo “de empresarios” intimó en particular al ex presidente Uribe a que designara a quien quisiera pero que lo hiciera rápido y llegó hasta sugerirle que entrara en negociaciones con ex vicepresidente de Juan Manuel Santos, Germán Vargas Lleras. Para culminar su irrespetuosa intriga les declararon a los dos ex presidentes que, en todo caso, el ex procurador general Alejandro Ordóñez Maldonado “no [podría] estar en esa coalición”.

¿Qué argumentos dieron para oponer semejante veto? No se sabe. La citada radio no creyó útil decir si tal petición había estado acompañada de argumentos o de explicaciones. Si el lector se atiene al texto de la noticia, se trataría de un gesto autoritario, de una decisión brutal de gente poderosa que los dos asombrados expresidentes tendrían que acatar como si la orden viniera de lo alto. ¿Aceptaran ellos el descarado veto contra Alejandro Ordóñez? Espero que, por el contrario, repudien eso y con fuerza.

Es cierto que el tiempo apremia y que una parte de la opinión pública pide la estructuración pronta de la coalición que pueda salvar al país. El Centro Democrático ha indicado que designará en noviembre su candidato a la Presidencia y que en marzo de 2018 buscará pactar una coalición “con sectores afines” para designar el candidato de una coalición amplia donde puedan estar todos los partidos, grupos, sectores e individuos que llamaron a votar No al acuerdo de la Habana entre Santos y las Farc. Ese calendario parece muy lento, en vista de la aceleración de la degradación en todos los sentidos del país.

Al momento de redactar esta nota no se sabía si los mencionados expresidentes habían rechazado el veto tan abusivo del intrigante grupo de empresarios que pretende dictarle el calendario a los partidos de oposición al santismo y que se muestra tan ofuscado ante la eventual candidatura presidencial unitaria de Alejandro Ordóñez Maldonado.

Construir la mejor coalición que pueda ganar el entusiasmo de las mayorías nacionales y ganar la elección presidencial de 2018, para darle al país un rumbo diferente que lo saque del abismo en que lo enterró el gobierno capitulador de Juan Manuel Santos, es una actividad muy complicada que no puede caer en manos de unos empresarios anónimos que no piensan sino en la protección de unos intereses sectoriales.

Tampoco puede caer en manos de unos pocos políticos. La opinión pública sabrá movilizarse, acudiendo a las más diversas modalidades, para impedir que el país pierda de nuevo su rumbo histórico por las maniobras y aventuras obscuras de unas minorías.

@eduardomackenz1

18 de septiembre de 2017

Publicado en Columnistas Nacionales

Compartir

Opinión

Nuevos videos

SUSCRÍBETE A NUESTRO BOLETÍN

Ingrese su dirección de correo electrónico:

Nuestras Redes