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Álvaro Uribe Vélez    

Por nuestra democracia debatimos en cualquier lugar del mundo.

En Colombia y en cualquier lugar del mundo siento el deber de contradecir al gobierno para expresar que nuestra Patria ha tenido una democracia respetable y unos grupos narcoterroristas que la han enfrentado, caso muy diferente a las dictaduras latinoamericanas. Que se causa un mal ejemplo, generador de violencia, con la impunidad total a Farc, la indulgencia con su actividad de narcotráfico y la elegibilidad más beneficios económicos a los responsables de otros delitos atroces.

Siento el deber de contradecir al Gobierno para expresar que nuestros militares, miembros de unas Fuerzas Armadas democráticas, y nuestros civiles, no pueden ser sometidos a la justicia creada para beneficio del terrorismo.

Siento el deber de contradecir al Gobierno para denunciar el crecimiento permitido del narcotráfico, de la minería ilegal, la pérdida de competitividad, las dificultades de la economía, el endeudamiento, el derroche y otras expresiones de corrupción. Además de los riesgos al emprendimiento privado que se derivan de los acuerdos con el terrorismo.

No comparto que pretendan anular el debate, en el cual siempre he estado y que como Presidente estimulé con mi personal participación. Defiendo valores fundamentales de la Patria como la seguridad y el apoyo a la iniciativa privada, cuya ausencia impide el bienestar y la equidad.

Firmes en la lucha, manifestémonos y procedamos a tiempo.

Cifras que el Gobierno quiere ocultar

1. Narcotráfico: El Gobierno no puede ocultar el aumento desmedido de los cultivos ilícitos en los últimos cinco años, tiempo que coincide con el proceso de La Habana. Según cifras de la Casa Blanca, en 2016 hubo 188.000 hectáreas de coca, superando la registrada en 2001, la cual era de 169.800 hectáreas cuando apenas iniciaba en Plan Colombia. La realidad es que entre 2012 y 2016, los cultivos de coca aumentaron 141 por ciento en el país. Por otro lado, según cifras de Naciones Unidas, los cultivos de coca pasaron de 47 mil hectáreas en 2012 a 96 mil en 2015. Todas las mediciones muestran una tendencia creciente en el narcotráfico. La ONU ya anunció que las cifras de 2016 serán mayores.

2. Las empresas de minería legales están abandonando el país. Lo que el Gobierno no cuenta es que en los últimos tres años, 2014-2016, la Inversión Extranjera Directa (IED) en el sector de minería y petróleo, ha caído a una tasa anual promedio de 35 por ciento. Adicionalmente, desde el 2013, antes que se diera la caída en los precios internacionales, comenzó a bajar la perforación exploratoria de petróleo, tendencia que se ha venido manteniendo. Al 5 de marzo de este año, apenas llevábamos 8 pozos perforados.

3. El gobierno Santos miente al decir que “muchos sectores mantienen un crecimiento dinámico”. Lo cierto es que la desaceleración se acentúo. En el primer trimestre, la economía creció apenas 1,1 por ciento anual, la peor tasa de crecimiento en el ciclo actual de desaceleración que inició en 2014. De los 9 sectores económicos, 5 se contrajeron y los 4 sectores que crecieron moderaron su ritmo de expansión. Por los anterior, es válido afirmar que los únicos dos sectores con un crecimiento destacado en la actualidad son narcotráfico y minería ilegal.

4. En la actualidad hay varios obstáculos para las asociaciones público-privadas. Si bien el mes pasado, Colombia junto con Chile fueron calificados como el mejor país de Latinoamérica para desarrollar asociaciones público-privadas por el observatorio Infrascope, dicho reconocimiento es a la ley de las APP, no a la situación actual de las mismas, que desafortunadamente es desalentador. La mayoría de APP adjudicadas por el Gobierno Santos no han logrado cierre financiero real por las altas tasas de interés y por la escasez de recursos públicos, debido al alto hueco fiscal. Todo esto, además de los riesgos al emprendimiento privado que también se derivan de los acuerdos con el terrorismo.

5. En 2016, la formación bruta de capital cayó 3,6 por ciento. En este primer trimestre de este año, el indicador continuó su decrecimiento, el cual fue de – 0,7 por ciento. En este desempeño, se destacó la menor formación bruta de capital fijo en construcción de edificaciones que cayó en 7,5 por ciento, y de maquinaria y equipo, que se contrajo  en 3,9 por ciento anual. El Gobierno no puede ocultar que la inversión de capital ha venido empezando a tener un desempeño negativo.

6. El gobierno Santos ha desmantelado los incentivos a la inversión. Derogó la ley que permitía los Contratos de Estabilidad Jurídica, eliminó los incentivos tributarios a los cultivos de tardío rendimiento como la palma de aceite, el cacao, el caucho, cítricos y demás frutales. Según la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta de febrero de 2017, el 75 por ciento de los empresarios se ha visto afectado por los cambios normativos en los últimos dos años, y el 33 por ciento afirmó haber cancelado o postergado sus inversiones. No contento con desincentivar la inversión, Santos recibió el endeudamiento público en 43 por ciento del PIB, y hoy lo tiene por encima del 54 por ciento. 

7. Sí somos la cuarta economía mundial con la tributación más alta. Según Business Insider, del Reino Unido, Colombia es el cuarto país del mundo y el tercero de América Latina que más paga en obligaciones tributarias. Adicionalmente, la reforma tributaria del año pasado puso el impuesto de renta corporativa en el 34 por ciento, por encima del promedio mundial, del promedio regional y por encima de la OCDE. Y, peor aún, si las empresas ganan más de 800 millones de pesos, este impuesto se le sube al 40 por ciento.

De igual manera, los colombianos deben pagar tributos locales como el impuesto de Industria y Comercio y el impuesto Predial. Este último ha aumentado exageradamente, producto del incremento del avalúo catastral. El avalúo catastral aumentó muy por encima de la inflación, del crecimiento de la población y del aumento del total de área construida en el país:

-       Mientras el avalúo entre 2002 y 2016 creció 496 por ciento, el IPC en el mismo período tuvo una variación de 86,8 por ciento.

-       En el periodo 2002-2016, la población colombiana creció 17,9 por ciento, al pasar de 41.328.824 habitantes en 2002 a 48.747.708 habitantes en 2016.

-       El área total construida pasó de 820,7 millones de metros cuadrados en el año 2000 a 1.347 millones de metros cuadrados en 2014, lo que representa un incremento del 60.9 por ciento.

8. Extorsión. Las cifras oficiales hablan de 5.480 casos de extorsión en 2016, lo que representa un crecimiento del 236 por ciento frente a 2010.

 Álvaro Uribe Vélez

Atenas, 8 de junio de 2017. 

 

Publicado en Columnistas Nacionales

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