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Héctor Hoyos Vélez      

Hubo muchos aspectos para destacar en la Convención del Centro Democrático, pero el que considero de la mayor significación para el futuro de Colombia fue la oficialización de la Gran Coalición del Triunfo, como la llamó el Presidente Uribe.

No solo porque representa al pueblo colombiano que triunfó en el plebiscito sino porque en la Gran Coalición confluye todo el pueblo colombiano que está del lado de la libertad, de la justicia, de la democracia, de la familia, de la iniciativa privada y del progreso y por consiguiente, en contra del comunismo, el socialismo del siglo XXI, el totalitarismo criminal, la dictadura, la persecución judicial a la oposición, la economía planificada, la expropiación de tierras, empresas y bienes particulares, la generalización de la pobreza mientras los dirigentes usufructúan el poder, el dominio criminal del narcotráfico, el narco terrorismo y la corrupción de la Unidad Nacional santista, es decir, la cubanización o venezolanización de Colombia y el sometimiento de Colombia al eje comunista cubano.

Esta coalición responde e interpreta la expresión del pueblo que dijo NO al acuerdo de Santos con alias Timochenko, siguiendo las orientaciones de muchos dirigentes de grupos políticos y sociales, independientes, grupos religiosos,  asociaciones de víctimas del narco terrorismo, etc.  Se mencionaron nombres de dirigentes como Andrés Pastrana, Martha Lucía Ramírez, Alejandro Ordóñez Maldonado, quien participó en nombre de las bases conservadoras, Jaime Castro líder en la defensa del Orden Constitucional, Sofía Gaviria y Herbin Hoyos destacados defensores de las víctimas, el Pastor Castellanos representante de las iglesias cristianas, entre otros; mención especial que considero extremadamente importante fue la participación del Ex Vice Presidente Angelino Garzón por haber sido Vicepresidente de Santos, por haber estado con el SÍ a la tal paz, por representar el sindicalismo y las clases populares y por lo que dijo en reconocimiento y gratitud a Álvaro Uribe Vélez en quien deposita una gran confianza para el futuro de la democracia Colombiana y en su compromiso con la cohesión social. 

Pero el objetivo de la coalición es una Gran Alianza del pueblo colombiano en defensa de los valores y principios que fundamentan su espíritu libre en toda su historia republicana. Por eso y porque el fraude electoral es una herramienta usual entre rufianes que son los que gobiernan, las elecciones de 2018 tienen que ser masivas, arrolladoras, inéditas en el volumen de participación de la gente. ¡Se trata de la Libertad! Así lo debe entender cada ciudadano desde el lugar que ocupe en la sociedad y por eso organizarnos en todos los municipios, en las empresas, en los sindicatos, en los gremios, en las parroquias, en los barrios, en las acciones comunales, en las asociaciones de padres de familia, en los condominios residenciales, en todas partes, debe ser el objetivo de esta campaña de unidad de los colombianos, que se inicia con esta convocatoria de la Coalición del Triunfo.

Para la Unidad de los colombianos en la Convención del Centro Democrático, fue necesario interpretar a los pre candidatos del Partido; ¡Qué conocimiento del país!, ¡Qué talento!, ¡Qué patriotismo!, ¡Qué esperanza tenemos en ellos! ¡Qué cantera de líderes! ¡Qué generación y renovación política! Todos asumen posturas contra los acuerdos de la Habana y su imposición golpista, ya sea para rechazarlos de plano unos o para modificarlos otros. No sean  pues esas diferentes posturas objeto de división, porque lo que se logre después del golpe de estado en el que las farc han salido cogobernando el país con trascendentales cambios constitucionales y políticos, en la seguridad, en la justicia, en el campo y en las nuevas instituciones favorables al sometimiento comunista, se basa, se sustenta, se argumenta, se negocia y al final del día  se establece, es en el hecho indiscutible de que Colombia Dijo No. Y al ganar las elecciones lo ratificaremos o lo refrendaremos para restablecer el Orden Constitucional violado.

No hay que temer a una negociación de nuevos acuerdos. Los primeros que tienen que reconocer que perdieron el plebiscito en el que no hay duda alguna que participaron, fueron las farc, lo que lograron con el acuerdo no fue en virtud del reconocimiento popular sino en virtud de la entrega  sospechosa del gobierno bajo su plena y exclusiva responsabilidad, aislada del mandato soberano del pueblo y por consiguiente del todo ilegítima. Sea pues que se rechacen totalmente las 300 páginas o se modifique el acuerdo, el Gobierno en 2018 tendrá la facultad otorgada por el pueblo mediante la ratificación en las urnas de su decisión en el plebiscito, de re negociar con los grupos armados a fin de que se satisfagan las exigencias de la justicia penal internacional, las necesidades de reparación a las víctimas y el respeto del orden Constitucional.

La amenaza de guerra que de ellos provenga soportada en su enorme capacidad de hacer terrorismo por su enriquecimiento y sus nexos políticos con quienes han venido conspirando por años y protegiéndolos como se ha evidenciado entre el establecimiento político y judicial, no es motivo para dejar amedrentar a la población, por el contrario es precisamente esa capacidad dañina la que requiere que los colombianos nos opongamos al dominio que vienen haciendo de las instituciones del estado, del congreso, de la justicia y del mismo gobierno. Es precisamente por la capacidad que les han dado de conducirnos a la fuerza a una sociedad sometida al imperio del terror judicial y policivo, por la que tenemos que enfrentarlos. Pero no cabe la guerra donde los demócratas luchamos que es en los escenarios de la democracia, donde sí hay guerra es en el escenario de la rebelión y el terrorismo que ellos escogieron y en el escenario de la tiranía o la dictadura por el que cambian el anterior. Aquí el que quiera paz solo la encuentra en el camino de las urnas, el de la democracia y el del respeto a las instituciones de la República.

El talento de nuestros dirigentes se perderá y ni siquiera quedará registrado en la historia si no los enfrentamos, porque quienes aparecerán en ella por años son los tiranos como los Castro, Chávez y Maduro y un pueblo pujante desaparecerá para darle cabida al pueblo enfermo y miserable que ellos prometen.

Por la Gran Coalición Nacional del Triunfo del Pueblo, ¡Unidad!

Por la Libertad, ¡A trabajar!

Publicado en Columnistas Nacionales

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