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Eduardo Mackenzie                                          

Presidente honoraria  de la Federación colombiana de Víctimas de las Farc (FEVCOL),  la senadora liberal Sofía Gaviria Correa,  45 años,  denunció en su gira por tres países del Viejo Continente los esfuerzos que realiza el gobierno de Juan Manuel Santos para marginalizar a esa organización la cual es, realmente, la asociación de víctimas más grande del mundo.

La misión  que la senadora se había fijado tenía un triple objetivo: hacer un llamado de atención  y una invitación a la solidaridad europea con las víctimas de las Farc; ofrecer un diagnóstico sobre los problemas que está generando el proceso de paz, y  mostrar el sentir auténtico de los colombianos frente al acuerdo del presidente Santos con las Farc.

En París, ella desmintió la leyenda que las Farc y Santos pretenden exportar según la cual las víctimas  fueron puestas “en el centro del proceso de paz”. Eso no es cierto, repuso la senadora.  Lo acordado  en La Habana no contiene cláusulas que beneficien realmente a las víctimas. A éstas hasta les incumplen los beneficios de vivienda, educación y empleo que menciona la Ley 1448. A la FEVCOL  nunca se le permitió siquiera ir a Cuba a discutir con sus victimarios durante los más de cuatro años que duraron las negociaciones “de paz”.

Dicha actitud no cambió con el tiempo. Hace pocas semanas, la FEVCOL celebró su tercera asamblea anual. Para trasladar a Bogotá a los representantes de los 51 capítulos que tiene en el país, la FEVCOL había pedido una ayuda financiera a la Unidad de Víctimas del gobierno. Pero ésta negó todo apoyo.

Elegida senadora en marzo de 2014, Sofía Gaviria no ocultó su decepción por la visita oficial que François Hollande realizó a Colombia, el 23 y 24 de enero de 2017, durante la cual rehusó reunirse con una delegación de las víctimas de las Farc. En cambio, el presidente francés aceptó un encuentro con jefes de las Farc en una zona “de concentración y desarme” del Cauca. La presidenta honoraria de la FEVCOL explicó, por otra parte, que lo que más genera indignación entre las víctimas, y dentro de la opinión pública en general, es que los acuerdos de La Habana tienen un único derrotero: amparar las ambiciones de las Farc, garantizar la impunidad de sus crímenes, permitir a sus jefes y combatientes hacer política, ser elegidos a todas las instancias de gobierno y de la vida parlamentaria del país, y recibir, además, tierras, salarios, ayudas financieras y medios logísticos para organizar un dispositivo enorme de propaganda en todo el territorio, fuera de otras concesiones.  “No podemos resignarnos a que la impunidad, la injusticia y la mutación de la violencia, en vez de ‘el fin del conflicto’ y de ‘una paz duradera’, sean los únicos resultados de este proceso”, concluyó la presidente honoraria de la FEVCOL.

Sofía Gaviria es una víctima de las Farc. Su hermano Guillermo Gaviria Correa, gobernador del departamento de Antioquia, y el ex ministro de Defensa Gilberto Echeverri, 65 años,  quienes habían emprendido una marcha por la paz con cientos de personas para pedirle a las Farc que excluyeran de sus violencias a los civiles y sus bienes, fueron secuestrados por éstas, el 21 de abril de 2002. Trece meses después, el 5 de mayo de 2003, Gaviria y Echeverri,  junto con otros 11 rehenes miembros de la fuerza pública, fueron abatidos por sus captores para impedir que el ejército, que había descubierto el paradero de ellos,  pudiera rescatarlos. En octubre de 1983, la madre de la senadora Gaviria fue secuestrada durante tres meses y medio por un frente del EPL. En 1992, un grupo paramilitar intentó dinamitar las instalaciones del diario El Mundo, propiedad del padre de la senadora Gaviria.

La  Federación Colombiana de Víctimas de las Farc aglutina en su seno 51 asociaciones de víctimas que  se han venido formando en cada uno de los departamentos de Colombia en los últimos tres años. Hoy en día, la FEVCOL cuenta  con  cerca de 74 800 miembros en todo el país, lo que la convierte, a nivel mundial,  en la mayor organización de víctimas del terrorismo. La senadora Gaviria señaló en la reunión organizada por el Institut d’Histoire Sociale (IHS), de París, que otras 50 000 víctimas de la narco-guerrilla comunista se unirán, dentro de unos meses,  a la FEVCOL.

Así, cinco nuevas categorías de víctimas de las Farc ingresarán a la FEVCOL: mujeres civiles y ex guerrilleras  que fueron violadas por miembros de las Farc, jóvenes reclutados por la fuerza,  ex guerrilleros de las Farc que se desmovilizaron individualmente en los últimos años y, finalmente, ex guerrilleros del EPL,  un grupo armado maoísta desmovilizado hace 20 años  que sufrió represalias mortales de parte de las Farc. Una categoría adicional está compuesta por ex miembros de las Farc que se encuentran en prisión y que decidieron colaborar con la justicia y pedir perdón a sus víctimas.  Por asumir tal postura, casi todos fueron amenazados de sufrir  represalias de parte de las Farc.

La dirección nacional de esa narco-guerrilla se opone a todo trámite  judicial o social que no responda a las modalidades previstas en los textos firmados por los negociadores de Santos en Cuba.

En Bruselas, la senadora Sofía Gaviria se reunió durante dos días con eurodiputados y activistas de derechos humanos de España, Gran Bretaña, Polonia e Irlanda del Norte y con miembros de organismos de la Unión Europea.

Interrogada en París por un miembro del secretariado internacional del Partido Socialista sobre su actitud ante la paz, Sofía Gaviria respondió que el objetivo de ella y de la FEVCOL es que Colombia alcance la paz verdadera, como lo desean los colombianos, pero sobre una base real de verdad y justicia. “Esos objetivos desafortunadamente no han sido alcanzados hasta hoy”, reiteró. “El proceso  busca borrar la verdad. Las Farc niegan haber cometido crímenes de guerra y crímenes de lesa humanidad y exigen que, en consecuencia,  sus jefes sean excluidos, en Colombia y en el extranjero,  de sanciones efectivamente privativas de la libertad”, agregó. “Hasta hoy la lección que se desprender de eso es que el crimen sí paga. En consecuencia, la única manera de acabar con esa sensación es que los jefes de las Farc paguen cárcel por sus crímenes”, estimó la senadora.

Ante tal agenda de impunidad, el presidente Santos y las Farc temen que la Corte Penal Internacional decida intervenir en Colombia y ordene la encarcelación de esos criminales.  “Es cierto que en todo proceso de paz negociado se sacrifica una parte de la justicia a condición de que la verdad emerja completamente y que los beneficios concedidos a los victimarios sean dictados de acuerdo a esa verdad. Pero eso no es lo que ocurre en Colombia”, recordó Sofía Gaviria.

Durante su encuentro con Guillaume Denoix de Saint Marc, fundador y director de la Asociación Francesa de Víctimas del Terrorismo (AFVT), la senadora criticó severamente el dispositivo de justicia más escandaloso que pretende imponer el acuerdo Farc-Santos: la  “justicia especial de paz” (JEP), un nuevo tribunal penal con poderes excesivos que permitirá ejercer venganza contra aquellas personas que las Farc ven como sus enemigos. “Esa justicia no le exige al agresor que repare a sus víctimas, ni que exprese públicamente su arrepentimiento por los daños humanos y materiales que causó”.

“En cambio, prevé la construcción de museos y monumentos para ‘explicar’ el ‘conflicto interno’, para crear la impresión de que lo que hubo en Colombia  en los últimos 50 años fue una ‘guerra civil’, entre bandos igualmente legítimos, es decir para cubrir con un manto ideológico la acción armada subversiva de varias décadas realizada por las Farc contra Colombia”, subrayó la presidenta honoraria de la FEVCOL.

Vivamente interesados por las descripciones de los reales contornos del “proceso de paz” en Colombia que hacía la senadora Gaviria, Guillaume Denoix de Saint Marc y Stéphane Lacombe, director adjunto de la AFVT, se mostraron dispuestos a redactar rápidamente una alerta, bajo la forma de un artículo de opinión, sobre esta temática. Estimaron que en el próximo congreso internacional de víctimas del terrorismo, previsto para octubre de 2017, el caso de Colombia  debería ocupar un espacio muy principal.

La senadora Gaviria fue recibida por los senadores republicanos Patricia Morhet-Richaud y Louis Duvernois. También por dos víctimas de los seis atentados simultáneos del 13 de noviembre de 2015 que dejaron 130 muertos y 352 heridos. Miembros de otra asociación de víctimas, sus dos interlocutrices fueron Patricia Correia, quien perdió a su hija en la matanza de la sala de conciertos de Bataclan y Sophie Dias quien perdió a su padre cuando los terroristas islámicos detonaron sus cinturones de explosivos en el Estadio de Saint Denis.

Todas las personas que dialogaron con la senadora Gaviria se muestran decididas a establecer lazos de cooperación efectiva en defensa de los intereses de las víctimas del terrorismo en Colombia, Francia y el mundo entero. La gira de Sofía Gaviria Correa continúa mañana en España.

Publicado en Columnistas Nacionales

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