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Ariel Peña          

En Colombia millones de ciudadanos pueden ser candidatos a la presidencia de la república, de acuerdo a los requisitos que exige la Constitución política del Estado.

Este comentario lo hacemos a raíz del lanzamiento de la candidatura de la senadora Claudia López el pasado 27 de diciembre, en vísperas del día de los Inocentes, porque la persona en mención pertenece al partido Alianza Verde que es miembro del foro de Sao Paulo, organización creada por el tirano Fidel Castro con Luis Ignacio Lula Da Silva en 1990, para darle oxigeno en Latinoamérica al engendro marxista leninista repudiado en Europa con la caída del muro de Berlín. Precisamente ante esas circunstancias es pertinente preguntar ¿Por qué el Partido Verde hace parte de semejante conciliábulo?

De acuerdo con la presente situación nacional, por los acuerdos entre el gobierno y las Farc, la campaña electoral de 2018 (para algunos no la habrá) no debería parecerse a las anteriores, en donde sobreabundaban los lugares comunes, promesas estrafalarias e incumplidas, propuestas light, compra y venta de votos, amén de proclamas exageradas, gritos e histeria, si no que el próximo año fundamentalmente la campaña se debería enfocar en saber: ¿Cuál Estado es el queremos? Por eso es bueno dilucidar las posturas de los diferentes partidos y su concepción, sin vacilaciones y evasivas, para no esconderse en los eclecticismos y las ambigüedades. De ahí que los partidos y movimientos políticos colombianos que tengan su membrecía en el bodrio del foro de Sao Paulo es necesario que la empiecen a explicar, para disipar las indefiniciones y que salgan del clóset como se dice coloquialmente.

Así como el socio de un club, sabe porque está afiliado a esa entidad, un partido o movimiento político debe contarle a la opinión publica su pertenencia a un organismo internacional comunista, totalitario, como es el foro de Sao Paulo, so pena de estar inmerso en una ignorancia suma o  una picardía extrema, pues para la secta marxista leninista la democracia liberal es un simple  medio para alcanzar la dictadura socialista que durará por toda la eternidad.

Otro partido  que integra  el  foro de Sao Pablo es el Polo Democrático, que en los actuales momentos es orientado por el Moir (Movimiento obrero independiente y revolucionario) con tendencia marxista leninista maoísta, y que desde hace más de treinta años tiene como pretexto para evadir el debate sobre la vigencia histórica del marxismo -que eso no es fundamental en los actuales momentos-; además arguye que el comunismo no ha sido correctamente aplicado en los países en donde se ha tomado el poder, y que lo que fracasó en  la URSS fue el revisionismo. Y para la vieja oligarquía colombiana, burocrática y clientelista, que ha parasitado con el manejo del Estado por varias décadas le tienen su premio de consolación, con la revolución de la “nueva democracia”, en Cdonde no la pasarán tan mal. Claro que no hay que olvidar que el peor genocida que conoce la humanidad en todos los tiempos fue el marxista leninista Mao Tse Tung, quien asesinó a decenas de millones de chinos durante la colectivización y la revolución cultural.

El movimiento Progresista de Gustavo Petro también hace de parte de la trinca del foro de Sao Paulo, que pretende convertir a la región en la Unión Soviética Latinoamericana, como lo soñaba el orate de Hugo Chávez, el cual era un nostálgico de la guerra fría y por ello nunca concibió que la Cortina de hierro hubiera desaparecido. A los partidos que en Colombia se encuentran en la cáfila del foro de Sao Pablo, como el Progresista se les debe exigir que no sigan barnizando el discurso, y si realmente saben por qué están ahí, que empiecen a defender su marxismo con las fábulas de la lucha de clases y el materialismo histórico, y no seguir con subterfugios para descrestar incautos.

También pertenecen al foro de Sao Pablo, la Marcha Patriótica, el Partido Comunista Colombiano y la Unión Patriótica; a ellos se unirá indiscutiblemente el partido que crearán las Farc próximamente. Claro que hay que enfatizar que todos esos grupos son el mismo tóxico con diferente marca, y además no se debe olvidar que las narcoguerrillas de las Farc y el Eln hicieron parte de la fundación de ese  pegote, inspirado por el  sátrapa de Fidel Castro en colaboración con Lula Da Silva.

Indiscutiblemente el foro de Sao Paulo fue una creación siniestra para espoliar, envilecer y esclavizar a las naciones latinoamericanas por parte del comunismo totalitario, pretendiendo mediante la opacidad y la violencia acabar con los valores de la institucionalidad democrática, acompañado por un programa liberticida, que enajena los derechos fundamentales de ser humano. Por eso en Colombia se tiene que enfrentar las acechanzas totalitarias, que buscan conducir a la nación al embelecamiento, con un gobierno de transición como lo proponen las Farc.

Los demócratas tienen que construir una coalición anti-totalitaria, con un Frente Republicano, para lanzar por la borda las intenciones dictatoriales, reiterando que el foro de Sao Paulo es un instrumento del marxismo leninismo, y por eso todos los partidos que pertenecen a ese engendro y que hacen presencia en Colombia, deben sin tramoyas presentarse a la ciudadanía como son,  y decir de qué manera  conciben la sociedad y el Estado.

Publicado en Columnistas Nacionales

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