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Jaime Jaramillo Panesso     

La Internacional es una marcha del movimiento comunista desde sus albores, oficialmente es el  himno de los partidos comunistas que cantan todavía los sindicatos de izquierda los días primeros de mayo, Día del Trabajo, que en realidad es el día del ocio y de los fanáticos sindicalistas que enarbolan las notas calientes del proletariado, palabra que quedó en desuso, pero que llevan en sus entrañas aquellos que no pudieron ser lo que Lenin les ordenó, hace cien años exactos, cuando los bolcheviques tomaron el poder en la Rusia zarista.

Hay canciones y palabras que se van destiñendo con el paso del tiempo y una de ellas es la Internacional que sin dudas será el himno del nuevo partido de las Farc-Ep y que guardan como un sonido secreto los militantes del Partido Comunista Colombiano. La palabra bolchevique también ha quedado en el olvido. Hizo parte del binomio menchevique-bolchevique, mayorías y minorías al interior del partido de Lenin, que si fuéramos a aplicar a los herederos criollos de aquel pater familias ruso, sería algo así como lo que sucede en el Polo Democrático en donde pugnan los ortodoxos de Doña Clara López y los heterodoxos de Don Jorge Enrique Robledo. ¿Quién impondrá en el baile de garrote la Internacional cuando aparezca el partido fariano de Pinochenko?

Las Marimondas son unos monos o micos de color oscuro y de tamaño considerable que habitan los bosques tropicales de Colombia y países vecinos. En un sitio denominado la Ye de las Marimondas, donde funciona un campamento de las Farc, se realizó un baile con invitados especiales: oficiales de la Misión de la ONU que supervisan la entrega futura de armas y el cese bilateral del fuego. El baile fue todo un abrazo de confianza entre las partes. La fraternización en este caso es una falta a la neutralidad obligada y pactada entre la ONU y el gobierno colombiano, puesto que las Farc no son miembros de dicha organización. Pero algunos, muchos, de sus funcionarios son de un talante mamerto que les parece que la fraternización con sus vigilados u observados es un hecho sin consecuencias.  Esos son los resultados de una falta de carácter y formación de quienes tienen tareas políticas delicadas de mediadores entre partes que se presumen diferentes y que han buscado a esta organización para facilitar la integración, el desarme y la desmovilización.

El baile de las marimondas debió ser todo un éxito pues las jóvenes guerrilleras por primera vez conocían a un hombre extranjero, aunque mal bailador de vallenato, marchaba bien con la Internacional. Y por el contrario, ¿cuántas menores de edad pudieron encontrar y abrazar al son de una pieza de Diomedes o del maestro Alejo Durán? Mientras transcurran los 180 días de tránsito hacia la etapa de entrega de armas y se preparen las familias para recibirlos, los guerrilleros estarán bajo las notas solemnes del comandante de guardia en cada campamento. Pero los turistas de la ONU tendrán que abstenerse de fraternizar con la tropa fariana porque esa no es su labor ni la forma de expresar sus sentimientos de amor, los cuales deben ser aplazados por ahora, mientras Sergio Jaramillo no dé el pitazo de la largada. 

Publicado en Columnistas Nacionales

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