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¿Quienes son los cerebros de la impunidad de las Farc? Destacado

  • Martes, Dic 05 2017
  • Escrito por 

COLOMBIAN NEWS

4 de diciembre de 2017

1.    No se deje engañar, la JEP no quedó bien y hay que tumbarla

2.    Marta Lucía Ramírez denunciará a Santos por prevaricato

3.    Despertar después del fast track

4.    Rusia vendió armas a Colombia por 500 millones de dólares en dos décadas

5.    Cadena de desastres (4)

6.    Sobreviviendo a la mentalidad revolucionaria

7.    Indignación por nombramiento de nuevo comandante de las Fuerzas Militares de Colombia

8.    El stalinismo sigue vivo

9.    George Soros y Rodrigo Uprimny: ¿los cerebros de la impunidad paramilitar de las Farc?

10.            El  imperialismo  cubano

No se deje engañar, la JEP no quedó bien y hay que tumbarla

Por Juan David Escobar Valencia

El Colombiano, Medellín

http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/no-se-deje-enganar-la-jep-no-quedo-bien-y-hay-que-tumbarla-NL7805609

4 de diciembre de 2017

Los medios de comunicación adictos al gobierno y quienes son afines a acuerdos de apaciguamiento extorsivo con un grupos terroristas, intentan engañar nuevamente a los colombianos con la idea de que las presuntas modificaciones a la Justicia Especial para las Farc, a pesar del gobierno, lograron que ese engendro jurídico de impunidad quedara “aceptable”. Aunque las modificaciones fueron significativas, no caigan en la trampa ni se dejen amedrentar.

Estas supuestas modificaciones convertirían una ley “perversa” en una “espantosa”, pues el núcleo putrefacto de la misma sigue intacto: la impunidad a terroristas, violadores de niñas, torturadores, secuestradores y narcos; el “castigo” a semejantes atrocidades será un puesto en el Congreso; se configuró el mayor lavado de activos de la historia y se institucionalizó el peor precedente para el futuro del país: “que ser pillo paga y cumplir la ley es para los pendejos”.

Los secuaces de esta monstruosidad tratarán de hacerlo sentir mal diciéndole que “es mejor que esos tipos cambien las balas por los votos”. Eso es un chantaje al mejor estilo guerrillero que justifica cualquier medio para obtener un fin. Es como si un violador de niñas decide cobrar por violar menos que antes y además hay que premiarlo dejando que maneje la guardería del barrio. Otros extorsionistas disfrazados de pacifistas les dirán que “no hay acuerdo de paz perfecto y menos aún la justicia”, y si usted la reclama y no acepta que hacer el mal no sea castigado, es porque es un obtuso guerrerista. Nada ni nadie es perfecto, lo sabemos desde antes de nacer, pero la defensa de lo “perverso” con la disculpa de que nada es “perfecto” solo puede venir de la complicidad con el delito.

Otros, enmascarados con una supuesta “neutralidad”, porque no sin ni lo uno ni lo otro sino todo lo contrario, les dirán que “hay que voltear la página” y “mirar hacia adelante”, prometiendo el “fin de la corrupción” pero al mismo tiempo patrocinando y avalando la impunidad para los peores homicidas de Colombia. Qué incoherencia y desvergüenza tan descomunal. Que gracias al acuerdo deimpunipaz nos hemos ahorrado cientos de muertos. ¡Extorsionistas! ¿Ahora resulta que matar gente era normal y si ahora no matan como antes les debemos un favor a los asesinos?

También les dirán que el gobierno no ha sabido “vender el acuerdo” y no “entendemos sus bondades”. Todo lo contrario. Los colombianos no “compramos” cosas mal hechas y no somos brutos. Por eso ganó el NO en el plebiscito y el gobierno tiene que recurrir sistemáticamente al engaño y a violar la Constitución. La JEP es una monstruosidad, incluso con las modificaciones que tanto le dolieron al gobierno. Es la legitimación de que quien más incumpla la ley más beneficiado será, y que la política es para bandidos porque no importa delinquir y matar, sino quien tenga el fusil más grande. Hay que tumbar la JEP y se puede hacer. ¡A firmar!

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Marta Lucía Ramírez denunciará a Santos por prevaricato

El Mundo, Medellín

http://www.elmundo.com/noticia/Marta-Lucia-Ramirez-denunciara-a-Santos-y-al-presidente-del-Senado/363766

3 de diciembre de 2017

La precandidata presidencial realizó el anuncio desde la ciudad de Cartagena. Desde Cartagena, Marta Lucía Ramírez, precandidata a la presidencia de Colombia, anunció que presentará oficialmente una denuncia en contra del presidente Juan Manuel Santos por presunto prevaricato al igual que contra el presidente del Senado, Efraín Cepeda.

De acuerdo con Ramírez, impondrá la denuncia por la votación de las circunscripciones especiales de paz. Aseguró además que tanto Santos como Cepeda violaron la Constitución al realizar una tercera votación, luego que el Congreso había rechazado las circunscripciones. “Vamos a denunciar al presidente Santos y al presidente del Senado por prevaricato, porque aquí lo que hubo fue un prevaricato”, comentó Ramírez. Añadió que en las votaciones no se respetó la decisión que inicialmente tomó el Legislativo y que por eso acudirá a la justicia ordinaria.

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Despertar después del fast track

El Mundo, Medellín

Editorial

3 de diciembre de 2017

Las normas aprobadas por fast track imponen grandes responsabilidades a los guardianes de la democracia.

 Con nueve actos legislativos y dos leyes estatutarias tramitadas por fast track, procedimiento expedito menos democrático que el criticado “pupitrazo” que suele marcar el fin de las legislaturas, culminó el pasado jueves 30 de noviembre el período en que la Corte Constitucional habilitó el recorte del procedimiento legislativo, o sea el análisis y la discusión que maduran las leyes, a fin de agilizar la aprobación de normas que desarrollaran el acuerdo del Teatro Colón, con el que el presidente Santos revivió el pacto negado por la ciudadanía en el referendo del 2 de octubre. El carácter de las normas aprobadas refleja el cumplimiento del Congreso al acuerdo del Gobierno y las Farc.

Al cierre del trámite de estas normas de implementación del acuerdo, medianamente enriquecido por la deliberación que la Corte Constitucional autorizó en sentencia del pasado 17 de mayo, el Congreso emitió nueve actos legislativos sobre los que la opinión pública aún no inicia su estudio y comprensión, a fin de dimensionar, fuera de la propaganda, su impacto sobre las instituciones pilares del orden democrático y guardianas del respeto por sus reglas de juego, que son las verdaderas bases en que se asienta la paz. En efecto, aún no se conoce el contenido de decisiones que transformaron la participación política y la justicia, que rompen el orden constitucional y que nos imponen pronunciarnos posteriormente a espacio. Otras normas tramitadas, como aquella llamada de “prohibición del paramilitarismo”, que simplemente confirman la norma constitucional sobre monopolio de las armas en manos del Estado, son redundancias que demuestran la presión de las Farc sobre el Gobierno y el Congreso.

Especial atención han de prestar los demócratas al autoritario manejo que el Gobierno y sus aliados tanto en la política como en los medios de comunicación le están dando al proyecto, que consideramos hundido por decisión parlamentaria, que creaba 16 circunscripciones electorales en zonas especialmente afectadas por el conflicto y que, en virtud de hábil tergiversación, se han presentado como medios para la participación “de las víctimas”. Enteradas de los riesgos y micos que el Gobierno y los ponentes le pusieron a ese acto legislativo, las organizaciones legítimas que representan a las víctimas con total independencia reclamaron que en vez de aprobarse tal ley, se definiera un mecanismo democrático y plural para que las organizaciones legítimamente constituidas tengan representación en la próxima legislatura, para la que sí se otorgaron gratuitamente curules a dedo para las Farc.

A los voceros de esta demanda, el Gobierno, y los medios de comunicación que se prestan como instrumentos de propaganda, intentan imponer una votación que los expertos declaran ilegal, por haber sido convocada sin atender el reglamento del Congreso, y fracasada, en tanto no se cumplieron las mayorías exigidas para esos proyectos. La confusión, que no es de poca monta, exige a la Corte Constitucional una revisión severa en la que primen su obligación de velar por la vigencia de la Carta Política y su independencia del Gobierno que eligió a la mayoría de magistrados.

Desde el lunes 4 de diciembre, cuando se reanudan sus reuniones ordinarias sin la presión del  fast track, el Congreso tiene la responsabilidad de continuar con el análisis de actos legislativos y leyes ya presentados por el Gobierno (ver infografía en última página), dándoles su primera discusión. Aunque los congresistas parecen más ocupados en sus campañas a las elecciones de marzo de 2018 que en el proceso legislativo, sobre sus hombros recae la enorme responsabilidad de configurar normas sobre lucha contra el narcotráfico y sobre la reforma agraria integral, que habrán de culminar su tránsito en el Congreso 2018-2022. En él, y por cuenta de la generosidad del acuerdo final, las Farc gozarán de curules que les permitirán controlar casi el 10% de las cámaras, aumentando su presión sobre estos campos.

Las normas aprobadas por fast track, imponen grandes responsabilidades a los guardianes de la democracia: la Corte Constitucional, responsable de la revisión de las decisiones que el Congreso tomó en este período, y ojalá de divulgar sus sentencias con la celeridad que estos temas imponen, y la ciudadanía, que en las elecciones de marzo y mayo de 2018 deberá definir cuál es el futuro de la democracia y la República.

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Rusia exportó a Colombia armas por 500 millones de dólares en dos décadas

Por Ariel Cabrera

Radio Santafé, Bogotá

Con Agencia Sputnik, Moscú

4 de diciembre de 2017

“Rusia envió [vendió] a Colombia armas y material de guerra por 500 millones de dólares en los últimos 20 años”, dijo Alexandr Denisov, quien encabeza una delegación de la empresa Rosoboronexport en la feria Expodefensa 2017. “La cooperación militar-técnica entre Rusia y Colombia tiene más de 20 años y en todo este período los dos países han mantenido una buena relación, mutuamente beneficiosa. Hemos exportado (a Colombia) productos y servicios militares por casi 500 millones de dólares”, señaló Denísov. La exposición Expodefensa 2017 se desarrolla en Bogotá del 4 al 6 de diciembre.

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Cadena de desastres (4)

Por Fernando Londoño Hoyos

Las 2 Orillas, Bogotá

3 de diciembre de 2017

Santos se robó, como actor directo, cómplice, alcahueta y beneficiario, la fabulosa suma de cuarenta mil millones de dólares de deuda externa que acumuló en su Gobierno, suma igual a toda la contratada en casi doscientos años, desde Simón Bolívar hasta Álvaro Uribe Vélez. De esa suma fantástica no quedó nada. Los miembros de la “Mesa” a la mesa se sentaron e hicieron mesa limpia.

Pero como le pareció poco, Santos se robó la bonanza petrolera, la única que tuvimos y que calculada por lo bajo supera los treinta mil millones de dólares que el Estado recibió por el petróleo a cien dólares el barril.

Esos dos sumandos alcanzan setenta mil millones de dólares que las generaciones que vengan tendrán que pagar, sin atenuantes ni compensaciones.

Pero Santos se robó mucho más. Porque si su Ministro de Hacienda echó mano de cuanto recurso tuvo para endeudarse afuera, no hizo menos con lo que logró adentro. El endeudamiento en TES, principalmente, es sencillamente fabuloso. Las dos partidas, la de los dólares y la de los pesos, nos lleva directo a la deuda pública total que ronda los cuatrocientos ochenta billones de pesos. La factura actualizada es cercana a un servicio anual, de sesenta billones de pesos o veinte mil millones de dólares.

Santos y los de la “Mesa” se robaron esa fortuna de muchas conocidas maneras. La primera, con un crecimiento fantástico de la nómina oficial y de los contratos personales que componen la llamada nómina paralela. El Senador Ernesto Macías consiguió la relación detallada de todos los contratos y prebendas de cada uno de los senadores santistas. Y distribuyó el pesado expediente, y lo mostró ante el Congreso y lo entregó a los fiscales o jueces instructores. No pasó nada.

Y no pasó nada porque para robar tanto, era preciso callar muchas voces. Pues Santos se compró el poder judicial, empezando por las Cortes, y se compró la Fiscalía. Se robó la plata y se robó los que debían investigar el robo de la plata. Santos repartió los escaños de la Corte Constitucional entre una banda de mediocres y obsecuentes servidores, tan solo capaces de decirle al amo que sí, importando una higa lo que diga la Constitución Nacional. Y se compró la Corte Suprema de Justicia, cuya Sala Penal solo muerde a los uribistas. Pero la corrompió al extremo de que hoy hablamos, casi con naturalidad y evidente resignación, del Cartel de la Toga.

Al Consejo de Estado no le fue mejor. Igual que en la Corte, los magistrados que salían, siéndolo de veras, eran sustituidos por unos mediocres sin orillas y corruptos en pleno ejercicio. Para poner de muestra un botón, el ex Presidente del Consejo, Gil Botero, salió derecho de su cargo a celebrar un contratico con la Fiscalía General de la Nación por ochocientos millones de pesos, sin despelucarse para merecer semejante suma. Y hoy es el Ministro de Justicia. Y lo contrató el Fiscal Montealegre, el mismo que contrató otros muchos colegas de Gil y se hizo ampliar por tres años su período. ¡Y no está en la cárcel!

Unos fulanos constituyeron una sociedad en Luxemburgo para comprar ciertas acciones de propiedad de la Empresa de Energía en cuatrocientos millones de dólares y venderlas, tres años después, al mismo vendedor original en ochocientos ochenta. ¿Dónde están los ladrones?

No hemos podido saber quiénes compraron a ISAGEN, sin concurso y a vil precio. Alguien quebró a Saludcoop y a Cafesalud, y nadie contesta cuando llaman a lista. Alguien desfalcó a Caprecom pero nadie se atreve a pronunciar su nombre. Lo que apenas se sabe es que la quiebra del sector de la salud vale catorce billones de pesos.

Los dos grandes electores de Santos, Ñoño y Musa, están en la cárcel. Pero nadie recuerda que fueron los grandes barones electorales en la Costa Atlántica. Se  sabe que Odebrecht puso la plata para comprar votos y conciencias en la segunda vuelta de la campaña presidencial, pero nada que Benedetti dice quiénes se reunieron en cierto conocido apartamento para repartirse la plata y hacerla llegar a su siniestro destino. Se sabe que Odebrecht compró la Ruta del Sol II y el contrato adicional Ocaña Gamarra, pero las ministras que casualmente son las dueñas del Puerto donde la carretera desemboca siguen impolutas. Y el Secretario Privado de Santos que pedaleó el contrato, intocable.

Y se sabe que se robaron la plata de los Juegos Olímpicos de Ibagué; y se roban la comida de los niños pobres; y la de los enfermos de hemofilia y la de las obras que debieron hacerse con las regalías. Todo se sabe. Y se sabrá mejor algún día, cuando con un taquillazo fenomenal aparezca la superproducción de NETFLIX  con título que anticipamos: Lo que Santos se robó.

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Sobreviviendo a la mentalidad revolucionaria

Por María Fernanda Cabal  *

https://mariafernandacabal.co/2017/12/03/sobreviviendo-a-la-mentalidad-revolucionaria/

3 de diciembre de 2017

En las últimas semanas he venido escribiendo sobre el concepto de «inversión revolucionaria» del filósofo y profesor Olavo De Carvalho, con quien tuve el honor de departir una tarde hace seis años en una de sus visitas a Colombia. A través de este método se desfigura la realidad, se construyen mitos y se tergiversa la historia. Su mayor perversidad es utilizar la moral y la protección de las víctimas, cuando en realidad lo que se oculta es un acto de barbarie que tiene como objeto final, el acceso al poder a través de la combinación de todas las formas de lucha.

En Colombia esto se ha aplicado sistemáticamente para justificar la perversidad de ocultar la real influencia que ha ejercido el comunismo internacional desde hace casi un centenar de años.

Los nuevos términos acuñados para este método «postmoderno» son la «post-verdad» y «re-pensar» la historia. «¿Re-pensar» qué? ¿Cómo se «re-piensa» un acto de barbarie?

Hechos sucedidos a lo largo de nuestra trágica historia republicana, como la huelga violenta de los trabajadores de las bananeras en 1.928, el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, el holocausto del Palacio de Justicia, la bomba de Santodomingo, la masacre de Mapiripán, la Hacienda Bellacruz, la violencia contra las comunidades negras en Jiguamiandó y Curvaradó, el asalto a Las Pavas y muchos más, son el reflejo de cómo estos sucesos han sido usados para convertir a victimarios en víctimas; como en el caso de Las Pavas, a invasores en desplazados. Las víctimas reales son invisibilizadas y atemorizadas, y poco a poco los sobrevivientes van quedando sin voz para ser escuchados, hasta que sólo queda un eco diluido con el transcurrir del tiempo.

El deber de un científico social es escudriñar, auscultar, recaudar pruebas y armar rompecabezas que logren un escenario real sin sesgo ideológico, que permita conducir la investigación metodológica hacia una conclusión seria con el fin develar sucesos y concluir racionamientos que se aproximen a una verdad. Esa es la forma de cerrar los ciclos y continuar construyendo una sociedad incluyente ¿Seremos capaces? ¿Quién excluye a quién?

Esto me lleva a pensar en el concepto de la “conciencia moral de los pueblos”, que llegó a colación en una entrevista reciente con el alcalde de Caracas Antonio Ledezma, perseguido por el régimen comunista y asilado hoy en España. Y también me hizo recordar el triunfo del NO en el plebiscito del 2 de octubre de 2.016; en el que un pueblo consciente expresó su voluntad mayoritaria en una elección atípica, votando por un futuro, a pesar del bombardeo del acoso mediático y del temor al señalamiento. Así se logró una victoria limpia, del deber ser, de la “conciencia moral” ¿Será eso ser guerrerista?

Hace días, leí una comunicación de protesta de exalumnos de Ciencia Política de la Universidad de Los Andes, señalando que sienten «vergüenza» por afirmaciones realizadas por mí. “¿Unos egresados de una Universidad que se presume liberal, cuestionando la libertad de opinión, bajo la premisa de que yo ofendía la memoria de las víctimas?” me pregunté. “¿Será que ya es costumbre en las mentalidades liberales considerar que quien se atreva a cuestionar lo incuestionable, debe ser castigado?” La “tiranía de las causas justas”, el “fascismo de los buenos”, lo define el profesor Olavo Carvahlo. Asimismo le ocurrió a Vivian Morales y a Sofía Gaviria, excluidas del Partido Liberal por negarse a firmar el “Manifiesto de la Paz” (suena esquizoide).

Sin embargo, más lástima me da saber que estos politólogos ni siquiera entendieron que el “mito” de los 3.000 muertos de la huelga de las bananeras ya había sido desmentido por su mismo creador, García Márquez, al afirmar que «decir que todo aquello sucedió para 3 ó 7 ó 17 muertos… no alcanzaba a llenar ni un vagón. Entonces decidí que fueran 3.000 muertos porque era más o menos lo que entraba dentro de las proporciones del libro que estaba escribiendo».

Cuestionar las causas, el origen, las motivaciones, su desarrollo, los responsables, el papel de los actores involucrados y el terrible sesgo con que se ha ido componiendo el mito de los muertos, la culpa del ejército -como patrón sistemático de rotulación inversa a lo largo de la historia- y la falta de rigor científico para su estudio, me convirtió en apóstata para los politólogos de Los Andes.

Hasta ese punto hemos llegado, donde los “ilustrados” de la sociedad permanecen atrapados bajo la telaraña de la inversión revolucionaria. Y los medios de prensa les hacen eco.

*María Fernanda Cabal es miembro de la Cámara de Representantes de Colombia. Es miembro del partido Centro Democrático.

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Indignación por nombramiento de nuevo comandante de las Fuerzas Militares de Colombia

Por Felipe Fernández

Panam Post, Miami

https://es.panampost.com/felipe-fernandez/2017/12/02/fuerzas-militares-de-colombia/

3 de diciembre de 2017

En Colombia, el nombramiento de Alberto Mejía como el nuevo comandante de las Fuerzas Militares causó malestar al interior de esta institución. Tan incómodos se sintieron algunos generales con dicho nombramiento que prefirieron pedir la baja antes de estar subordinados a Mejía.

Pese a la solicitud de baja de ocho generales, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, defendió el nombramiento y aseguró que el ascenso del general Alberto Mejía era más que merecido, ya que es un hombre que ha hecho carrera dentro de la disciplina castrense y en la transformación del ejercicio militar “hacia la paz”.

De acuerdo con El Espectador, el ajuste en las fuerzas armadas se dio por la solicitud de retiro del servicio que el general Juan Pablo Rodríguez Barragán le presentó al presidente Santos por haber cumplido ya la máxima permanencia en el grado de general. “Aprovecho esta oportunidad para agradecer al Gobierno Nacional, a todos los soldados de tierra, mar y aire, así como a nuestros policías de la patria, su abnegada, sacrificada y profesional entrega a la patria (…) lo cual hizo posible que mi gestión como comandante general de las Fuerzas Militares durante un lapso de cuatro años cumpliera con los objetivos institucionales con excelentes resultados en beneficio del pueblo colombiano”, le dijo el general Rodríguez Barragán al presidente Santos en una carta firmada por su puño y letra.

Después de la renuncia de Barragán y del nombramiento de Mejía, ocho generales del Ejército Nacional, mediante una misiva dirigida al Ministerio de Defensa, también solicitaron la baja, al parecer por no estar de acuerdo con los lineamientos del nuevo comandante. Los generales que suscribieron el documento son: Juan Carlos Salazar, jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Militares; Carlos Rojas Tirado, comandante del Comando Estratégico de Transición; Leonardo Pinto, jefe de Estado Mayor Generador de Fuerza en el comando del Ejército; Marcolino Tamayo, jefe de la Subjefatura de Estado Mayor Conjunto Administrativo; Martin Nieto, jefe del Comando de Inteligencia; Mauricio Zuñiga, jefe de inteligencia del Ejército; Jorge Suárez, comandante del comando conjunto No. 3 y Jorge Humberto Jerez, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Omega.

A la renuncia de los generales se  sumaron las declaraciones del presidente de la Federación Colombiana de Víctimas de las FARC (FEVCOL), Herbin Hoyos Medina, quien sostuvo que el nombramiento del general Alberto Mejía como nuevo comandante de las Fuerzas Militares generó una crisis al interior del Ejercito. Además, Hoyos recordó que el nombre del nuevo comandante figura dentro de una denuncia radicada ante la Fiscalía General de la Nación y Procuraduría General en la que reposa 1.279 documentos que establecen una supuesta red de corrupción en millonarios contratos de aviación.

Sin embargo, Santos defendió el nombramiento y afirmó: “Pocos oficiales como el general Mejía, que los conozco muy bien, merecían llegar a la cima, a ser comandante general de las Fuerzas Militares. Como comandante del Ejército lo encargué de la transformación de la modernización ahora que estamos haciendo esta transición hacia la paz”. Según La FM, el general Juan Pablo Rodríguez Barragán duro al menos 40 años en las tropas de las Fuerzas Militares y era llamado el general de La Paz, pues en su mando se dio la aprobación de la finalización del conflicto de las FARC y la aprobación de la Justicia Especial.

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El stalinismo sigue vivo

Por Amadeo Rodríguez Castilla *

El Tiempo, Bogotá

2 de diciembre  de 2017

El socialismo es la sociedad de la mentira. Pero es una mentira que se sostiene con convicción.

Quien en vida fuera un buen amigo, pese a nuestras diferencias ideológicas, exfuncionario de Naciones Unidas y en calidad de tal asesor de la Cuba de Castro en la época del Che y que, años más tarde en Chile, sufriera la persecución del golpe militar de Pinochet, me comentó sobre una reunión de viejos camaradas ocurrida en La Habana de Fidel, para comentar sobre el derrumbe socialista ocurrido en la Unión Soviética y sus países satélites de la llamada Europa Oriental.

El escenario era de desazón, angustia ideológica, desespero y desesperanza que llevó a uno de los más recalcitrantes a decir que Mijaíl Gorbachov merecía un juicio sumario y el consiguiente fusilamiento, pues fungió como aprendiz de brujo y el experimento se le salió de las manos. No hay derecho, decía otro, que después de tantos millones de muertos en nombre de la imposición del mensaje socialista, ese poderoso ideario se desvaneciera de esa forma tan lánguida y que no quedara un sólido referente ideológico que sustentara la legítima lucha de liberación de los pueblos.

El propio Fidel trajo a colación las veces en las que él y Cuba estuvieron dispuestos a inmolarse en nombre de la causa socialista mundial, como fueron la crisis de los cohetes soviéticos instalados en Cuba, resuelta por un acuerdo entre Kruschev y Kennedy, para la humillación de Fidel, y la aventura de aerotransportar tropas cubanas a África, en una difícil y costosa operación logística para defender algunos procesos de liberación de los países sometidos al colonialismo europeo.

Lo que hoy advertimos es que esos intentos no han rendido frutos en los países en los que todavía rige el tradicional sistema democrático con separación de poderes.

Destacaron, así mismo, esos dirigentes, el esfuerzo de los comunistas rusos que instaron a los militares a un golpe de Estado que defenestrara a Gorvachov, acto fallido por las nutridas manifestaciones encabezadas por Boris Yeltsin quien asumió el gesto histórico de montarse en uno de los tanques para arengar al pueblo y, con ello, “mató dos pájaros con una piedra”, como se dice coloquialmente pues, por un lado, consolidó su poder como líder de Rusia, que lo llevó a proclamar la separación de ese país de la entonces Unión Soviética, lo que, a su vez, provocó una especie de efecto dominó en las otras repúblicas y la consiguiente disolución de la hasta entonces poderosa Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. De esa manera, lo que no consiguieron los dirigentes comunistas con su fracasado golpe lo obtuvo Yeltsin pues, cuando Gorbachov fue liberado y regresó a Moscú, se encontró sin un país al cual dirigir ya que la URSS estaba prácticamente disuelta.

De la reunión arriba mencionada surgió la idea del Foro de São Paulo, como un referente ideológico y político que sirviera de fundamento a la continuidad de la lucha revolucionaria en el tercer mundo y, en especial, en América Latina que, en una mezcla heterogénea de gobiernos de izquierda, movimientos contestatarios, ONG, intelectuales librepensadores, grupos alzados en armas en contra de gobiernos legítimos se han constituido en los herederos del fracaso socialista mundial y, sin practicar autocrítica alguna, le pusieron el pomposo nombre de socialismo del siglo XXI, que no es más que el intento de revestir con una etiqueta nueva un modelo fracasado tanto en Europa como en Asia.

En efecto, lo que hoy advertimos es que esos intentos no han rendido frutos en los países en los que todavía rige el tradicional sistema democrático con separación de poderes y unas fuerzas armadas profesionales, lo cual ha llevado a sus inspiradores e impulsores a tratar de imponerlo en otros escenarios apelando a las prácticas stalinistas de antaño, que desconocen abiertamente la voluntad popular, se saltan la Constitución que en su momento ellos mismos formularon, encarcelan a los opositores con tratos crueles e inhumanos e inhabilitándolos políticamente sin sujeción a norma alguna de derecho, someten al pueblo a toda clase de humillaciones y vejámenes que lo tiene en situación de miseria, mientras que la cúpula, al estilo de “la Nueva clase” que, en su momento denunció el entonces dirigente comunista yugoslavo Milovan Djilas, disfruta a sus anchas de las mieles del poder con toda clase de prácticas corruptas y posiciones cínicas, que reafirman lo que el gran intelectual e ideólogo francés, Jean-François Revel, sostuvo en cuanto que el socialismo es la sociedad de la mentira. Pero es una mentira que se sostiene con tal convicción que, en boca de algunos de sus mejores exponentes, parecen palabras de iluminados que recuerdan las de las cruzadas del cristianismo primitivo.

* Economista consultor

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George Soros y Rodrigo Uprimny: ¿los cerebros de la impunidad paramilitar de las Farc?

El Nodo, Bogotá

http://elnodo.co/farcsoros

2 de diciembre de 2017

La articulación del polémico abogado Rodrigo Uprimny con el magnate Soros pondrían en evidencia la mayor violación a la soberanía en la historia de Colombia.

El dominio político que durante los últimos ha obtenido el grupo narcoterrorista FARC por parte del gobierno nacional, es uno de los fenómenos más difíciles de entender para los colombianos. En concreto, con el paso de los años, las FARC se han buscado diferenciar de los paramilitares, a pesar de gozar con exactamente la misma vocación narcoterrorista, y a pesar de haber sido ellos, y no los paramilitares, los causantes del desastre en materia de orden público de Colombia, hoy protegidos por el estado como verdaderas células para guerrilleras.

El paramilitarismo si existe en Colombia y se llaman las Farc

A pesar del relato que durante los últimos años se ha buscado vender a las malas, el derecho internacional, la legislación nacional y la constitución de 1991, regulan ostensiblemente las acciones de actores terroristas sin consideraciones de siglas, contexto de origen, justificaciones ideológicas, zonas de dominio territorial o comandancias de turno. Por ello, el paramilitarismo y la guerrilla, son ontológicamente iguales, utilizan las mismas técnicas de terrorismo político a través de la violencia, y se encuentran en la misma urgencia fáctica de lavar sus crímenes.

Por estos motivos, en Colombia, el poder paramilitar se perfeccionó durante los últimos años, configurándose actualmente en la alianza del estado con las FARC. Así, las FARC junto con la anuencia impune del estado, son la manifestación más perfecta del paramilitarismo como fenómeno de ciencia política, protegidos por los cuerpos de seguridad en sus camionetas de lujo, con brazos armados en la ilegalidad, financiación estatal y defensores institucionales de turno, comenzando por el presidente de la República, Juan Manuel Santos.

Quienes son los cerebros detrás del fenómeno paramilitar de las Farc

La articulación de las fuerzas del estado colombiano, en el proceso de protección de los terroristas de las FARC, ha tenido por objetivo convertir sus justificaciones criminales en relatos institucionales. En esta tarea, el grupo terrorista FARC –por su naturaleza criminal-, careció durante décadas de la capacidad de argumentación y conocimiento jurídico necesario para incorporarse a la sociedad civil de forma adecuada. En concreto, sus proclamas históricas, basadas en adecuaciones criminales del marxismo, carecían de la asertividad que requerían para ganar adeptos en las ciudades, lo que circunscribía su ámbito delictivo a las zonas rurales.

En medio de su desesperación, la degradación de sus prácticas narcoterroristas se hizo con el paso del tiempo más palpable, hasta convertirse junto con los “paramilitares” en los más pervertidos criminales de la historia de Colombia.  Hacia el nuevo siglo, y el inicio de la administración del presidente Álvaro Uribe, tanto guerrillas como paramilitares fueron configurados como objetivos militares. En concreto, el poder de fuego e intimidación del Estado se utilizó eficientemente para acorralar a los llamados paramilitares y a las FARC, lo que incremento sustancialmente la desmovilización de “paramilitares” y guerrilleros. De hecho, según la Agencia Colombiana para la Reintegración,  entre el 2002 y el 2010, se desmovilizaron en total 53.067 personas, lo que se configura de lejos como el periodo más exitoso en la historia de Colombia de sometimiento a la justicia de Guerrilleros y “Paramilitares”.

Durante los últimos años, sin embargo, los cabecillas terroristas de la Guerrilla han ganado espacios políticos de forma acelerada, con el agravante de funcionar al día de hoy de manera articulada con el estado, e incluso llevar a cabo encuentros privados con el presidente de la república para lavar sus delitos. Para ello han necesitado, por fuera de su estructura terrorista, el acompañamiento político que lavara su imagen ante la opinión pública y una financiación dentro de la legalidad que les sirviera como trampolín.

El rol de Soros y Uprimny en el lavado de imagen del grupo narcoterrorista Farc

Los procesos de articulación de grupos terroristas con el estado, requirieron durante los últimos años la coordinación de dos estrategias políticas, en primer lugar la financiación del proyecto, en segundo lugar, la violación del marco legal para la incorporación de los terroristas.

En Colombia, durante los últimos años, el polémico abogado Rodrigo Uprimny, a través de su organización “De Justicia”, ha servido como el principal vocero de los procesos de impunidad que a las malas se estarían tratando de imponer en Colombia. En concreto, su fundación, con cada año que pasa, no solamente se ha fortalecido financieramente sino que ha logrado incrementar su capacidad de influencia a nivel nacional, facilitando un lavado vulgar de imagen del grupo terrorista FARC, al punto de convertirlo a la fecha en un grupo político aliado del gobierno nacional, gozando incluso de sesiones personales con el presidente de la república.

La incapacidad del grupo terrorista FARC para lavar sus crímenes, por este motivo se ha beneficiado a través del reconocido abogado, quien sistemáticamente defiende los adefesios del gobierno nacional así estos impliquen hacer trizas la constitución de 1991, burlarse de las víctimas, destinar partidas del presupuesto nacional para el grotesco “Partido político de las FARC” e incluso regalarles curules sin votos.

La línea de tiempo del abogado, cercano al magnate estadounidense George Soros, es precisamente el más claro ejemplo de propaganda a favor de impunidad de las FARC que se haya registrado en la historia jurídica y legal de Colombia. En ella, a pesar de los adefesios legales que las FARC busca imponer (y que las “AUC” ni se hubieran imaginado en sus más delirantes sueños), Uprimny presenta las repulsivas y caricaturescas  reformas institucionales como necesidades para el “Postconflicto”, convirtiéndose en el primer propagandista de la impunidad del grupo terrorista, y adecuando el marco epistémico a partir del cual el gobierno nacional debe incorporar el bodrio seudojuridico que se firmó en el régimen totalitario y sanguinario de Raúl Castro.

Para finalizar, a través de su millonaria fundación “De Justicia”, el polémico abogado ha presentado durante los últimos años, las falsas bondades de la impunidad de las FARC como si fueran distintas a los antiguos “Paramilitares”, omitiendo su naturaleza narcotraficante, lo que le ha permitido al grupo narcoterrorista hacer uso de las publicaciones de “De Justicia” como justificación a su cínica carrera por ganar adeptos en la sociedad civil.

George soros, el financiador de la propaganda leguleya de las Farc en cabeza de Uprimny

Con ocasión de los acontecimientos de los últimos días, en los que el abogado de izquierda Rodrigo Uprimny se ha hecho conocer por sus reiteradas imprudencias en medios, algunas dudas han surgido frente a su origen, y la fuente del dinero de la organización “De Justicia”, liderada desde hace años atrás por el polémico abogado. En concreto, se trataría de la organización que más ha influido -en calidad de “tanque de pensamiento”-, el escenario jurídico que ha facilitado el transito impune a la seudolegalidad del grupo narcotraficante FARC, con beneficios que ni las antiguas desmovilizaciones de paramilitares, del M19, u otras grupos narco criminales hubieran podido imaginar en la más delirante de sus aspiraciones.

En concreto, se conocería en detalle que el cerebro de la operación financiera detrás de la implementación de las ideas de izquierda radical de la organización, sería el multimillonario americano George Soros, quien ha sido reconocido desde años atrás como el mayor financiador de las iniciativas dirigidas a dar legitimidad al narcotráfico, mediante un lobby multimillonario global para que la droga sea legalizada.

En el caso colombiano, las organizaciones o iniciativas de izquierda financiadas por Soros incluyen:

ONG Dejusticia – (Liderado por el jurista de izquierda Rodrigo Uprimny quien sería el principal ideólogo jurídico de las concesiones legales para garantizar la impunidad de la organización narcotraficante FARC. Columnista del periódico El Espectador)

Comisión latinoamericana sobre drogas (promotora de la legalización de la droga y cuyo presidente es el ex mandatario de Colombia Cesar Gaviria Trujillo) Su portal en inglés es el Global Comission on Drug Policies. http://www.globalcommissionond...

Proyecto Verdad Abierta de la Revista Semana (Dirigido exclusivamente a cubrir noticias del paramilitarismo e ignorando el terrorismo de la organización narcotraficante FARC- Vinculada a Alejandro Santos, sobrino del presidente de Colombia Juan Manuel Santos). Abiertamente en colaboración con la organización de Soros Open Society Foundations.

Portal “La Silla Vacía”

Fundación “Ideas para la Paz”. (Cuyo director fue el actual negociador Sergio Jaramillo, y aliado del portal Verdad Abierta de la Revista Semana y Alejandro Santos).

Centro de Estudios sobre Seguridad y Drogas (Cesed) (Tanque de pensamiento de la Universidad de los Andes abiertamente a favor de políticas de legalización de la cocaína)

Aunque los multimillonarios contratos de Uprimny con Soros son desconocidos en su mayoría, durante los últimos meses la polémica frente a su falsa independencia y sus verdaderos intereses se ha incrementado, poniéndolo en el ojo del huracán. Recientemente un debate del polémico abogado con el ex procurador Alejandro Ordoñez, lo hizo evidenciar el talante contractual de su fundación con Soros, y el grado de penetración del magnate estadounidense en los asuntos internos de Colombia.

Como si fuera poco, luego de la disputa hecha pública en redes sociales, tanto La Silla Vacía (que también recibe dinero de Soros) como el portal De Justicia, publicaron sendos artículos defendiendo a Uprimny, a pesar de conocer sobradamente que sus denuncias se ajustan a organizaciones internacionales de extrema izquierda lideradas por el magnate Soros. La situación colombiana, y la articulación del polémico abogado Rodrigo Uprimny con el magnate Soros pondrían en evidencia la mayor violación a la soberanía en la historia de Colombia. Sin embargo, con el paso de los meses la sociedad civil ha reaccionado ante la colonización política del grupo terrorista FARC, lo que no le ha gustado a Uprimny, revelando sus verdaderas intenciones.

Con el cambio de gobierno, y ante los escándalos en los que están involucradas tanto las FARC como el gobierno Santos y el abogado Uprimny, no se descarta que organizaciones como la Open Society Foundations sea expulsada de Colombia. De otra forma, el dominio territorial e institucional de las FARC con los regímenes totalitarios de la región podría configurar un panorama aún más desastroso.

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El  imperialismo  cubano

Por Ariel Peña

Periódico  Debate, Bogotá

4 de diciembre de 2017

Venezuela tiene que luchar por una nueva  independencia expulsando el imperio cubano del territorio patrio.

El gobierno comunista de Cuba quiere seguir los pasos del otrora imperialismo soviético y, por eso contando con la complicidad de gobiernos títeres,  domina a Venezuela principalmente, pero además tiene fuerte influencia en Bolivia, Nicaragua, Ecuador, El Salvador y algunas islas del Caribe; recordando la manera servil  cuando  presidentes de algunas naciones se le ponían de hinojos al tirano de  Fidel Castro, eso ocurrió con Evo Morales quien inmediatamente después de ganar las elecciones en el 2005  se fue para  La Habana a rendir cuentas, de la misma forma en diferentes oportunidades Hugo Chávez, Daniel Ortega y Rafael Correa se mostraron sumisos y obedientes ante las ordenes que les impartía Castro.

El dialogo entre el gobierno comunista de Nicolás Maduro (que es orientado por el imperialismo cubano) y la oposición venezolana en Santo Domingo-República Dominicana, le sirve al régimen para ganar tiempo, recordando que los marxistas son enfermos para  atornillarse en el poder,  ya que su concepción mesiánica y de la predestinación los hace pensar que están llamados a dominar a las naciones,  siguiendo la superstición comunista  que los convierte en bestias que se aferran al poder a cualquier precio, y ya por eso Maduro busca la reelección perpetua.

El chavismo  en su esquizofrenia burocrática siempre ha hablado de una supuesta intervención militar, propiciado por la oposición y patrocinado por las agencias de inteligencia de los Estados Unidos, lo cual es una locura, pues si USA  quisiera desestabilizar absolutamente a la camarilla de Maduro le dejaría de comprar los cerca de 800 mil barriles de petróleo que diariamente le adquiere, lo que constituye el 98% de las exportaciones de Venezuela, con ello prácticamente se vendría una hecatombe; por eso en la crisis del país andino hay que reafirmar que el marxismo leninismo es el principal padre de la mentira  que existe en el mundo, como lo demuestra hasta la saciedad el gobierno de Nicolás Maduro.

Otra fantasía comunista para justificar el fracaso del socialismo del siglo XXl   en Venezuela, es el cuento de que EEUU se  quiere apoderar de los yacimientos de petróleo que existen en el occidente del país, cuando según cálculos en menos de 20 años los combustibles fósiles serán reemplazados por energías alternativas, resaltando que también la utilización de la tecnología Fracking ha llevado a la rebaja de los precios  del crudo en los últimos años. Así  que la petición que ha hecho la oposición  para que se abra un  “Canal Humanitario”  que lleve medicinas y alimentos a Venezuela, ha sido negada por régimen castrochavista pues supuesta ocurriría una “intervención militar”, que es  algo traído por  los cabellos, porque una acción de esa naturaleza por parte de EEUU, sería como gastar pólvora en gallinazo.

El miedo de Maduro y su pandilla  a  salir del poder, es  porque se lanzará a la basura de la historia la llamada revolución y el esperpento socialista, además se conocerá el gigantesco latrocinio cometido durante el régimen chavista, y se descubrirá la mansedumbre de Hugo Chávez y su sucesor obedeciendo ciegamente los dictados del imperialismo cubano.

Increíble que un país tan pequeño e insignificante como Cuba, imponga las directrices y la agenda política, militar, social, económica  e ideológica de Venezuela desde La Habana, eso ocurrió por culpa de Chávez para hacerle desplantes al “imperio yanqui” entregándole a  Venezuela al peor criminal que ha conocido Latinoamérica en los últimos dos siglos, o sea el sátrapa de Fidel Castro que fungió como emperador hasta su muerte; pero no hay mal que dure cien años y  el envilecimiento a donde  ha llevado la tiranía chavista a  los venezolanos, necesariamente los tendrá que conducir a liberarse de la opresión comunista que impulsan el socialismo del siglo XXl y el foro de Sao Pablo, quienes quieren imponer en  la región el  totalitarismo del imperialismo cubano.

Así  como Venezuela hace 200 años de la mano de Bolívar se independizo del colonialismo español, análogamente llegara el momento de sacar al imperialismo cubano que esta entronizado en todas las esferas del país, especialmente en la inteligencia militar  y los colectivos,  conduciendo a esa nación a un estado policial, en donde el régimen  asume  todos los poderes sobre las personas quitándoles los derechos individuales, para perpetuar al chavismo  en la burocracia del Estado bajo la egida de La Habana, porque como decía el libertador: “nos han dominado mas por la ignorancia que por la fuerza”, y Maduro y su cáfila encarnan la brutalidad que ha permitido  que los Castro sean los amos de Venezuela.

Como lo hemos dicho en otras oportunidades la segunda independencia de Venezuela será cuando se libere del imperialismo cubano. Entonces mediante la resistencia y la solidaridad ese pueblo hermano tiene que buscar la oportunidad histórica para romper las cadenas imperiales que se le imponen desde la isla, pues las desventuras de Venezuela son orquestadas por la camarilla comunista en  La Habana, y el salvaje de Maduro como fiel lacayo  cumple al pie de la letra sus ordenes, para mantenerse en el poder, por ello Venezuela tiene que luchar por una nueva  independencia expulsando el imperio cubano del territorio patrio.

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