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La tardía decisión del Consejo de Estado sobre el plebiscito Destacado

  • Jueves, Ago 10 2017
  • Escrito por 

COLOMBIAN NEWS

9 de agosto de 2017

1.    El Fiscal impugnará Ley de excarcelaciones: “Es nefasta en la lucha contra la criminalidad” 

2.    La tardía decisión del Consejo de Estado sobre el plebiscito

3.    Estamos retados  

4.   Telefónica activa una triple ofensiva legal para salvar su filial colombiana

5.    Doce países del hemisferio desconocen la Constituyente ilegal de Maduro

6.    Venezuela: el CNE decide quien va o no a las elecciones regionales

7.    El 18 Brumario de Nicolás Maduro

8.    El chavismo no es una dictadura, es un fenómeno totalitario

9.    Cuando los rojos acusan

El Fiscal impugnará Ley de excarcelaciones: “Es nefasta en la lucha contra la criminalidad”

Radio RCN, Bogotá

http://www.rcnradio.com/locales/antioquia/fiscal-impugnara-ley-de-excarcelaciones-es-nefasta-en-la-lucha-contra-la-criminalidad/

8 de agosto de 2017

Según el fiscal, otros 360 presuntos delincuentes están a punto de quedar libres. La tercera parte son violadores sexuales.

El fiscal general de la Nación, Néstor Humberto Martínez, anunció en Medellín que impugnará la Ley de Excarcelaciones, la cual considera nefasta en la lucha contra la criminalidad. “Vamos a presentar un proyecto de ley, simplemente derogando la Ley 1786. De otra manera no vamos a hacer suficientemente contundentes para poder ganar esta lucha contra el delito”, sostuvo el jefe del ente investigador. Según explicó a los periodistas el fiscal Martínez, lo más preocupante es que la mayoría de los beneficiados son violadores, integrantes de bandas criminales y secuestradores. “Nos preocupa que esta lucha que tenemos y que ustedes saben en las regiones (…) esta lucha contra las organizaciones criminales se está viendo empañada y afectada por la calidad de las leyes“, dijo el fiscal Martínez.

Agregó que son “malas leyes contra el delito (que) fomentan la acción criminal. Tenemos que registrar en el primer mes de vigencia de la Ley de Excarcelaciones (que) los resultados son francamente deplorables“. Martínez denunció que en la capital antioqueña un total de 1.200 delincuentes han recuperado la libertad en cumplimiento de esta ley 1786, en el primer mes de vigencia.

Según el fiscal, otros 360 presuntos delincuentes están a punto de quedar libres. Hace dos semanas, el Fiscal General de la Nación había alertado alertó que la tercera parte de las personas que serían excarceladas en Colombia corresponde a violadores sexuales. Según Martínez, los abusadores sexuales afectan la seguridad ciudadana y la expectativa e integridad de las personas. “Debo reconocer que la tercera parte de las personas que están siendo excarceladas son violadores sexuales, eso es una cifra muy significativa“, dijo el pasado 26 de julio. En ese entonces, agregó que “esta situación ha alertado a alcaldes y gobernadores a requerir que leyes que facilitan la excarcelación masiva en el país no tengan tránsito en el Congreso de la República“.

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La tardía decisión del Consejo de Estado sobre el plebiscito

El Mundo, Medellín

Editorial

http://www.elmundo.com/noticia/La-tardia-decision-del-Consejo-de-Estado-sobre-el-plebiscito/357072

8 de agosto de 2017

Siete meses y medio después de la admisión de la demanda que pretendía se anulara el plebiscito del 2 de octubre y se convocara una nueva votación sobre el acuerdo con las Farc, la Sección Quinta del Consejo de Estado se ha pronunciado en dos direcciones que tienen importancia para la discusión sobre los procedimientos a que el Gobierno ha acudido para imponer el acuerdo final.

Según lo publicado alrededor de la ponencia del magistrado Carlos Enrique Moreno, y la votación que la avaló, la Corporación determinó que la magistrada Lucy Jeannette Bermúdez carecía de competencia para proferir individualmente el auto admisorio de la demanda contra el plebiscito. El pronunciamiento cuestionado fue proferido ad portas de la vacancia judicial y más que validez jurídica, pues ya estaba en marcha la suscripción y refrendación de las reformas del acuerdo final, la tuvo política. Ello, porque la intensa campaña para producir el desconocimiento de la voluntad popular mayoritaria, que había negado el acuerdo, aprovechó las tesis, y epítetos, de la abogada Bermúdez, que adujo la ya negada manipulación de los ciudadanos para conducirlos a votar NO.

El segundo componente del nuevo auto es la orden de archivo de la demanda, porque no existe materia sobre la cual pronunciarse, toda vez que el Gobierno maquilló el acuerdo final, creando la imagen de un nuevo pacto con las Farc, y obtuvo aval de la Corte Constitucional para que su aprobación ocurriera por el Congreso como representante de la ciudadanía.

La tardía decisión del Consejo de Estado favorece retomar el análisis objetivo sobre las estrategias y procedimientos para traicionar el mandato de la mayoría, que rechazó el acuerdo final con las Farc y, en consecuencia, para imponer ese acuerdo mediante la refrendación del delegatario, que la Corte Constitucional respaldó. Esas operaciones extrañas a la democracia rompieron el equilibrio de poderes justificando el paso en el ideal de la paz.

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Estamos retados  

Por Darío Acevedo Carmona

El Espectador, Bogotá

7 de agosto de 2017

Ya no hay el más mínimo espacio para un acercamiento en torno al espinoso asunto del acuerdo definitivo de paz y su implementación. El gobierno nacional y el presidente Santos impusieron, como se les dio la gana, su criterio haciendo añicos instituciones y tradiciones que se consideraban intocables.

El escenario de la gran contienda electoral que se avecina tendrá como contendientes dos grandes bloques conformados en torno al tema de los acuerdos de paz. El gobierno Santos ha convocado a los tradicionales, a las izquierdas y a los progres a unirse en “defensa de la paz”. Como para que no nos quepa duda del peligro de avance franco de las fuerzas castro chavistas ahí están Petro, Clara López, Piedad Córdoba, Robledo, las Farc, el Polo, el partido Comunista, la Unión Patriótica, la Marcha Patriótica, que con matices se han solidarizado con el dictador Maduro, y los progres como Claudia López, Mockus, Navarro, Fajardo y la elite del periodismo. Estos últimos y los políticos tradicionales como Roy Barreras, Benedetti, Velasco, Lizcano, De la Calle, Vargas Lleras, Juan Manuel Galán, Simón Gaviria y uno que otro paniaguado y enmermelado repentista, se supone, serían los encargados de contener a la izquierda para que no se desborde y quieren convencernos de que ellos sí son capaces de evitar el avance del castro chavismo.

De otro lado, están las fuerzas políticas y sectores de opinión que nos opusimos con valentía y en condiciones bastante inferiores triunfamos en el plebiscito, sin otra opción que ganar las elecciones legislativas y las presidencial del 2018 en primera vuelta si se quiere cumplir el objetivo de retomar el rumbo.

Los expresidentes Uribe y Pastrana forjaron un acuerdo al que pueden entrar todos aquellos que se sientan llamados a participar en esta campaña con sabor a cruzada.

Es fundamental para la cohesión interna que se defina, lo más rápido posible, cual ha de ser el candidato y si el objetivo de esta alianza republicana es el de “hacer trizas” el acuerdo y su implementación o hacer “modificaciones” en algunos puntos específicos. Se aprecia una mayor tendencia hacia este último ante hechos cumplidos que no hay porqué desconocer. Un solo ejemplo, si ya hay de más de seis mil guerrilleros desmovilizados habrá que sostenerles las seguridades y garantías.

¿Qué es, entonces, lo que se debe modificar para retomar el rumbo que traía el país y que se perdió en la mesa de negociación de La Habana? Pienso que lo ideal y antes de entrar en la letra menuda se debe aplicar un criterio transversal a todo aquello que se quiera modificar o reversar que se puede resumir en que todo lo que haya sido acordado por encima o en contra de la Constitución debe ser modificado.

Habría dos vías para concretar este propósito, la primera consiste en presentar el mismo siete de agosto del 2018 al Congreso de la República un proyecto de reforma constitucional que contenga, entre otros, los siguientes puntos: 1. Desconocer la calidad de contraparte de las Farc frente al Estado en el acuerdo para una paz estable y duradera. De esta manera se desactiva la presunción de que lo firmado es un tratado internacional inmodificable. 2. Derogar la ley que estableció la creación y normas de funcionamiento de la Jurisdicción Especial de Paz (JEP), para restablecer la soberanía e integridad de nuestro poder judicial y conjurar el peligro de un poder dual o paralelo con integrantes extranjeros. 3. Derogar todos aquellos organismos de control y seguimiento de los acuerdos como el Csivi que tengan delegados de Estados o gobiernos extranjeros. 4. Aplicar en sentido estricto los compromisos del Estado colombiano en materia de delitos internacionales, en particular los relativos a la Corte Penal Internacional en el marco de la reducción de penas de la justicia transicional de su Estatuto. 5. Revisar en profundidad todos los decretos expedidos en el marco inconstitucional del fast track. 6. Ordenar al Ejecutivo la conformación de una Comisión de Alto Nivel para finiquitar las modificaciones a que haya lugar en aplicación del principio expuesto al comienzo del proyecto.

La segunda vía es convocar un referendo derogatorio de todas aquellas leyes y decretos que hayan alterado o sustituido la Constitución y deformado las funciones de los poderes públicos.

Coda 1: la consolidación de la dictadura en Venezuela debe tener consecuencias en Colombia. El presidente Santos a última hora, como los oportunistas, les dio la espalda a sus mejores amigos. Debería, en concordancia con sus “contundentes” declaraciones, excluir de la CSIVI al delegado del Estado dictatorial de Venezuela. La CSIVI es una especie de suprapoder integrado por tres delegados del gobierno nacional, tres de la guerrilla, un delegado por cada país: Noruega, Chile, Cuba y Venezuela, que tiene la función de garantizar el cumplimiento de lo acordado y dirimir los conflictos de interpretación que puedan surgir en su proceso de implementación. Cuando se presente un empate ante una diferencia intervendrán los delegados de esos países de los cuales dos son dictaduras comunistas y uno es vecino nuestro.

Coda 2: Conteo regresivo para el presidente más impopular de las últimas décadas. Si hay justicia y se demuestra que Odebrecht financió parte de su campaña, su salida debe producirse antes del 7 de agosto de 2018.

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Telefónica activa una triple ofensiva legal para salvar su filial colombiana

Por Ramón Muñoz

El País, Madrid

https://economia.elpais.com/economia/2017/08/04/actualidad/1501866321_160945.html

8 de agosto de 2017

Los inversores internacionales dan la voz de alarma ante las últimas decisiones de Bogotá.

Telefónica ha activado una triple ofensiva jurídica para intentar salvar a ColTel (Movistar Colombia), su filial colombiana, cuya viabilidad se ve amenazada por un laudo arbitral que le condena a pagar 1.652 millones de pesos colombianos (462,5 millones de euros) por los activos utilizados para la implantación de la telefonía móvil en el país sudamericano, en los términos de una concesión otorgada hace 23 años. En primer lugar, la operadora española ha solicitado aclaraciones al tribunal de arbitraje que emitió el laudo para saber si tiene que acometer realmente esa indemnización; el Tribunal tiene hasta el próximo 16 de agosto para responder. Y si la contestación no le satisface, recurrirá el laudo ante el Consejo de Estado, el máximo tribunal contencioso-administrativo de Colombia, antes de acudir al arbitraje internacional del Ciadi, el organismo del Banco Mundial, informaron a este diario fuentes cercanas a la operadora.

La indemnización que, en la práctica es una sanción, impuesta por el Tribunal de Arbitramento de la Cámara de Comercio, supondrá un hándicap muy serio para la rentabilidad de la filial de Telefónica en el país dado su “desorbitado” importe. Y es que el laudo impone el pago total de 1.320 millones de euros porque a la multa a Telefónica, hay que sumar el castigo aún mayor (868 millones de euros) que debe afrontar por el mismo contencioso ComCel, la filial de Claro del mexicano Carlos Slim.

La decisión de este organismo ha provocado una consecuencia colateral al despertar las alarmas de los inversores internacionales. Estos acudieron al país en los últimos años al calor de la seguridad jurídica que ofrecía Colombia frente a otras economías de la zona, pero a los que le preocupan las últimas decisiones del Ejecutivo como la intervención de Electricaribe, filial de Gas Natural. También Sacyr ha paralizado la ampliación de la autopista Corredor 5 de 202 kilómetros, y mantiene un contencioso con la Agencia Nacional de Infraestructuras de Colombia (ANI). España es el segundo país inversor con más de 16.000 millones de euros y la presencia de más de 400 empresas. Distintas patronales, como Asomóvil han criticado duramente esta decisión.

Artículo completo:

https://economia.elpais.com/economia/2017/08/04/actualidad/1501866321_160945.html

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Doce países del hemisferio desconocen en Lima la Constituyente ilegal de Maduro

Por Orlando Avendaño

Panam Post, Miami

https://es.panampost.com/orlando-avendano/2017/08/08/doce-paises-del-hemisferio-desconocen-en-lima-la-constituyente-ilegal-de-maduro/

8 de agosto de 2017

Este martes, 12 cancilleres de países del hemisferio se reunieron en la capital de Perú para discutir la crisis política y social que impera en Venezuela. Al final se firmó una declaración en la que se desconoce la Asamblea Nacional Constituyente ilegal de Nicolás Maduro y todas las decisiones que surjan de ella. A la reunión, convocada por el Gobierno de Perú, asistieron los ministros de Exteriores y representantes de Argentina, Brasil, Canadá, Chile,  Colombia, Costa Rica, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay y Perú.

Todos suscribieron un documento que, primero, “condena la ruptura del orden democrático en Venezuela”. En segundo lugar, los países declaran “su decisión de no reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente, ni los actos que emanen de ella, por su carácter ilegítimo”. En el tercer punto dan su respaldo a la Asamblea Nacional de Venezuela elegida por los venezolanos el pasado 6 de diciembre de 2015. Según la declaración, esta goza de legitimidad democrática. Según el cuarto punto, “los actos jurídicos que conforme a la Constitución requieran autorización de la Asamblea Nacional, sólo serán reconocidos cuando dicha asamblea los haya aprobado”.

Asimismo, los ministros de Exterior confirman su respaldo a la Fiscal General de Venezuela, Luisa Ortega Díaz, quien recientemente fue destituida por la fraudulenta Constituyente impuesta el pasado 30 de julio. Los cancilleres también condenaron la represión, la violencia, la restricción de libertades, la persecución y la existencia de presos políticos. También apoyan “la decisión de Mercosur de suspender a Venezuela en aplicación del Protocolo de Ushuaia sobre Compromiso Democrático”.

Por último, al final se señaló que en septiembre se llevará a cabo otra reunión de cancilleres sobre Venezuela, el autoritarismo de Nicolás Maduro y las violaciones de los derechos humanos que comete regularmente su régimen. También anunciaron que es posible otra reunión para discutir la crisis venezolana en Nueva York en el marco de la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU). Prevén que, a raíz de ello, se logre aumentar el respaldo a la causa de la democracia en Venezuela.

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Venezuela: El CNE prohibió a la MUD participar en elecciones regionales

El Nacional, Caracas

http://www.el-nacional.com/noticias/politica/cne-prohibio-mud-participar-elecciones-regionales-estados_197666

7 de agosto de 20417

La inscripción de candidaturas será el 8 y 9 de agosto. El Consejo Nacional Electoral de Venezuela (CNE) anunció hoy la lista de partidos políticos que podrán inscribirse en las elecciones regionales previstas para diciembre. Adelantó que no permitirá presentarse a la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en 7 de los 23 estados del país. “En el caso de la organización con fines políticos MUD, ésta deberá abstenerse de inscribir candidaturas en Zulia, Apure, Monagas, Bolívar, Trujillo, Aragua y Carabobo, en cumplimiento de decisiones acordadas por juzgados de esos estados, relacionadas con juicios que se vienen adelantando desde el año pasado”, se lee en una nota de prensa del CNE.

La inscripción de candidatos para los comicios, en los que se elegirá gobernadores y las asambleas legislativas de los estados, se realizará el 8 y 9 de agosto. Pese a la inminencia de las inscripciones, los partidos de la MUD -a algunos de los cuales sí se permite por separado presentarse en todos los estados- no han ofrecido hasta ahora una posición unitaria sobre si participarán.

Estos son los 22 partidos políticos que podrán, según el CNS, participar en elecciones:

Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv); Partido Comunista de Venezuela (PCV); Independientes Por el Progreso (IP); Unidad Política Popular 89 (UPP 89); Mesa de la Unidad Democrática (MUD); Partido Unión y Entendimiento (Puente); Nueva Visión para mi País (Nuvipa); Tendencias Unificadas para Alcanzar el Movimiento de Acción Revolucionaria Organizada (Tupamaros); Acción Democrática (AD); Un Nuevo Tiempo Contigo (Untc); Movimiento Primero Justicia (MPJ); Avanzada Progresista (AP); Voluntad Popular (VP); Movimiento Al Socialismo (MAS); Por la Democracia Social (Podemos); Organización Renovadora Auténtica (ORA); Patria Para Todos (PPT); Movimiento Electoral del Pueblo (MEP); Nuevo Camino Revolucionario (NCR); Copei; Movimiento Político Alianza Para el Cambio (Mpapc); Unidad Popular Venezolana (UPV).

El pronunciamiento más claro hasta el momento ha sido el de Acción Democrática, el diputado y ex presidente del Parlamento, Henry Ramos Allup, anunció que la tolda blanca acudirá a las elecciones regionales. En el otro extremo se sitúa la coordinara de Vente Venezuela, María Corina Machado, quien descartó inscribirse al igual que Alianza Bravo Pueblo (ABP), del alcalde y preso político Antonio Ledezma. Ambos partidos no están incluidos en la lista de organizaciones aprobadas por el CNE para las elecciones de diciembre.

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El 18 Brumario de Nicolás Maduro

Por Miguel Sales

Diario de Cuba, Madrid

7 de agosto de 2017

Dice Karl Marx que Hegel dice en alguna parte que todos los grandes sucesos y personajes de la historia universal se repiten, como si dijéramos, dos veces. “Pero”, apostilla el panfletario renano, “Hegel se olvidó de agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa”.

La frase da comienzo a un célebre ensayo sobre el golpe de Estado de 1851 en Francia, que Marx tituló El 18 Brumario de Luis Bonaparte, en alusión a la fecha en la que, medio siglo antes, el otro Napoleón, “el de verdad”, había alcanzado el poder supremo. La esencia del libro consistía en demostrar que la dictadura del sobrino era un imperio de mentirita, una farsa burguesa sin gloria ni heroísmo, un pálido remedo del régimen impuesto por su tío en la estela de la Revolución de 1789.  

La descripción marxista del origen del Segundo Imperio francés le viene como anillo al dedo al golpe de Estado que Nicolás Maduro acaba de perpetrar en Venezuela el pasado 30 de julio. A pesar del lado trágico del asunto –los jóvenes manifestantes asesinados por la policía chavista y el riesgo de que el totalitarismo acogote definitivamente al país, con su secuela de muerte, prisión, miseria y exilio- el suceso y el personaje tienen un aire innegable de gran guiñol, de mojiganga tropical en la que, en cualquier momento, los personajes pueden despojarse de sus disfraces y desaparecer.

Por lo pronto, la maniobra certifica la defunción del “socialismo del siglo XXI”, que tan cachondos ponía a algunos teóricos de la izquierda europea y estadounidense. Ese engendro, que Orwell seguramente hubiera abreviado con la sigla “socS21”, fue el invento de Hugo Chávez para dominar el país y perpetuarse en el poder, manteniendo al mismo tiempo una fachada de legitimidad democrática que invalidara a críticos y opositores. Mediante una combinación de autoritarismo, corrupción y trapicheo político, sabiamente engrasada con los dólares del petróleo y el narcotráfico, los revolucionarios bolivarianos obtendrían el control del ejército, el parlamento, la judicatura, la prensa, los sindicatos, la iglesia y las demás agrupaciones de la sociedad civil. La estructura institucional se mantendría en pie, aunque vacía de contenido, como una escenografía de cartón piedra. El ejecutivo dispondría de una autoridad ilimitada e indefinida;  los derechos y las libertades garantizados en la Constitución se volverían papel mojado. Y todo se lograría sin ejecutar ni encarcelar a demasiada gente, en contraste con lo que había ocurrido en Cuba medio siglo antes.

En realidad, el modelo no era tan novedoso como sus teóricos pretendían. La estrategia para implantar en Venezuela el socS21 se urdió en La Habana, cuyo gobierno auspiciaba  desde finales del siglo pasado la carrera política de Chávez, y era una adaptación a la nueva circunstancia del método que Fidel Castro y sus secuaces había aplicado en Cuba en 1959. En enero de ese año, pocos días después del triunfo de la insurrección antibatistiana, Castro instaló un gobierno formado por liberales y socialdemócratas de probada solvencia democrática: el juez Manuel Urrutia, el abogado Miró Cardona, el catedrático Roberto Agramonte, el economista Rufo López Fresquet, la activista social Elena Mederos y el ingeniero Manuel Ray, entre otros. Pero el Consejo de Ministros deliberaba sobre temas intrascendentes y el Presidente carecía de poder para tomar decisiones de fondo. Como explica Tad Szulc en su biografía Fidel: A Critical Portrait, las leyes populistas que allanarían el camino al totalitarismo las redactaba secretamente en las afueras de la capital un equipo de dirigentes del Partido Socialista Popular (comunista) en colaboración con un reducido grupo de jefes del Movimiento 26 de Julio. Luego Castro las presentaba al Consejo de Ministros, no para que las discutieran o modificaran, sino para que estamparan sus firmas al pie del documento. Así se aprobaron la Reforma Agraria, la Reforma Urbana y un abanico de leyes y decretos confiscatorios que contribuyeron a la ruina del país y facilitaron la perpetuación de la dictadura marxista-leninista.

Pero Castro gozó de algunas ventajas que el chavismo no ha tenido, al menos hasta ahora. A la semana de alcanzar el poder ya habían desaparecido en la isla el ejército de la República, el Parlamento y los partidos políticos, y en el vacío jurídico creado por el cambio se instauraron a toda prisa los tribunales revolucionarios, que permitieron fusilar o encarcelar con visos de legalidad a todo el que estorbara. Lo demás fue un sangriento paseo de carnaval al ritmo de “paredón” y “pin pon fuera, abajo la gusanera”.

Confrontado al fracaso del socS21 y a la insurrección popular contra el régimen, Maduro tratará ahora de reproducir en Venezuela el modelo que permitió en Cuba la entronización sine die del comunismo puro y duro: miles de fusilamientos, decenas de miles de presos políticos y más de un millón de exiliados. La fórmula original funcionó muy bien en la isla, hasta el punto de que hoy, 60 años después, la misma familia sigue entronizada en el poder y el horizonte de los cubanos permanece tan sombrío como en el decenio de 1960. En cambio, el éxito de la copia tragicómica no está garantizado.  Nada permite asegurar que en esta época Maduro y sus asesores cubanos puedan cometer con la impunidad suficiente el volumen de crímenes que una estrategia así exigiría.

Además, la torpeza con la que Maduro ha desempeñado sus funciones desde que llegó a la presidencia  y el carácter masivo y resuelto de la insurrección civil lo han colocado en una situación muy precaria. Responsable directo de más de cien muertes, repudiado por la comunidad internacional y puesto en solfa por un sector crítico del propio chavismo, no es descabellado pensar que los jerarcas de La Habana podrían darlo por amortizado e intentar sacrificarlo en aras de un acuerdo con la oposición para salvar los muebles.  El inefable guagüero aspirante a dictador vendría a ser así el buey expiatorio de un experimento –el socS21 con recursos menguantes-  que no pudo sobrevivir a la muerte de su creador y a la caída de los precios del petróleo en el mercado mundial. 

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El chavismo no es una dictadura, es un fenómeno totalitario

Por  Loris Zanatta

La Nación, Buenos Aires

http://www.lanacion.com.ar/2050878-el-chavismo-no-es-una-dictadura-es-un-fenomeno-totalitario

8 de agosto de 2017

La duda de Beatriz Sarlo ante lo apropiado o no de definir como "dictadura" el régimen de Maduro ha despertado polémica. En efecto, manejarse con sutilezas al elegir la palabra más adecuada para describir el horror venezolano puede parecer -ahora que los muertos están en las calles, la población huye hacia las fronteras y el hambre golpea a las puertas- un ejercicio intelectual vano, hasta irrespetuoso. Sin embargo, yo estoy de acuerdo con Beatriz Sarlo, aunque no sé si la interpreto correctamente. Creo que esa distinción es útil para entender exactamente de qué estamos hablando, cuál es la naturaleza del fenómeno chavista, en qué álbum familiar hay que insertarlo. El chavismo, de hecho, no es una dictadura en el sentido en que lo fueron las de Pinochet o Videla; es un típico fenómeno totalitario, y no desde ahora, sino desde sus orígenes.

La oportuna distinción entre dictadura y totalitarismo tiene una larga historia y una tradición sólida. No tiene nada que ver con las categorías de derecha e izquierda en nombre de las cuales se masacran en las redes sociales los tontos del pueblo, los que en el pasado, dijo Umberto Eco, habrían apenas tenido audiencia en la barra de una taberna. Hannah Arendt dedicó páginas admirables a explicar lo que habían representado de nuevo, moderno y monstruoso las grandes revoluciones totalitarias del período entre las dos guerras: el nazismo, el bolchevismo, el fascismo. Las ciencias sociales, especialmente con el sociólogo español Juan Linz, hicieron mucho para afinar el análisis y explicar lo que distingue el autoritarismo del totalitarismo. Hubo incluso gobiernos, pienso en el de Ronald Reagan, que en esta distinción basaron una política de Estado: con las dictaduras, fue su filosofía, se podía cooperar, ya que nada les impediría evolucionar hacia la democracia; en cambio no había cooperación posible con los regímenes totalitarios, basados en una fe de la que no renegarían nunca.

¿En qué difieren, en pocas palabras, los dos fenómenos? Los autoritarismos están basados en un principio de orden: el Estado, la nación, el pueblo están en peligro, dicen, y la dictadura sirve para alejarlo. Con ese objetivo, eliminan la política: no buscan la adoración del pueblo, más bien su neutralización. Las dictaduras no aspiran, sino de forma muy tangencial, a redimir a la humanidad, a purificar la moral del pueblo, a catequizarlo con una nueva doctrina, invadiendo y organizando su esfera privada. Quieren obediencia e inercia. Pinochet o Videla nunca pensaron en fundar nuevas doctrinas, en crear un partido único, en formar organizaciones de masas que encuadraran y movilizaran a toda la población. En el ejercicio de su cínico principio de que el fin justifica los medios, incluso la más repugnante violencia represiva, llegaron a tomarse el perverso placer de legitimarse prometiendo la futura democracia. Al asumir la futura democracia como su horizonte, sin embargo, definieron también sus límites: de hecho, no pudieron impedir que un día la democracia regresara de verdad e incluso, cuando logró fortalecerse, que los enjuiciara o por lo menos desarmara la herencia autoritaria recibida.

Todo esto no se aplica a los totalitarismos. Lo que los caracteriza es su núcleo populista; un sistema de valores y creencias que los convierte en fenómenos religiosos, más que políticos. Ellos no se consideran un interludio entre dos regímenes constitucionales, sino los creadores de un nuevo orden, la nueva Jerusalén, los formadores de un Hombre Nuevo que el régimen libera del pecado y restaura en su pureza original. No sin razón Beatriz Sarlo señala que el chavismo nace bañado por el sufragio popular, por las elecciones: así es, porque los totalitarismos exigen la participación del pueblo, quieren que sea activo, que sea organizado minuciosamente, que reciba el catecismo de la nueva fe, que confiese sus pecados y se muestre disponible a luchar y reprimir en nombre del nuevo Dios. No hay lugar para la autonomía del individuo o para su simple pasividad en el totalitarismo: siempre habrá un comité de barrio, una célula del partido, un vecino entrometido, un espía del gobierno para controlar su estilo de vida y su adhesión a las normas morales del régimen.

Como tal, el pueblo del totalitarismo es una especie de organismo natural que aplasta sin piedad, diría Atilio Borón con su fino humanismo, las toxinas que lo amenazan, las células disidentes que hacen peligrar la supuesta unanimidad del pueblo: a millones, si es necesario, como en la Unión Soviética, en la Alemania nazi y en la China maoísta. Por eso las elecciones son tan importantes para los totalitarismos: son rituales plebiscitarios llamados a ratificar la unidad del pueblo, a demostrar que ese pueblo es un "fascio", como decía Mussolini, un haz, como repetía Castro. De hecho, los regímenes fascistas tuvieron orígenes electorales, tanto en Alemania como en Italia; también en la Argentina, donde el peronismo nació en los cuarteles pero pasó luego por las urnas. Y no es casualidad que incluso aquellos que nacieron a través de la fuerza, como el castrismo, o los regímenes comunistas de Europa y de Asia, consideraran útil escenificar elecciones y exigir la participación masiva del pueblo: elecciones con cancha inclinada, claro, como lo fueron siempre las del chavismo y del peronismo clásico, o elecciones con un solo equipo, pero elecciones al fin.

Sobre la base de estas consideraciones, es correcto afirmar que el chavismo, el castrismo y el peronismo clásico, al igual que sus antepasados, no son dictaduras simples, sino fenómenos totalitarios; tal vez sería justo decir que son dictaduras totalitarias, ya que una cosa no quita la otra y todos reniegan del pluralismo, del Estado de derecho, de las libertades individuales. Salvo que el totalitarismo es una utopía religiosa y no una realidad objetiva: el pueblo unánime, puro y redimido que el totalitarismo invoca no existe y nunca existirá en la naturaleza. De ahí, que a medida que el pueblo la abandona, se fragmenta, se cansa, la dictadura totalitaria ve su sueño mudarse en pesadilla y se desespera para restablecer la ficción unanimista. ¿Cómo? Con dosis cada vez más masivas de violencia y por la manipulación de las reglas de juego. Es lo que está sucediendo hoy en día en Venezuela. Quién sabe cómo terminará. El fanatismo religioso del totalitarismo y de sus seguidores es capaz de cualquier cosa. Pero una cosa es segura: el dentífrico ya salió del tubo y no habrá manera de volver a ponerlo adentro y el chavismo seguirá tarde o temprano el camino de los totalitarismos que lo precedieron.

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Cuando los rojos acusan

Por Karl Krispin

@kkrispin

El Nacional, Caracas

http://www.el-nacional.com/noticias/columnista/cuando-los-rojos-acusan_197642

8 de agosto de 2017

Ken Livingstone, ex alcalde laborista de Londres, acaba de glorificar lo que sucede hoy en Venezuela diciendo que eso se debe a que Hugo Chávez no mató a los oligarcas en su tiempo.

Los crímenes de la izquierda no se cuentan porque la izquierda no los considera como tales. Los dos genocidas más grandes de la historia han sido Mao y Stalin. Mao Tse Tung o Mao Ze Dong, cualquiera que sea la grafía para identificar a este forajido, tiene en su haber tantos cadáveres que podríamos adjudicarle la frase de su camarada Josif Stalin, pródigo también en el crimen, de que “la muerte de un hombre es una desgracia y la de millones, una estadística”.

Es tal el grado de enajenamiento de la izquierda con sus delincuentes que puede ser hasta chic un desfile de modas parisino inspirado en el cuello Mao, o colgar un afiche de la República Popular China que reproduzca el gran salto adelante. Si por el contrario, alguien decide montar un póster del caudillo de España, Francisco Franco, será catalogado como un repugnante cerdo fascista, enemigo del pueblo. A Karl Lagerfeld le pareció sublime y delirante organizar un desfile en La Habana, con motivos de la revolución de los barbudos que instauró el totalitarismo en la isla. No sé si el diseñador y sus chicas se lo cuestionaron moralmente. Su jineterismo no se los permitió. En nuestro país alguna oposición prefiere clasificar al régimen como fascista en lugar de comunista, porque todavía algunos rumian con el recuerdo de las internacionales del pasado.

En la Inglaterra de John Locke y el Bill of Rights, en el país de Churchill, del doctor Johnson, Alexander Pope, Benjamin Britten o Cyril Connolly, también nacen seres deformes. No me refiero a los que tengan por desgracia llegar a este mundo con el infortunio de una discapacidad, sino a los que anidan en su mente el deseo del asesinato en masa. Son los deformes como Mao, Stalin, Adolf Hitler o el Che Guevara con su fusil en el paredón. En el mundo de hoy, estos homicidas en potencia visten de corbata y calzan lustrosos zapatos de hebilla. Y cuando pontifican, se refieren a la muerte con argumentos de naturaleza deportiva. Uno de estos contrahechos se llama Ken Livingstone y fue durante varios años el alcalde de Londres.

Ken el Rojo acaba de glorificar que lo que sucede hoy en Venezuela se debe a que Hugo Chávez no mató a los oligarcas en su tiempo. Este ruin, al que Scotland Yard le tocaría abrirle una investigación penal por instigación a delinquir, y a quien el Laborismo debería expulsar definitivamente de sus filas más allá de suspender su militancia, peca con entusiasmo de ignorancia porque los únicos oligarcas de esta comarca son los dueños del Estado. La economía de Venezuela la controlan quienes asaltaron el tesoro público. Culpar a los ricos siempre es tentador y las guerras económicas son el nuevo escenario. En su partido dijeron que hablaba en su nombre. Este tipejo no habla: escupe.

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Publicado en Politica

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