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“Esas armas no son todas”: senador Alfredo Rangel Destacado

  • Sábado, Jul 01 2017
  • Escrito por 

Centro Democrático: el poder de las ideas (730)

1. Esas armas no son todas: senador Alfredo Rangel

2. “El pueblo colombiano no cree en el proceso de paz”, José Obdulio Gaviria

3. Santos vs. uribismo por desarme de Farc

4. “Vamos a erradicar el clientelismo del agro”: Iván Duque 

5. Los nuevos argumentos de la defensa de Zuluaga ante el CNE por escándalo Odebrecht

6. Por iniciativa de Juan Carlos Capacho, el Concejo de Cúcuta declaró persona no grata a Nicolás Maduro

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1. Esas armas no son todas: senador Alfredo Rangel

Bogotá, 28 de junio de 2017 (CD).En entrevista dada a W Radio, el senador Alfredo Rangel insistió en que la entrega de armas fue un total engaño al pueblo colombiano y que lo peor que puede pasar es que este grupo terrorista se convierta en un partido político que mantendrá su brazo armado clandestino.

Pregunta W: 
Despertamos con una Colombia sin las Farc armada, desmovilizadas y haciendo política, independiente de las críticas, de las diferencias con el proceso, de las famosas caletas, ¿usted no cree que es una buena noticia para Colombia?

Alfredo Rangel: 

Claro que es una buena noticia que cerca de 7 mil fusiles hayan dejado de asesinar, de masacrar, de secuestrar, de extorsionar y de desplazar forzosamente a los colombianos en tantas regiones del país, pero eso no puede llevar a que olvidemos que el desarme no ha sido total, que no es cierta la noticia de que las Farc se desarmaron y se desmovilizaron.

El 21 de marzo pasado, el presidente Juan Manuel Santos anunció, incluso en su cuenta de Twitter, y el Ministro de Defensa lo ratificó, que estaban registradas 14 mil armas de las Farc, pero sólo entregaron 7 mil.

Los organismos de inteligencia del Estado colombiano señalan que las Farc tendrían aproximadamente 6 mil milicianos, de los cuales sólo unos 1.200 se han registrado y desmovilizado. Hay muchas armas todavía en poder de las Farc, y no todos los milicianos están desmovilizados, así que las Farc ni se han desarmado, ni se han desmovilizado.

La W/:

Senador Rangel, como lo dice la representante Robledo, hay un hecho y es que las Farc están cumpliendo. Por qué no tomar este hecho de las Farc como un acto de buena fe y una muestra de que sí se está cumpliendo con lo pactado en los acuerdos.

Alfredo Rangel:
Las Farc le han incumplido a los colombianos en todos los compromisos que han adquirido. No entregaron a los niños que estaban en sus filas, que se cuentan por centenares, solamente entregaron 77; de los secuestrados, ellos no dan razón; hay ONGs que hablan de 200 secuestrados hasta el momento que iniciaran los diálogos; los desaparecidos son cerca de 4.500 según la Procuraduría, y tampoco dan razón de ellos; no han entregado el dinero ni toda la riqueza que tiene el señor Timochencko y todos sus compañeros del Secretariado; no hacen sino afirmar que ellos no tienen ni un peso como la pobre viejecita.

Los incumplimientos han sido notorios y a la luz del día. Se comprometieron por ejemplo a entregar la información de las caletas el día D más 10, es decir el 11 de diciembre del año pasado y no entregaron esa información. El primero de marzo de este año deberían estar desenterradas esas caletas y eso no sucedió; el gobierno miró para otro lado. Los incumplimientos han sido evidentes.

En este caso, haciendo uno cuentas a mano alzada, 10 mil fusiles les entregó Montesinos AK47; son 6 mil milicianos según organismos de inteligencia del Estado, cada uno de ellos con  una pistola y dos granadas, ahí van 16 mil armas, solamente entregaron 7 mil.

Que la ONU diga que estas son las armas…, pues el papel de la ONU es de notario, simplemente aceptar el número de armas que le entreguen las Farc. El organismo no hizo ninguna exigencia de un determinado número de armas, como debió hacerlo. Es evidente que las Farc no han entregado todas sus armas y no están cumpliendo con eso y no se han desmovilizado porque por lo menos hay 4 mil milicianos que no saben quiénes son ni dónde están, no se han desarmado, no se han desmovilizado, no se han registrado, no se han concentrado, así que los incumplimientos son evidentes, así que hay que pedirles que cumplan.

Lo peor que puede pasar es que las Farc se conviertan en un partido político y mantengan un brazo armado clandestino, combinando todas las formas de lucha que es lo que han hecho durante los últimos 40 años, cuando nacieron como el brazo armado del Partido Comunista, esa combinación traería nuevos ciclos de violencia y se repetiría esa barbarie que no queremos que se repita, por eso hay que exigirle que la desmovilización y el desarme sea total.

La W:

Quiero volver a su respuesta anterior senador Rangel, porque usted abrió la posibilidad de que las Farc hagan política con armas, esto es una acusación muy grave, porque esto es una invitación a enfrentar con las armas a las desmovilizadas Farc, ¿cuál es la evidencia que usted tiene de que esta guerrilla haga política con las armas en un futuro?

Senador Rangel:


En primer lugar, los datos que tiene el mismo Estado es que son un número de armas muy superior al que han entregado. Las Farc no se han desarmado plenamente y esas armas deben estar en algún sitio; obviamente las armas solas no se disparan, hay por lo menos 4 mil milicianos según los organismos de inteligencia del Estado que no se han desmovilizado, que no están registrados, que esos milicianos continúan armados en esas zonas donde están las Farc, que dicho sea de paso, en las zonas veredales está localizado el 91% de los cultivos de coca en el país. Que las Farc vayan a seguir vinculadas al narcotráfico eso parece ser un hecho porque allá se están localizando, están vendiendo franquicias, según investigadores independientes, eso no es un dato nuestro; y que continúen vinculadas al narcotráfico con un grupo mafioso que haga respetar los acuerdos alrededor del narcotráfico que es una actividad mafiosa, pues eso es algo que está ahí y es evidente, así que todo eso nos hace pensar que las Farc no están cumpliendo a cabalidad sus compromisos y que lo que se puede venir es una violencia que queremos todos superar.


Que los paramilitares no se hubieran desarmado ni desmovilizado en su totalidad, de eso vinieron las Bacrim y que surja ahora otro nuevo grupo como uno paralelo vinculado a las Farc es un riesgo evidente para la seguridad nacional
La diferencia de este proceso con el de los paramilitares, es que todos los jefes paramilitares fueron para la cárcel; en este proceso ninguno de los jefes de las Farc va a estar ni un solo día en la cárcel. Los ex paramilitares llevan por lo menos 8 años en la cárcel y son dos mil los integrantes de los grupos paramilitares que están encarcelados, algunos de ellos fueron extraditados y van a pagar penas de 20 o de 30 años de cárcel en Estados Unidos esa es la gran diferencia de los dos procesos.

FIN

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2. “El pueblo colombiano no cree en el proceso de paz”, José Obdulio Gaviria

Ricardo Angoso

Después de militar en la izquierda, el senador del CD se convirtió en el más férreo anatagonista de las Farc que quiso ver militarmente por su jefe Álvaro Uribe

Considerado en tiempos como el “Rasputín de Casa Nariño”,  el senador del Centro Democrático José Obdulio Gaviria siempre se ha caracterizado por no tener pelos en la lengua y decir lo que piensa, en un país no tan habituado a contar las verdades. En esta entrevistaJosé Obdulio denuncia el actual estado de cosas que padece el país y la “farsa” de un proceso de paz que según el sólo busca la impunidad de los terroristas.

Ricardo Angoso:¿Cómo examinas la marcha del proceso de paz, hacia dónde vamos?

José Obdulio Gaviria:Para mí, el problema radica en que Colombia no ha tenido un proceso de paz, aquí lo que tenemos es una problema muy antiguo que radica en la existencia de organizaciones de carácter terrorista de extrema izquierda creadas en un principio por el Partido Comunista y que después generaron algunas disidencias, como el Ejército de Liberación Nacional (ELN), el M-19, el EPL y otras menores. Pero las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) eran propiamente el brazo armado del Partido Comunista. Prácticamente, durante cuarenta años, décadas se puede decir, no hubo una política de combate o enfrentamiento con las FARC, sino que se empleo el apaciguamiento o la búsqueda de una solución negociada con este grupo y no de enfrentamiento directo con los terroristas.

En el 2002, sin embargo, con el presidente Uribe al frente, hubo una rectificación de esta política, un cambio de rumbo, que dio unos grandes resultados, como fue el repudio nacional masivo a este grupo, su rechazo internacional y su aislamiento, a pesar que las FARC seguían dedicadas al tráfico de cosa y eso les daba enormes recursos. No fueron desmanteladas totalmente, pero fue muy debilitada su estructura criminal y casi el grupo es aniquilado. Se luchó decididamente contra las FARC y se consiguieron rápidos y exitosos resultados.

R.A.:¿Y qué ocurrió después?

Después, en el 2010, el presidente Juan Manuel Santos es elegido para continuar con esa política desarrollada durante ocho años con grandes esfuerzos y buenos resultados sobre el terreno. Santos gana de una forma democrática, portando esa herencia del presidente Uribe, pero después hace todo lo contrario a la política anterior, dando aliento político a las FARC y legitimándolas, incluso las institucionaliza y las convierte en parte del debate político. Y luego, para colmo de males, firma con las FARC un pacto de absoluta impunidad y acepta unos parámetros de juego con las mismas que acaban aceptando crímenes como el secuestro, la extorsión, el asesinato, los actos terroristas, la destrucción de infraestructuras y de la economía nacional y tantos actos más. Mas tarde, de un plumazo, por obra de Santos, todos esos actos enumerados aparecen borrados en el expediente criminal de las FARC. Para Santos, de repente, todos esos actos criminales se convirtieron en movimientos políticos relacionados con la insurgencia. Ese acuerdo político al que se llegó es ilegítimo y nosotros lo venimos denunciando en todos los foros.  Pero, además, cuando Santos intentó autoexaltarse por haber apoyado ese acuerdo político con las FARC se encontró con el rechazo del país al acuerdo en el plebiscito y con la victoria del “no” en el mismo.

Por todos estos motivos que le estoy explicando, es por lo que el pueblo colombiano no cree en el denominado proceso de paz y muestra muchas dudas con respecto al mismo, ya que la mayor parte de los colombianos consideran que fue un acuerdo solamente firmado para legitimar la impunidad de los terroristas. A ese aspecto de la impunidad hay que añadir la claudicación ante los terroristas, ante una fuerza de extrema izquierda, vista la perspectiva de lo que está pasando en Venezuela y en otros países, donde ese tipo de organizaciones llegaron al gobierno y fueron un desastre absoluto. Los colombianos no quieren ir por ese camino y así se lo han hecho saber al presidente Santos en las urnas.

R.A.:¿Y qué ha pasado con el tráfico de drogas ligado a las FARC?

J.O.G.: Se firmó un acuerdo sobre ese asunto en el 2013 y parece que los resultados no han sido los mejores. Colombia había conseguido, según las Naciones Unidas y el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos, reducir el cultivo de coca de unas 180.000 hectáreas a unas 48.000 pero con la firma de la paz, que afianza la política de la no fumigación aérea y el abandono de la destrucción de cultivos incluso por la vía mecánica, hizo que se expandieran los cultivos. Y según informaciones muy recientes se ha llegado a que el país tenga unas 188.000 hectáreas, teniendo el deshonroso rércord de ser el país del mundo que más cultivos tiene. Somos el primer exportador y productor de coca del mundo por obra y gracia de esta política errónea con respecto al problema que representa el cutivo y el tráfico de coca. Con un problema añadido: que esa organización que hoy tiene un estatuto político, -las FARC-, que incluso se sienta en el legislativo de la República por la dádiva que le entregó el presidente Santos, es la que coordina la siembra, recogida, producción y distribución de la cocaína en todo el mundo. Es algo inaudito, inaceptable e insólito no sólo desde el punto de vista de las Leyes internacionales sino de la misma ética, algo que a algunos no parece importales mucho.

R.A.:Tampoco la gestión del gobierno, en lo que se refiere a la situación económica y social, parece la más adecuada, ¿qué impresión tiene de cómo van las cosas en Colombia?

J.O.G.:Santos se plegó al populismo en la economía y copió formas que han sido desastrosas en toda América Latina. Santos ha tenido claros errores, como un discurso antiempresarial y una política impositiva a las empresas que ha generado desestímulo y desconfianza. Sectores, como el agropecuario, no ven el futuro claro, no saben hacia dónde irán las cosas, y se ha provocado una caída en el precio de las propiedades ligadas a la tierra. En el sector petrolero, que con el presidente Uribe tuvo grandes avances, hoy está abandonado y no ha vuelto a explorar, ha perdido un enorme potencial y sólo tenemos reservas para cinco años, en un claro ciclo descendiente sin que vislumbren cambios en esas políticas. Y algo parecido pasa con la minería, otra política fracasada de este gobierno que no supo enfocarla. Tampoco crecieron las exportaciones, la confianza inversionista extranjera se ido menguando hasta el punto que se han retirado muchísimas empresas extranjeras que han llegado a desmontar sus plantas industriales de Colombia. A eso le debemos añadir la inflación galopante y otros elementos negativos que dibujan un cuadro económico realmente complejo y adverso.

R.A.:¿Crees que la confusión política que vive el país, con esa profusión de candidatos para las próximas elecciones presidenciales, se clarificará en los próximos meses?

J.O.G.:Nosotros, en Colombia, no tenemos un sistema bipartidista  ni siquiera de tres partidos, y, por lo tanto, la confusión es mayor. Yo creo que todavía las corrientes reales no se han expresado en sus dimensiones reales, valga la redundancia. Pienso que existen dos grandes corrientes en el país y que se manifestaron en el plebiscito en el que ganó el “no”: la primera de esas corrientes está liderada por el presidente Uribe y afines, como los conservadores independientes no ligados al Partido Conservador, que está entregado a las políticas del presidente Santos; y, en la otra parte, están los grupos que están con el oficialismo y que defendían el “sí” en el plebiscito organizado para legitimar los acuerdos con las FARC.

En el uribismo, en el Centro Democrático, no hay confusión porque se han establecido unos mecanismos y una metodología para organizar las primarias en las que se definirá el candidato. Dentro de esa metodología se han organizado y se están organizando una serie de foros en las provincias y regiones para que los candidatos se conozcan. Nosotros, el Centro Democrático, tendremos definido nuestro candidato en los próximos meses entre los cinco que están en liza, con posibilidades incluso de que sean más pues hay dos que están con procesos pendientes que pueden resueltos en los próximos meses. Incluso creo que a nuestra alianza se podrían sumar otros dos candidatos del centro y la derecha, como Alejandro Ordoñez y Marta Lucía Ramírez, que también están entre los precandidatos y que quizá podrían unirse a nosotros en una segunda vuelta.

Luego, con respecto al oficialismo, pienso que el Partido Liberal, el de la U, que es el del presidente Santos, y Cambio Radical incluido, pienso que irán unidos bajo un mismo candidato. La lógica diría que el candidato que aglutinaría a ese bando sería el vicepresidente de la República con Santos, Germán Vargas Lleras. Y la izquierda, que en Colombia ha sido históricamente muy marginal, muy pequeña, pero que ahora se encuentra que con la revitalización que le ha dado Santos, sobre todo a través de la incorporación de las FARC a la vida política, podría llegar a tener una cierta fuerza e incluso llegar a una segunda vuelta compitiendo con el Centro Democrático y con un candidato propio.

R.A.:Sin embargo, ¿no cree que la batalla en  la escena internacional con respecto al proceso de paz la ganó Santos en lugar de Uribe?

J.O.G.:El tiempo es el mejor juez para juzgar estas cosas en su justa dimensión. En lo que respecta al Premio Nobel de la Paz otorgado a Santos, solo tengo que decir que Santos es un gran comprador de méritos más que un hombre meritorio. Yo creo que más pronto que tarde se va a saber que el asunto fue planeado con mucho tiempo de antelación y con elementos sobre la mesa que señalan que hay una relación entre la participación de Noruega en los negocios del petróleo en Colombia y el otorgamiento de ese Premio Nobel a Santos. Evidentemente, la idea de que la paz es mejor que la guerra caló en la escena internacional y jugó en favor de Santos, pero creo que el mundo, a la larga, reflexionará sobre lo que realmente ocurrió en Colombia y comprenderá que aquí lo que hubo fue una claudicación ante las FARC. Creo que esta política nunca hubiera sido aceptada en Europa o en los Estados Unidos, es un hecho realmente inaceptable que no tiene justificación de ningún tipo. Por ejemplo, la coyuntura norteamericana ya no le es tan favorable a Santos y hay cierto escepticismo hacia las medidas tomadas por esta administración. Creo que la percepción con respecto al proceso cambiará en los próximos años.

R.A.:¿Cómo valora la evolución de la seguridad pública en el país?

J.O.G.:Es toda una filosofía de este gobierno, en la cual la seguridad no es un elemento constituitivo de las funciones del Estado, sino que tratan de convencer a los ciudadanos, contra toda lógica, que sólo deben portarse adecuadamente. Se ha aplicado una teoría liberal en la que el Estado solo tiene que garantizar el bienestar de los ciudadanos y no su seguridad, generando, así, el desestímulo de las fuerzas y cuerpos de seguridad. La justicia es un desastre, siendo Colombia uno de los países del mundo donde reina una mayor impunidad. Las cárceles prácticamente se abandonaron y el hacinamiento en algunas de ellas llega al 400% y al 500%, pero ninguno de esos elementos, que tienen desde luego su incidencia en la seguridad pública, parecen preocuparle al presidente Santos. Y, sin embargo, están aumentados los hechos delictivos, como la extorsión, un fenómeno en alza en el país.

R.A.:¿Cómo percibes los cambios que están operando en la región y, especialmente, la situación de Venezuela?

J.O.G.:El socialismo del siglo XXI, como modelo político para América Latina, se ha convertido en una caricatura porque un régimen que ha llevado a la hambruna a Venezuela no tiene ninguna presentación; no es que haya desabastecimiento, es que no hay nada que comer. Hablamos de hambruna real. Por no hablar de Argentina, donde los Kirchner llevaron al país a unos pésimos indicadores económicos en todos los órdenes. Entonces, obviamente, nadie se atreve a defender esos supuestos “logros” salvo pequeños grupos de extrema izquierda que todavía operan en Colombia y algunos líderes, como Gustavo Petro, Piedad Córdoba o Iván Cepeda. Ya hoy en Colombia casi nadie defiende al Foro de Sao Paulo o la lucha armada de las FARC, son políticas absolutamente desacreditadas ante la ciudadanía y la opinión pública del continente.

El régimen de Venezuela no tiene defensa alguna, es absolutamente repudiable y en su fase terminal está mostrando su peor cara irrespetando los derechos humanos. Ha roto ya con todos los modos democráticos, no celebra elecciones porque no le convienen y las perdería y ha vaciado de contenidos a todas las instituciones, habiendo destruido la esencia misma de la democracia. Maduro, junto con su régimen, están absolutamente desprestigados; cualquier opción política que lo defendiera en Colombia obtendría un resultado de favorabilidad menor incluso que el del presidente Santos, cuya pésima popularidad se encuentra en estos momentos en algo menos del 12%.

@ricardoangoso

Las 2 Orillas, Bogotá, 29 de junio de 2017

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3. Santos vs. uribismo por desarme de Farc

Redacción Política

El presidente Juan Manuel Santos reiteró que el país vivió un hecho histórico tras producirse la dejación de armas por parte de las Farc, sin embargo criticó a la oposición por no reconocer este hecho que se dio.

Durante la inauguración de la nueva sede de la Contraloría, Santos no nombró directamente al senador Álvaro Uribe pero dijo que la oposición no sabe en dónde más rebuscar para no celebrar la entrega de armas.

“Hay algunos que dicen que lo ocurrido fue una farsa que porque las armas no fueron todas las que se entregaron y dicen, por ejemplo, que es que el señor Montesinos le había vendido hace muchos años 10 mil fusiles a las Farc y que dónde están. Y yo sí digo, hombre, eso es rebuscar muchas razones para no celebrar una buena noticia“, sostuvo Santos.

El Presidente recordó que durante muchos años, incluso en el Gobierno de Uribe, las autoridades incautaron miles de armas de las Farc, por lo que la cifra ha bajado mucho.

“Todos los días vieron que hicimos un operativo, que se dieron de baja a uno o dos guerrilleros, que se incautaron tres, cuatro fusiles. Se encontró una caleta. Llevamos diez años, yo por lo menos desde que fui ministro de Defensa, once años, todos los días incautando fusiles y caletas“, explicó el Presidente.

De hecho, Santos aseguró que la ONU ha certificado la entrega total de las armas y dijo que, según el organismo internacional, esta dejación es la más grande que se haya producido en cualquier proceso de paz en el mundo.

El expresidente Álvaro Uribe se pronunció  y anotó que “que entreguen armas está bien. ¿Pero en qué quedan los fusiles que le compraron a Montesinos -que sean 10 mil y no 50 mil- y las municiones?”.

Y recalcó que “el Presidente de la República dijo que Farc tenía 14 mil armas, el Comisionado -dice él- que se desmovilizaron 10 mil y que cada uno entregó su arma de dotación personal; ONU certifica que entregaron 7 mil 132 armas. ¿Y en qué quedan los proyectiles tierra-aire?”.

Por su lado la senadora Nohora Tovar manifestó que “nosotros no estamos mintiendo, siempre hablamos con argumentos, él mismo hace algunos meses cuando inició este proceso, confirmó que habían 14 mil armas, y la ONU verifica que entregan siete mil 132, Timochenko dijo que tenían 900 caletas, la ONU dijo que 70 caletas, entonces no estamos diciendo mentiras, lo único que estamos diciendo es la verdad”.

La senadora del Partido Liberal Sofía Gaviria, dijo que “lo primero aclararle al Presidente que los opositores de este país son el 88 por ciento, entonces es muy heterogénea. Lo segundo es que todos los colombianos nos alegramos que unos criminales hayan entregado armas, y la discusión es si están completas y dadas las versiones del propio Gobierno, claramente no es un problema de  la oposición sino de todo el país”.

Entre tanto el senador Alfredo Rangel manifestó que “claro que es una buena noticia que cerca de 7 mil fusiles hayan dejado de asesinar, de masacrar, de secuestrar, de extorsionar y de desplazar forzosamente a los colombianos en tantas regiones del país, pero eso no puede llevar a que olvidemos que el desarme no ha sido total, que no es cierta la noticia de que las Farc se desarmaron y se desmovilizaron”.

Recalcó el legislador que “los organismos de inteligencia del Estado colombiano señalan que las Farc tendrían aproximadamente 6 mil milicianos, de los cuales sólo unos 1.200 se han registrado y desmovilizado. Hay muchas armas todavía en poder de las Farc, y no todos los milicianos están desmovilizados, así que ni se han desarmado, ni se han desmovilizado”.

Y argumentó que “se comprometieron por ejemplo a entregar la información de las caletas el día D más 10, es decir el 11 de diciembre del año pasado y no entregaron esa información”.

El primero de marzo de este año deberían estar desenterradas esas caletas y eso no sucedió; el Gobierno miró para otro lado. Los incumplimientos han sido evidentes

El Nuevo Siglo, Bogotá, 28 de junio de 2017

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4. “Vamos a erradicar el clientelismo del agro”: Iván Duque 

Gachetá, 29 de junio de 2017. A mí me duele que doña Amanda Contreras tenga que pagar 98.000 pesos de luz aquí en Gachetá, cuando está en una provincia como la del Guavio, que es generadora  de energía. La frase la dijo el senador Iván Duque hoy (jueves 29 de junio) desde el teatro parroquial de Gachetá, Cundinamarca, en desarrollo de uno de sus habituales talleres de Construyendo País.

“Tenemos que garantizar que las regiones que son generadores de energía puedan acceder a subsidios para sus campesinos”, agregó el senador durante la actividad, que es su estrategia de diálogo ciudadano regional.

Me duele recorrer el país y encontrar a campesinos que me cuentan:  ‘Doctor, a mí me toca ir al gota a gota pa que me presten para el insumo’, eso no puede ocurrir en Colombia dijo el senador, contrastando como, mientras tanto, entidades que son de los campesinos y para los campesinos terminan convertidas “en utensilio de sastrería al servicio de las clientelas políticas”. “Si queremos que el campo tenga instituciones de verdad, tenemos que erradicar el clientelismo del agro”, dijo el senador.

Tras presentar los cinco pilares en que su fundamenta su plan de gobierno —Legalidad, equidad, capitalismo emprendedor, innovación social y sostenibilidad ambiental— de cara a su aspiración presidencial, presentó desde Gachetá sus principales propuestas para generar un campo con progreso en Colombia.

—Proponemos que al menos el 50 % del presupuesto agrícola se invierta en la provisión de bienes públicos como distritos de riego, vías e infraestructura digital, entre otros, potenciándolo con asociaciones público privadas para el crecimiento del sistema de mediana y gran escala.

—Proponemos crear créditos que incentiven aumentos de productividad, con apropiación de nuevas tecnologías, mejores prácticas ambientales y mejoramiento genético.

—Proponemos micro seguros que protejan a los campesinos frente a los riesgos de cosecha.

—Proponemos entregar 10 años de incentivos tributarios para inversiones productivas que generen empleos permanentes y de calidad.

—Proponemos modernizar y tecnificar el Ministerio de agricultura con un enfoque claro en desarrollo de cadenas de valor agroindustriales y en aprovechamiento de mercados internacionales.

—Proponemos incorporar nuevas tecnologías con registros de productos, datos abiertos, Big Data, Internet de las cosas, etc.

—Proponemos transformar el campo con articulación de agroindustria con pequeños productores, seguridad jurídica a la inversión productiva, y protección a la propiedad (titulación transparente) y el acceso a la tierra (tenencia de buena fe).

—Proponemos campañas para el consumo saludable y responsable, fundamentadas en la calidad, beneficios sociales e impacto ambiental positivos del alimento “Producido en Colombia”.

—Proponemos que la institucionalidad del sector rural sea para la provisión de bienes públicos, estabilidad jurídica y protección de la propiedad privada, estimulando la integración de pequeños productores con esquemas agroindustriales.

—Proponemos fortalecer los programas de asistencia a los campesinos.

(Fin) 

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5. Los nuevos argumentos de la defensa de Zuluaga ante el CNE por escándalo Odebrecht

Daniel Zabala

A pocos días de que se cumpla el periodo de la caducidad en la investigación que adelanta el Consejo Nacional Electoral, en contra de la campaña del excandidato presidencial Óscar Iván Zuluaga, por sus presuntos nexos con Odebrecht, la defensa de Zuluaga alista nuevos argumentos con el fin de que se aclare la situación antes de que la investigación cumpla su caducidad.

El apoderado de Zuluaga en este caso, el abogado Óscar Jiménez, quien además fue presidente del CNE , aseguró en diálogo con RCN Radio que en los próximos días presentará ante el organismo electoral la nulidad de pleno derecho, esto significa que pedirá que se excluyan del expediente de investigación en contra Zuluaga las pruebas que se anexaron, según Jiménez se habría violado el debido proceso.

Jiménez Leal aseguró que las pruebas que se anexaron a la investigación llegaron al expediente sin que hayan sido practicadas en presencia de Óscar Iván Zuluaga, por lo que las dejaría sin ningún poder dentro del proceso y no podrían ser tenidas en cuenta en la investigación que adelanta el magistrado Carlos Camargo.

El abogado de Zuluaga explicó que al retirar estas pruebas las mismas no podrían ser convalidadas y entre otras la ley dice que se deben retirar del expediente para evitar incluso los efectos psicológicos sobre el investigador.

Cabe recordar que desde el pasado 7 de Junio, la Sala Plena del CNE decidió que no seguiría estudiando la ponencia que buscaba abrir investigación formal contra Óscar Iván Zuluaga, hasta tanto no pudiesen conocer el testimonio del publicista Duda Mendoza, sin embargo las autoridades en Brasil han dicho que no facilitarán dicho testimonio, lo que ha dejado sin muchos argumentos al CNE para iniciar un proceso formal en contra del excandidato presidencial del Uribismo en 2014.

RCN Radio, Bogotá, 30 de junio de 2017

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6. Por iniciativa de Juan Carlos Capacho, el Concejo de Cúcuta declaró persona no grata a Nicolás Maduro

Audio: http://pensamientocolombia.org/audio-2017-06-29-101917/

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Publicado en Politica

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