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José Obdulio Gaviria le responde a Daniel Coronell Destacado

  • Martes, May 02 2017
  • Escrito por 

Centro Democrático: el poder de las ideas (684)

1. “Hubo una cena en 2010 en la que Santos le pidió dinero a Pacific Rubiales”.

2. Columna/ ¿Paz o subversión institucional?

3. Columna/La minería criminal cáncer de la naturaleza 

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1. “Hubo una cena en 2010 en la que Santos le pidió dinero a Pacific Rubiales”.

José Obdulio Gaviria se refiere a su papel en la campaña de Santos en 2010 y a la financiación de la misma.

LOS IRREVERENTESEn la campaña de 2010, usted y muchos uribistas participaron de manera activa en la elección de Juan Manuel Santos. En 2009, renunció al cargo de asesor presidencial, para promover la posible segunda reelección de Álvaro Uribe. Cuando esta opción quedó descartada, usted fue de los primeros en “echarse al hombro” la campaña de Santos. ¿Ahí fue cuando conoció a Germán Chica? 

JOSÉ OBDULIO GAVIRIA. Lo pongo en contexto. Germán Chica fue amigo mío desde hace muchos años. Lo conocí en 1996; igual Juan Manuel Santos. Al asesor político, JJ Rendón, me lo presentaron ellos -Juan Manuel Santos y Germán Chica-, en 2005, cuando fundamos el Partido de la U. Lo trajeron a Colombia porque Santos no era capaz de hacer nada sin la orientación de JJ.

Santos fue Ministro de Defensa del gobierno de Uribe entre 2006 y 2009. Se retiró para no inhabilitarse como candidato presidencial. Como ministro, Santos armó un equipo que, en mi opinión, actuaba al margen y en contra del presidente Uribe y que tenía ciertas características de mafia o de asociación para delinquir. Como tapadera y fuente de dinero usaron y abusaron de una entidad llamada Fondelibertad. Usted, Ernesto, como periodista, fue quien le mostró al país el carnaval de corrupción que se había empotrado allí.

Los fondos públicos que debían ser destinados a la ayuda a los secuestrados y a sus familias, se convirtieron en dineros para financiar una precampaña presidencial de Juan Manuel Santos. Cosa de no creer, pero eso hizo un ministro del gobierno Uribe.

L I. Recuerdo que en aquella investigación periodística, que fue hecha a comienzos de 2011, se encontró que Fondelibertad, además de haberle pagado multimillonarios contratos a amigos –y amigas- de Santos, también había comprado muebles para oficina con los que se dotaron las sedes de la campaña santista.

J O G. Esa asociación –guiada por Santos y el viceministro Jaramillo, que bien podría llamarse criminal-, la coordinaba un individuo llamado Juan Mesa. Mientras nosotros buscábamos legítima y públicamente una segunda reelección del presidente Uribe, Juan Manuel Santos, ladina y traicioneramente, se dedicó a conspirar contra ella a través del periódico El Tiempo y de una revista que era de propiedad de esa casa editorial. Me refiero a la ya desaparecida revista Cambio. Mientras nos sonreía hipócritamente, Santos se dedicó a construir situaciones que perjudicaran y que desacreditaran al gobierno del presidente Uribe y a dos personas en particular: el ex Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Retrepo y yo.

Ya posesionado como presidente, sus relaciones casi de amor con las Farc y con los peores enemigos de Uribe (nombró a Juan Camilo Restrepo como ministro) explican la bronca y la necesidad de destruirnos a Luis Carlos y a mí. Por wikileaks supimos luego que el general Naranjo andaba también en la trama.

L I. Queda claro entonces que usted conoce a Germán Chica desde hace tiempo. Usted era el líder del uribismo en la campaña de Santos. Su papel era eminentemente político. ¿Por qué Germán Chica en un correo electrónico enviado a Santos, un mes antes de la primera vuelta de 2010, lo involucra en temas de financiación, cuando todo el que lo conoce a usted, sabe que esos temas nunca han sido de su interés? 

J O G. De acuerdo. Nadie que me conozca puede decir que yo me meto en cosas de financiación. He de decir varias cosas: yo he participado en varias campañas, todas con Álvaro Uribe Vélez. Esas campañas han sido siempre muy baratas y austeras.

Al leer el memorando que Chica le envió a Santos por correo electrónico, quedé perplejo. ¡Las cifras de las que habla son estrambóticas! Eso confirma que las campañas caras son las de los malos candidatos. Pagan carísimo a asesores para que les ayuden a engañar a los votantes. A un candidato verdaderamente uribista, en 2010, le bastaba garantizar “mantener el rumbo”. Santos tuvo que gastar sumas enormes para engañar, para hacerse pasar como el que mantendría el rumbo. Así las cosas, ya entiendo porqué no querían respetar los topes de financiación, cosa que es evidente en el memorando de Chica a Santos.

Segundo tema: yo me retiré del gobierno Uribe en marzo de 2009 y me dediqué a cuatro actividades: columnista del periódico El Tiempo; dirigir y presentar un programa de televisión en Cablenoticias; presidir el Centro de Pensamiento Primero Colombia y, finalmente, revivir mi oficina de asesoría jurídica.

Cuando la Corte Constitucional falló en contra del referendo para habilitar una segunda reelección presidencial, la mayoría consideró que Santos debía ser el candidato para darle continuidad a las políticas del uribismo. Un elemento que seguramente pesó a la hora de tomar esa decisión fue la muy buena relación que teníamos con el periódico El Tiempo, con su accionista mayoritario José Manuel Lara. Santos se había dedicado a ganarse su confianza.

L I. ¿Cuando empezó la campaña de Santos a la presidencia, quiénes eran los socios de El Tiempo?

J O G. La familia Santos y demás socios vendieron el periódico. El grupo Planeta quiso tener socios nacionales minoritarios e invitó a varias empresas, entre ellas Pacific Rubiales. Yo presenté a Juan Manuel Santos a los socios de Pacific. También se dedicó a ganarse su confianza. El otro socio importante de El Tiempo era el Grupo Aval.

L I. ¿Cuál era su papel real en la campaña de Juan Manuel Santos en 2010?

J O G. Yo era presidente del Centro de Pensamiento Primero Colombia y columnista de El Tiempo. Santos organizó una campaña semiclandestina con enemigos del gobierno Uribe, coordinados por Juan Mesa. Claro, yo no cabía ahí y por lo tanto me trataban por los laditos para que no me enterara. Mientras todos creímos que Santos estaba haciendo una campaña de defensa férrea de los elementos constitutivos de la seguridad democrática, lo que estaba haciendo era rodearse de los más acérrimos contradictores de nuestras ideas, de Enrique Santos, de Juan Camilo Restrepo, de los autores de un pasquín al que intitularon Las perlas uribistas. Así las cosas, con semejante plataforma política, la campaña de Santos tenía que hacer agua. Por eso vino la crisis en abril de 2010, fecha del correo electrónico en cuestión.

L I. Cuando usted habla de crisis, ¿está haciendo referencia a la situación dramática de la campaña de Santos, donde las encuestas indicaban que Mockus iba a ganar?

J O G. Había crisis externa e interna. Las encuestas eran dramáticas. Pero internamente la campaña estaba completamente destruida. Era un grupito cerrado, exclusivista, empeñado en deslindarse de Uribe. Gente igualita a la que después conocimos gobernando. La campaña estaba condenada al fracaso. Ahí es cuando Santos hace regresar a JJ por intermedio de Chica. Los contrata para dirigir el gran fraude, el gran engaño a Colombia. Para hacer aparecer a Santos como el “primogénito de Uribe”.

Recuerdo que un día hicieron tapar con telones todas las vallas“rosaditas” de Santos y a los tres o cuatro días apareció el“nuevo” Santos, pero esta vez utilizando los colores del partido de La U –que era el de Uribe-  y repitiendo el discurso uribista. Hasta contrataron a un imitador de voces para que grabara cuñas haciéndose pasar por Uribe e“invitando a votar por Santos”. ¡Santos es taimado!

L I. El estratega político JJ Rendón le aseguró a LOS IRREVERENTES que a él nunca le plantearon ningún financiamiento conseguido por José Obdulio Gaviria¿Por qué Germán Chica escribió en el memorando en cuestión que usted conseguiría aquel dinero y por qué ahora el mismo Chica filtró ese correo, salvo que el periodista que lo publicó tenga interceptada ilegalmente la cuenta del presidente Santos?

J O G. Pues si necesitaban a Pacific Rubiales o a cualquier socio de El Tiempo para financiar algo, no me necesitaron a mi. Seguramente lo hizo directamente Santos. Dos personas -Santos y Chica- cruzaron correos electrónicos en el marco de una campaña y que, evidentemente, dejan entrever  el propósito de violar las leyes electorales. ¿No observa el lenguaje mafioso, conspirativo?  Hablan de “el amigo” como si nombrar a JJ fuera un delito, de buscar plata por fuera de los canales normales, mencionan cifras estrafalarias, ajenas a nuestros topes de financiación en Colombia, etcétera… Le cuento que yo en la fecha del email vi que no había nada que hacer con Santos; opté por atender compromisos internacionales y regresé al país a votar.

Lástima que Santos no aprendió nada de Uribe. Ni siquiera el respeto por las normas de financiación de campañas en lo que Uribe es como un franciscano.

Con ese correo electrónico, nos enteramos ahora que en la campaña de Santos de 2010, se cometieron por lo menos tres delitos adicionales a los que ya conocemos: parece que le pidieron una alta suma de dinero a Pacific Rubiales; que si recibieron un aporte, no lo declararon y que, además, lo habrían movido en el exterior. Como los afiches…

Yo dudo que Pacific Rubiales no haya financiado parte de la campaña de Juan Manuel Santos de 2010 si él les pidió una contribución. Lo que me consta es que hubo una cena para el efecto y que fue muy evidente que Santos no quiso que yo me enterara y, menos, que asistiera. Si ya tenía el designio de violar los topes, él sabe que yo no lo hubiera acolitado.

L I. Hace unas semanas comentó que en efecto usted le había presentado a Juan Manuel Santos un grupo importante de empresarios adinerados que veían con preocupación que no se le diera continuidad a las políticas del presidente Uribe y que esos empresarios se habían mostrado dispuestos a aportarle dinero a la campaña de 2010. ¿En el caso de JJ Rendón, definitivamente usted no tuvo ningún tipo de intervención, buscando la manera para conseguir el dinero para cubrir esos servicios profesionales?

J O G. Ya le dije que yo presenté a Santos con Juan Manuel Lara y los dueños del Grupo Planeta, con los accionistas de Pacific Rubiales y con mucha gente colombiana. A él, a Santos, fue a quien encomendamos la fundación del partido uribista, la U. Nuestros propósitos eran trascendentes. Santos, en cambio, andaba en una cosita personal, codiciosa, lagarta.  Yo no actuaba como lobista, sino con un propósito político. Él, en cambio, nunca se ha cansado de engañar, engañar y engañar.

@IrreverentesCol

Los Irreverentes, 01 de mayo de 2017

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2. Columna/ ¿Paz o subversión institucional?

María Fernanda Cabal

Representante a la Cámara

@MariaFdaCabal

Todo en el Congreso ahora gira alrededor de las Farc. Una nueva perla fue aprobada en primer debate a favor del grupo terrorista, que lejos de intentar construir escenarios reales de paz, está atesorando elementos que lo conduzcan al poder totalitario, burlándose en complicidad con el gobierno de quienes creyeron en el cumplimiento de los acuerdos.

Las Farc tendrán derecho a constituirse en partido político, sin ningún requisito hasta 2.026 con una financiación del Estado que sobrepasa la de cualquier otro y obteniendo adicionalmente un 7% anual de la apropiación presupuestal para el funcionamiento de partidos, con miras a difundir su propaganda comunista y adoctrinar comunidades.         No satisfechos con esto, también se verán beneficiados con la reducción del umbral del 3% al 0.3% del censo electoral, para obtener Personería Jurídica, modificando el Artículo 108 de la Constitución de Colombia, proyecto al que he presentado ponencia negativa.

De otro lado, la Reforma Política Electoral propuesta por el Ministerio del Interior y adelantándose en el Congreso, promete ser la creación de otro monstruo en el allanamiento del tortuoso camino al comunismo que el gobierno Santos disfrazó tramposamente de “paz”. Toda la reforma que el Ministro Cristo califica como una “revolución pacífica a la política colombiana”, está diseñada maquiavélicamente para imponer a las Farc en el poder de Colombia, sin que hayan hecho lo mínimo para merecerlo. Esta nueva reforma contempla reducir la edad para votar de 18 a 16 años, (recordemos que el gobierno se ocupó juiciosamente de impartir la “cátedra para la paz” en todos los establecimientos educativos del país), implementar el voto obligatorio por dos periodos, extender el periodo presidencial a 5 años, eliminar la figura de Vicepresidente, modificar el Estatuto de la Oposición y el financiamiento total de las campañas políticas.

Y como si fuera poco, la Misión de Observación Electoral – MOE está “estudiando” la eliminación de la Registraduría, uno de los organismos que si bien puede ser objeto de mejoras, no debe sustituirse para entregársela en bandeja de plata a las Farc.

Se está planeando también la creación de una “Súper Corte” con poderes omnipotentes que pasará por encima de todos los entes de control. La proyectada Corte especial, contaría con la participación de la Fundación Carter, especializada en “observaciones electorales” como las de Venezuela, cuyo sistema electoral fue calificado por Jimmy Carter como “el mejor del mundo”.                       

El hambre de dominación total no tiene ningún límite y  el encargado de saciarla es Juan Manuel Santos.

(FIN)

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3. Columna/La minería criminal cáncer de la naturaleza 

Por Edward Rodríguez (Representante a la Cámara)

Los temas ambientales en Colombia, han dejado de ser una moda para convertirse en uno de los retos de mayor prioridad tanto de autoridades ambientales, como de los organismos de seguridad que hoy están librando una guerra contra la llamada minería criminal, que se ha convertido en el verdadero cáncer de la naturaleza.

La destrucción de bosques y selvas, para abrir caminos y adentrarse en las montañas y los parajes más inhóspitos de la geografía nacional en busca de oro y coltan, están arrasando con ecosistemas de alta biodiversidad en áreas estratégicas, para enriquecer a unos pocos, creando un verdadero “ecocidio” y causando daños irreversibles al medio ambiente, que atentan contra la vida de las comunidades que han visto como se envenenan sus ríos y nacederos de agua potable.

Es la realidad de un negocio que se convirtió en el nuevo recurso de las mafias y grupos de Bacrim, que operan de manera clandestina en lugares alejados para extraer oro. Actividad que hoy se presenta como el negocio lucrativo más próspero a la hora de obtener ganancias, y menos peligroso a la hora de enfrentarse a las autoridades, que siguen buscando fórmulas para atacar la minería criminal que se enseñorea en 267 municipios de 21 departamentos como el Chocó, Cauca, Nariño, Antioquia, Caquetá, Guainía y Amazonas, entre otros.

En ese sentido quiero llamar la atención a los ministros de Ambiente y Energía, para que le den prioridad a la aprobación de los proyectos de ley que actualmente se están tramitando en el Congreso de la República, que buscan proteger el desarrollo de la minería legal y perseguir a las mafias que están detrás del negocio de la explotación criminal de los recursos mineros, para de esta manera judicializarlos a través de la tipificación del delito de “ecocidio”.

El país no puede dejarse amedrentar por las presiones y las amenazas de las mafias que se lucran de la explotación ilícita de minerales para frenar los proyectos de ley que buscan poner en cintura a las bandas criminales que siguen arrasando a su paso con nuestros recursos naturales. La ciudadanía y los mineros tanto artesanales como industriales que vienen desarrollando su actividad minera de manera legal, deben gozar de la total protección a su actividad y no pueden terminar como las víctimas de los grupos criminales que quieren adueñarse del sector de la minería a sangre y fuego, convirtiendo grandes extensiones del país en tierra de nadie para mantener su forma de enriquecerse, destruyendo la biodiversidad y el futuro de las nuevas generaciones.

Sí queremos de verdad parar la devastación de los recursos y el deterioro de nuestros ecosistemas, el país debe hacer cumplir la legislación existente, construir nuevas leyes para combatir la minería criminal y penalizar con correctivos ejemplarizantes a los infractores, no se puede seguir persiguiendo a los pequeños mineros artesanales que sobreviven de la labor milenaria de arañar la tierra en búsqueda del sustento para sus familias, mientras las bandas criminales (Bacrim), se mueven en el negocio como "Pedro por su casa". 

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Publicado en Politica

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