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COLOMBIAN NEWS

29 de abril de 2017

1.     La muerte del pensamiento

2.     Mesa con el ELN, pantano pestilente

3.     Adiós patria querida

4.     ¡Ojalá Maduro hablara!

5.     Las FARC deberían ser juzgadas en Estados Unidos: senador Marco Rubio

6.     Venezuela: le Parlement européen dénonce la répression

7.     El lado obscuro del New York Times

La muerte del pensamiento

Por Darío Ruiz Gómez

29 de abril de 2017

El derrumbe de los valores de una sociedad constituye  la muerte de la cultura y la muerte del pensamiento pues los bárbaros  llegaron dentro del Caballo de Troya del conformismo y  la pusilanimidad de la llamada intelectualidad “progre”, de la clase política, de las cortes de justicia que les abrieron las puertas. Su victoria  incluye  la vejación de los antiguos dueños del poder  para que el efecto catártico “revolucionario” cumpla su tarea de arrasar hasta el más ínfimo  resquicio  de lo que fue la presencia civilizadora  de una estética, el florecimiento de un pensamiento libre, la vigencia necesaria de un libro como memoria de la responsabilidad intelectual.  Cuba y Venezuela lo comprueban. Es el rencor de los resentidos mediocres. Es, como lo estamos viendo en Colombia el sometimiento mediante la ignorancia y la miseria  de quienes, supuestamente  se quiere redimir, “dar voz”,  y con la idea perversa de nivelar socialmente por lo bajo, la entronización de la ordinariez, de la vulgaridad como  supuestas “estéticas populares”. Del bárbaro, no olvidemos, proviene  la barbarie. O sea la crueldad inaudita a que puede llegar un ser civilizado alienada su conciencia  por el totalitarismo político.

Nadie de nuestra izquierda congelada esperaba que la oposición venezolana estallara de la manera tan heroica en que lo está haciendo para poner en evidencia ante los ojos del mundo los extremos a que puede llegar un caricaturesco y criminal dictador como Maduro: hambre real, miseria real, ausencia real de salud pública, feroz persecución del pensamiento libre y toda esta tétrica parafernalia a nombre del socialismo del siglo XXI, cuando en realidad  lo que se ha dado es el enriquecimiento obsceno de una minoría de militarotes, de empresarios  que se aprovecharon de estas circunstancias para aumentar sus ganancias. Un Estado narcotraficante en todos sus delineamientos, asilo del terrorismo iraní. No el comunismo como lo pregonan sino un fascismo enfermizo.

Me preguntaré siempre, cómo, personas  civilizadas cerraron los ojos ante esta barbarie que ha llevado al hambre y la miseria al pueblo venezolano. Recuerdo a una famosa periodista bogotana aseverar cuando estallaron las luchas estudiantiles  que “no había que temer por el régimen de Maduro pues eran estudiantes de clase media y que además –óigase bien.- estaban instigados por Uribe”. ¿No constituye una página negra en nuestra historia el oprobio de la Cancillería al entregar cobardemente a la policía secreta  los dos estudiantes venezolanos asilados en Colombia?

La ausencia de solidaridad  de nuestra clase política con el sufrimiento del pueblo venezolano pone de presente la presencia  de una clase dirigente provinciana, egoísta,  capaz de colocar en peligro inminente las pocas conquistas de nuestra  democracia  ya que Venezuela  ha terminado por constituirse  en el espejo a través del cual  estamos comprobando  el fracaso de nuestro proyecto de nación , la muerte del pensamiento, la misma sordidez de algunos  empresarios, esa perversión de igualar  por lo bajo en la inequidad y no de crear ciudadanos libres,  que ha conducido en Venezuela  al hambre, a la humillación, a  esta barbarie impulsada por los corruptos a quienes  sólo interesan sus ganancias, amparados por unas leyes económicas inhumanas.

Bárbaros ilustrados incapaces de entender las responsabilidades de la civilización y la cultura. Timochenko y sus huestes han tomado el partido que era de prever: continuar identificándose  con la barbarie. ¿Cuál será el camino que va a escoger una clase política, empresarial, una intelectualidad capaz de oponerse con la Razón a esta grave amenaza? Ya que es en este punto, precisamente,  donde debemos elegir entre la libertad o la servidumbre.      

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Mesa con el ELN, pantano pestilente

Por Libardo Botero Campuzano

Periódico Debate, Bogotá

http://periodicodebate.com/index.php/opinion/columnistas-nacionales/item/15026-mesa-con-eln-pantano-prestilente

28 de abril de 2017

Un olor pestilente emana de la mesa de negociaciones con el Eln. Mientras los terroristas arrecian sus acciones violentas, desde atentados contra oleoductos hasta secuestros, sin dejar de asesinar uniformados de la fuerza pública, el gobierno prosigue sus pláticas en Ecuador, dejando inocuas constancias, que más que expresar su indignación y repudio son apenas muestras de su degradación y pusilanimidad.

Desde fines de marzo del año pasado, cuando en Caracas se promocionó el acuerdo entre el gobierno y esa agrupación, para desarrollar lo que llamaron la “fase pública” de negociaciones, quedó claro que la guerrilla tenía la sartén por el mango y el gobierno mentía. Para ambientar el inicio del proceso sin que el Eln renunciara al secuestro, ni a la extorsión, ni a los atentados contra la infraestructura, ni a ninguna de sus prácticas criminales, urdieron las “partes” la trama de la devolución de un secuestrado, Ramón José Cabrales. El ministro del interior, Juan Fernando Cristo alabó el “gesto humanitario” de los plagiarios, auspicioso de los diálogos, cuando al otro día el señor Cabrales reveló que lo habían liberado solo porque su familia había cancelado la gruesa suma de dinero exigida por sus raptores. Periodistas connotados, publicaron por entonces la lista de los secuestrados que el Eln mantenía en su poder.

Mayúsculo fue el sainete. El presidente Santos en televisión, les prometió a los colombianos, la misma noche del evento de Caracas, que la fase de negociaciones solo se iniciaría en Ecuador “tan pronto queden resueltos unos temas humanitarios, incluido el secuestro. Para el Gobierno NO es aceptable avanzar en una conversación de paz con el ELN mientras mantenga personas secuestradas”. Monstruosa mentira. Al otro día, todavía en Caracas, los cabecillas elenos en rueda de prensa, declararon que lo pactado era que esos puntos hacían parte de la agenda convenida y se discutirían en la mesa misma, no un compromiso previo.

Para instalar la mesa de negociaciones en Quito, a principios de enero de este año, se arregló una comedia similar, con la liberación del ex congresista Odín Sánchez. La realidad la conoció el país por boca de la misma familia: tuvieron que pagar una suma de miles de millones pesos para rescatarlo. ¿Podría concebirse mayor cinismo de parte del gobierno, cuando, en esas condiciones, invitaba -como lo hizo Juan Camilo Restrepo, jefe de la delegación gubernamental, el día de apertura de la mesa-, “al ELN a darle hoy la mejor noticia a los colombianos con su renuncia pública al secuestro", a sabiendas de que no iban a hacerlo, porque así estaba pactado? Lo que estaba santificando con la instalación de la mesa era la autorización monda y lironda a los bandidos de proseguir con su accionar criminal. Revestido todo de una falaz retórica, aquella de “negociar en medio del conflicto”, malhadada tesis cuya autoría cada uno adjudica al contrario, pero ambos aceptan sin atenuantes.

Hace poco más de dos semanas concluyó el primer “ciclo” de negociaciones, luego de tres meses de pláticas estériles, táctica en la que son duchos los elenos. Los “avances” divulgados son meras baboserías. En cambio, durante todo este tiempo el Eln no ha hecho más que recrudecer sus atrocidades, sobre todo los secuestros, en un rosario interminable y desafiante, para doblegar más la voluntad claudicante del gobierno. La sociedad está exasperada, hasta la coronilla, con la avilantez de la pandilla criminal.

Entonces, de nuevo, en un susurro inaudible, con cara de ruego, el ex ministro Juan Camilo Restrepo a través de Twitter, se quejó por los desafueros de la banda terrorista, pero sin suspender las negociaciones ni condicionarlas, claro está. Las actividades “asociadas” al secuestro, asegura Restrepo, son “indefensables”, prohibidas por el DIH que los elenos “dicen respetar”, vía por la cual “se alienan más de opinión publica” (!!) (sic). Cuando uno esperaba que, por tanto, exigiría la renuncia a semejante atrocidad para seguir dialogando, el ex ministro les lanza este salvavidas de antología: “La congruencia o incongruencia entre lo que dice el ELN y lo que hace, se medirá en adelante en si renuncia o no al secuestro.” “En adelante”, quién sabe cuándo, cuando ellos digan…

Envalentonados ante tanta flojera y cobardía oficial, los cabecillas del Eln, por enésima vez, han tenido la desfachatez de defender sin pudor el secuestro y la extorsión, de manera descarnada y provocadora. En una serie interminable de trinos en Twitter, descargaron la semana pasada toda la hiel de su doctrina feroz. Amparados en el “sagrado derecho a la rebelión” (que ya el acuerdo con las Farc consagró y ha sido elevado a norma supraconstitucional), alegan que pueden apelar a los medios que sea para sacar triunfante su proyecto. Con altanería proclaman que no reconocen ni respetan nuestras leyes, pues ellos tienen las suyas, que los autorizan a semejantes tropelías. “Ejerciendo el derecho a la rebeldía, el ELN desconoce la legislación colombiana; así mismo el ELN tiene su propia legislación.” No andan descaminados, presumiendo que en un futuro cercano lograrán, como las Farc, elevarlas a disposiciones superiores, fuente suprema de interpretación de nuestra misma degradada Carta Política.

En cuanto a la extorsión y el secuestro, su óptica es aterradora pero simple: “Como rebeldes los Elenos y las Elenas nos sentimos con el derecho de financiar nuestras actividades revolucionarias”, como sea. Por tal razón, revistiendo su crimen de una aureola de reivindicación social, se reafirman: “El ELN seguirá financiando sus actividades en parte, con la tributación de quienes han amasado sus capitales, explotando al pueblo.” “El ELN seguirá exigiendo tributación a quien recurra a prácticas ilegales como corrupción (estafa, robo al erario público), narcotráfico, etc.”. O a quien no recurra a esas prácticas, igual da, pensamos nosotros, mirando sus víctimas. Para concluir con esta confesión, tan comprometedora para el gobierno: “El tema de las retenciones y otros asuntos que son modalidades o prácticas de las partes, es el quinto punto de la agenda bilateral acordada”, no una condición previa para los diálogos, y punto. No jodan más.

Brutal. Ni las consideradas palabras de Juan Camilo Restrepo, ni algunas forzadas críticas de juristas tan próximos al pensamiento de los “rebeldes”, como Rodrigo Uprimmy que ve como “esperanzadoras” ciertas actitudes de los terroristas, pero les señala que no solo el secuestro está prohibido en el DIH bajo la figura de “toma de rehenes”, sino que en la legislación internacional y el Tratado de Roma se contempla como crimen de guerra, lograrán echar atrás lo que ya está pactado: ¡que pueden seguir plagiando y extorsionando, mientras dialogan “en medio del conflicto”, dizque buscando “dinámicas y acciones humanitarias” que nos libren del secuestro y la extorsión! Con la seguridad de que todo será perdonado, indultado y amnistiado al final, cual ha ocurrido con las Farc.

Víctima de sus inconsecuencias, dobleces y vanidades, el gobierno está atrapado y sin salida en esa pocilga apestosa. El acuerdo con las Farc lo han tomado sus compinches del Eln no como el tope de concesiones de Santos, sino la base para nuevas entregas. Una banda menor, pero más astuta y delirante, aspira a mayores y más graves concesiones. Juegan con los aprietos de su contraparte. El Nobel de Paz obra a su favor, pues impele a Santos a franquearles el paso, cualesquiera sean las exigencias, para no aparecer torpedeando la “paz”. El corto tiempo que le queda en ejercicio al primer mandatario es otra desventaja que los elenos no desaprovechan para exprimirlo. Un fracaso de los diálogos con el Eln, por otra parte, impactaría negativamente la opinión pública y las posibilidades de los paniaguados del gobierno en los comicios de 2018, pensarán ellos (aunque, como sucedió con las Farc, la firma de un esperpento no engatusa fácilmente a la gente, colegimos nosotros).

Así las cosas, el final de esta tramoya no está del todo claro. Aunque lo previsible sea que, dada la docilidad y blandura del gobierno las negociaciones prosigan y los terroristas coronen sus ambiciones más exaltadas, conociendo la naturaleza desorbitada y delirante de esta pandilla, con pretensiones tan descomunales como desbordadas, no es descartable que el día de mañana todo vuele hecho trizas. Por ahora, para desgracia de los colombianos, la escena de la entrega, en medio del accionar criminal de la banda, prosigue sin novedad. Sea cual sea el desenlace, para lo que tenemos que prepararnos los colombianos, sin la menor duda, es para dar al traste el próximo año con el régimen que propicia tan despreciable componenda.

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Adiós patria querida

Por Rafael Uribe Uribe

La Crónica, Medellín

Correo  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.

1 de mayo de 2017  

No me tocará, pero si a mis hijos y nietos,  llegar a lo que hoy vemos en el espejo que no hemos querido mirar, Venezuela. Algunos de ellos, ignorantes de lo que al país espera, se dejaron convencer de la “pedagogía por la paz” divulgada en la universidad, pero recordarán con dolor esta Crónica cuando deban salir a la calle, exponiendo sus vidas, en busca del regreso a la democracia que contribuyeron a entregar dándole el si al presidente más corrupto y mitómano de la historia de Colombia.

Me apena por ellos; me apena la mirada perdida de nuestra clase dirigente pensando que “aquí no pasa nada” como tantas veces lo hemos martillado en este foro; me apena ver generales de nuestro glorioso ejército nacional genuflexos y pasando de agache sobre los héroes que brindaron su vida por defender la nuestra,  comprados por la Prima de Fidelidad que no pasa de ser una infamia más de la mermelada esparcida por Santos sobre la inmunda tostada de la entrega de la patria.

Me duele la actitud del partido que mi abuelo sacó del ostracismo y perseguido, a costa de grandes sacrificios para él, su familia, y por el cual entregó una vida gloriosa que aún se recuerda y admira después de cien años de su martirio, vendiéndose a los intereses oscuros del marxismo leninismo.

Me duele también que un grupo de siete mil malhechores, supuestamente establecidos en las zonas de recreo que se convertirán en los “pueblitos de paz”, fiel copia de un San José de Apartadó magnificado, asesorados por rábulas extranjeros y alcahueteados por un gobierno entreguista y mentiroso, hayan logrado dominar el parecer de casi cincuenta millones de compatriotas para castrar un Congreso otrora soberano; sustituir a su amaño la justicia arrinconando en el cuarto de San Alejo a nuestras Cortes; determinar que puede o no legislarse; alcanzar la asignación de diez billones de pesos anuales para “sus proyectos”; conseguir gratis diez millones de hectáreas para una reforma agraria desastrosa y que, los planes de desarrollo del país, solo puedan adelantarse bajo sus proyecciones.

Me aterra que la ONU se haya tragado el cuento de la dejación de las armas recibiendo solo siete mil, cuando el agraciado don Timo sale a afirmar que faltan 900 caletas como la recientemente incautada. Si así fuere, quedarían en el aire más de 50.000 armas fuera de explosivos y otros elementos de destrucción.  Me preocupa la denuncia del gobernador del Amazonas venezolano y de Corina Machado sobre la permanencia en su territorio de 4.000 miembros activos de las Farc con posesión de armamento pesado, incluyendo posiblemente misiles rusos. Quedan pendientes, desplazándose como Pedro por su casa, los milicianos estimados en más de 7.000.

Me sorprenden las 188.000 hectáreas de coca reportadas por los Estados Unidos, las cuales solo podrán ser erradicadas voluntariamente con el consentimiento de las comunidades que las mismas Farc manejan.

 En nuestro país, al parecer ya sin capacidad de asombro, pasamos de agache ante una reforma electoral donde para la oposición, que son solo ellos, se eliminan los umbrales, regalan “curules de paz”, emisoras, Tv, prensa y copiosos recursos económicos y facilidades que ningún otro partido tiene.

El Rincón de Dios

“Vengan, volvamos al Señor: él nos ha desgarrado, pero nos sanará; ha golpeado, pero vendará nuestras heridas. Después de dos días nos hará revivir, al tercer día nos levantará, y viviremos en su presencia. Esforcémonos por conocer al Señor: su aparición es cierta como la aurora. Vendrá a nosotros como la lluvia, como la lluvia de primavera que riega la tierra.” Os 6, 1-6 – Amén.

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¡Ojalá Maduro hablara!

Por Cristina de Toro

El Colombiano, Medellín

http://www.elcolombiano.com/opinion/columnistas/ojala-maduro-hablara-MB6407592

28 de abril de 2017

¡Ojalá Maduro hablara! Siempre es que el señor Juan Manuel Santos nos cree bastante más tontos de lo que realmente somos. Porque hay que aceptar que algo de eso tenemos, de lo contrario, no estaría él de presidente de este país.

Atreverse a aseverar que él le dijo a Chávez, en sus propias narices, que su Revolución Bolivariana había fracasado, no solamente supera todos los límites de la desfachatez, sino que es un acto de inmensa cobardía hacer ese tipo de afirmaciones cuando el otro, por obvias razones, no puede defenderse.

Por fortuna aquí ya no le “comemos cuento” a Santos, conocemos de sobra su propensión a la mentira y estamos habituados a su desvergüenza y a esa tendencia morbosa que tiene de desfigurar y engrandecer la realidad. Sabemos que todo lo suyo es “histórico”, “como nunca antes”: ¡grandioso! Tampoco nos sorprende ya la soberbia con la que exhibe ante propios y extraños la magnificencia de su gestión de gobierno (sin importarle que el 80 por ciento de los colombianos la desapruebe), ni el desparpajo con el que fantasea en el exterior sobre su dichoso proceso de paz, ese adefesio del que no sabe uno qué es más peligroso, si el aciago contenido de las 310 páginas o la manera engañosa y chapucera como lo están implementando. Pero, haber tenido la osadía de decir que él advirtió a Chávez del descalabro de su Revolución Bolivariana, traspasa todas las fronteras.

Si reaccionó Maduro como reaccionó, que no era el directamente aludido, imaginan ustedes, amables lectores, conociendo como conocimos al temperamental, grosero y lenguaraz “hijo” de Bolívar, ¿cómo hubiera reaccionado ante la más elemental crítica a su Revolución Bolivariana?

Más se hubiera demorado Santos en pronunciar esas palabras que el “comandante” Chávez en mandarlo a freír espárragos y el mundo entero en enterarse. Yo pienso que las cosas fueron, precisamente, al revés. El señor Santos, para poder conseguir sus objetivos, para poder contactar a los narcoterroristas de las Farc que vivían cómodamente guarecidos en ese país, no solamente lo nombró garante del proceso de paz, sino que, sin duda alguna, se deshizo en toda clase de alabanzas para con él y su Revolución.

De allí, ese grado de melosería y adulación que mantuvieron por años los “nuevos mejores amigos”, y ese silencio vergonzoso y cómplice con el que admitió la brutalidad de ese gobierno y del de su tosco heredero.

Pero, claro, como su proceso de paz ya está lo suficientemente cocinado y la caída de Maduro es casi que inminente, el traidor salió al ruedo y le asestó su puñalada trapera. El título de Nobel de Paz no le permitió seguir de espectador pasivo de las atrocidades que están viviendo nuestros hermanos venezolanos, y se vio obligado a unirse al coro de protesta internacional.

Sin embargo, esas palabras le saldrán muy caras y tendrá que asumir no solo el costo de su traición, sino también el de haberse alineado por tanto tiempo con esa caterva de malandros. Santos está nuevamente en manos de Maduro y amordazado con el chantaje de que van a destapar todas las porquerías que hay tras el proceso de paz.

¡Ojalá Maduro hablara! Definitivamente, como bien dijo Eric Hoffer: La gente que muerde la mano que los alimenta normalmente lame la bota que los patea.

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Las FARC deberían ser juzgadas en Estados Unidos: senador Marco Rubio

Oiga Noticias, Bogotá

27 de abril de 2016

Marco Rubio, ex precandidato presidencial y senador del Partido Republicano de Estados Unidos, aseguró que de encontrarse bienes de los terroristas en Estados Unidos, podrían ser juzgados por la justicia norteamericana. Además, se refirió a la fortuna de las FARC de la que habla el diario británico The Economist.

Rubio dijo que “si esos bienes están en Estados Unidos, deben ser parte de las sanciones que existen contra los violadores de derechos humanos y las FARC es un grupo que violan los derechos humanos. Si se puede conseguir el dinero que estaba invertido en Estaos Unidos o en otros países yo creo que ese dinero se debe devolver a las víctimas de las FARC”.

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Venezuela: le Parlement européen dénonce la répression

Le Figaro, Paris

Avec Afp

27 avril 2017  

Le Parlement européen a dénoncé aujourd'hui la "répression brutale" au Venezuela, secoué par une vague de manifestations de l'opposition au cours desquelles une trentaine de personnes ont été tuées depuis près d'un mois. Dans une résolution adoptée à une très large majorité, les eurodéputés réunis à Bruxelles "condamnent vigoureusement la répression brutale exercée par les forces de sécurité vénézuéliennes, ainsi que par des groupes armés irréguliers, contre les manifestations pacifiques".

Les eurodéputés ont également appelé le gouvernement de Caracas à lancer une enquête sur les circonstances dans lesquelles la trentaine de personnes ont été tuées et de juger les responsables, mais également de garantir le droit de manifester. La résolution, approuvée par 450 votes (35 contre et 100 abstentions), a été soutenue par les principaux groupes politiques au Parlement européen. Le Venezuela est secoué depuis début avril par une vague de manifestations hostiles au président socialiste Nicolas Maduro. L'opposition veut obtenir son départ avant la fin de son mandat en décembre 2018, et exige des élections générales anticipées, faute d'avoir pu organiser un référendum révocatoire comme elle le souhaitait.

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El lado obscuro del New York Times

 Por Julián Schvindlerman

The Times of Israel, Jérusalem

http://blogs.timesofisrael.com/first-barghouti-then-khaled/

 27 de abril de 2017

Este par de semanas ha sido realmente muy bueno para la propaganda palestina. Primero, el New York Times promovió en su página de opinión a Marwan Barghouti, un terrorista condenado a cinco cadenas perpetuas por cargos de asesinato a israelíes. Luego, la alcaldía de Barcelona invitó a la legendaria terrorista palestina Leila Khaled a disertar allí.

La decisión del New York Times de dar tribuna a Barghouti y presentarlo como un “líder y parlamentario palestino”, ocultando toda información relativa a su pasado terrorista y dando por ciertos los alegatos de un militante encarcelado, marcó verdaderamente un nuevo punto bajo en la históricamente problemática relación de los medios de prensa con Israel. Esa determinación, sin embargo, armonizó con la psicología editorial del diario y su oscuro pasado. Tal como Laurel Leff ha documentado en su soberbio libro Buried by the Times: The Holocaust and America´s Most Important Newspaper, este influyente medio ofreció una muy pobre cobertura del genocidio de los judíos europeos durante la Segunda Guerra Mundial. Presumiblemente, los dueños judíos del diario, las familias Och-Sulzberger, actuaron así por temor a que el diario fuese acusado de ser un medio parcial pro-judío. Hasta tal punto minimizó el Times los trágicos hechos ante sus lectores que en su centenario, en 1996, debió ofrecer una disculpa (bastante lacónica) por ello: “El Times durante mucho tiempo ha sido criticado por groseramente infravalorar el Holocausto, mientras que éste tenía lugar. Los recortes del diario muestran que la crítica es válida”.

Tras publicitar a Barghouti de esta manera escandalosa, el NYT se vio forzado a publicar una aclaración. Con el título “Un autor de opinión omite sus crímenes, y el Times lo hace también”, la editora pública Liz Spayd colgó una explicación online del editor de opinión Jim Dao al respecto. Curiosamente, la propia señora Spayd comenzó su nota a la defensiva: “Marwan Barghouti es una figura política inusualmente popular entre los palestinos, especialmente para un hombre detrás de las rejas. Él es un líder carismático que ha escrito tres libros y durante muchos años ha comandado una presencia fuera de lo común más allá de la prisión israelí donde cumple su condena. Se le dio cinco años consecutivos a perpetua después de haber sido condenado en un tribunal penal israelí por asesinato premeditado por su papel en ataques terroristas que mataron a cinco personas, junto con otros crímenes”.

Aparentemente, pedir sinceras disculpas no es el fuerte de ese diario.

El siguiente terrorista palestino en recibir un “like” de un sector progresista fue Leila Khaled, invitada de honor a la Tercera Feria Literaria de Barcelona, a celebrarse a mediados de mayo. También conocida como “Feria de literatura alternativa y de izquierdas”, es patrocinada por la alcaldía de Barcelona, la que ya ha colocado carteles con el rostro de la palestina en la vía pública. La visita de Khaled está prevista para el día 14, en coincidencia con el día del Aniversario de la Independencia de Israel. Su reputación la precede. Fue la primera mujer en secuestrar un avión de pasajeros, de TWA con destino a Tel-Aviv, que fue desviado a Siria. Luego secuestró otro avión que se dirigía a Nueva York y alcanzó a lanzar una granada de mano en su interior, la que no estalló. A menor escala que el “Che” Guevara, su imagen de revolucionaria con el kaffiyeh palestino cubriendo sus cabellos mientras empuña un AK-47 ha sido reproducida ad infinitum en grafitis y afiches. Integró el ultra-violento Frente Popular para la Liberación de Palestina. De inclinación leninista, explicaba sus actos en terminología neo-marxista y maoísta. Lo cual posiblemente explique el entusiasmo de Ada Colau, la alcaldesa de Barcelona, del partido de extrema izquierda Podemos, en agasajarla.

Khaled fue quizás la más prominente terrorista palestina, pero no la única. Junto a ella lucharon la también secuestradora de aviones Amina Dahbou, y la que hizo explotar una bomba en la cafetería de la Universidad Hebrea de Jerusalém, Rashida Abhedo. Las hubo anónimas también, como la mujer palestina enferma de cáncer que recientemente intentó contrabandear explosivos desde Gaza en su camino a un hospital israelí, o aquellas jóvenes palestinas violadas por hombres palestinos durante la última intifada para que se vean forzadas a redimir su honor en atentados suicidas contra israelíes. El nacionalismo palestino ha sabido empoderar a sus mujeres… con rifles y granadas, vale decir.

Semejante validación occidental de terroristas palestinos como la recientemente concedida a Marwan Barghouti y Leila Khaled remite a las décadas del setenta y ochenta, cuando el archi-terrorista Yasser Arafat era un invitado de lujo a las Naciones Unidas, al Vaticano y a capitales europeas. Es un doloroso déjà vu, y no será el último.

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Publicado en Politica

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