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América Latina

Uribe: "No quiero ser como Correa" Featured
Sábado, Feb 16 2013

Redacción de DEBATE

Rafael Correa dijo en un mitin que no quería ser como Uribe cuando dejara de ser presidente. En su cuenta de Twitter Uribe lanzó 14 trinos para señalar por qué él no quería ser como Correa.

Mañana domingo serán las elecciones presidenciales en Ecuador. En un mitin electoral anteayer jueves el presidente Rafael Correa, quien busca la reelección a nombre de su partido Alianza País, se refirió despectivamente al ex presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez.

Para responder a la inquietud de qué haría al salir de la presidencia, Correa dijo: “Llegue alguien más de Alianza País o de la oposición (a la presidencia), siempre mi presencia va a ser perturbadora y prefiero retirarme, dejar florecer al resto. Lo que menos quiero ser es un Álvaro Uribe…". Quiso significar que Uribe era un elemento perturbador de su sucesor.

De inmediato el ex presidente Uribe contestó las palabras de Correa, con quien ha mantenido un enfrentamiento constante, desde que una operación militar colombiana dio de baja a alias “Raúl Reyes”, uno de los jefes históricos de las Farc, en territorio ecuatoriano cercano a la frontera con Colombia. Correa rompió las relaciones diplomáticas con nuestro país por un buen tiempo a raíz de ese incidente.

En su cuenta de Twitter Uribe lanzó 14 trinos para señalar por qué él no quería ser como Correa. Criticó su ataque a la libertad de prensa, su condescendencia con los terroristas, sus inclinaciones totalitarias, el crecimiento de la violencia en el hermano país, entre otros asuntos.

Para conocimiento de nuestros lectores transcribimos en su orden la totalidad de los trinos lanzados por el ex mandatario colombiano. Algunos de ellos remiten al lector a la prestigiosa revista The Economist, que acaba de hacer un análisis bastante crítico de las ejecutorias del presidente ecuatoriano.

1 No quiero ser como Correa: The Economist | Ecuador’s election: The man with the mighty microphone http://www.economist.com/news/americas/

2 No quiero ser como Correa: es necesario combatir al terrorismo

3 No quiero ser como Correa: Farc terroristas originaron a paramilitares terroristas

4 No quiero ser como Correa: se discute con el periodista pero no se censura a los medios

5 No quiero ser como Correa: con pánico de inversión privada es insostenible la política social

6 No quiero ser como Correa: la infraestructura que se necesita es inútil e inviable en ausencia de inversión privada

7. No quiero ser como Correa: el debate y el análisis son tan necesarios como el pluralismo participativo

8. No quiero ser como Correa: los amigos de Farc podrían irse tranquilos al extranjero pues ya ayudaron a restablecerla en su crimen y engaño

9. No quiero ser como Correa: los demócratas no deben servir de mentores intelectuales de dictadores

10. No quiero ser como Correa: los impuestos no se derraman por retaliación política sino por equidad y necesidad fiscal

11. No quiero ser como Correa: The Economist | Ecuador’s election: The man with the mighty microphone http://www.economist.com/news/americas/

12No quiero ser como Correa: protesto, me expreso, rechazo que terroristas asesinen y secuestren a nuestros soldados y policías

13 No quiero ser como Correa: inaceptable negociar con terroristas que simulan ser políticos y secuestran y asesinan

14 No quiero ser como Correa: la seguridad no se puede subestimar, en Ecuador hay 20 asesinatos por cada 100 mil hbts., eran 10.Puede ser peor

Gobierno bolivariano devalúa el bolívar Featured
Sábado, Feb 09 2013

Redacción de DEBATE

Lo que presagiaban muchos se hizo realidad ayer viernes. En vísperas de los más grandes carnavales de Venezuela, como ha sido tradicional, el gobierno devaluó el bolívar en un 46,5%. En los últimos cuatro años la caída del valor de la moneda ha sido de 193%, y desde que Chávez está en el poder de 992%.

Mientras el ingreso de los venezolanos se reduce en la misma proporción, y el salario mínimo desciende de 476 a 325 dólares, las arcas públicas se robustecen en el equivalente al 4% del Producto Interno Bruto. Un auténtico despojo a la población para pagar los estropicios del régimen.

La devaluación se produce en un momento crítico. El desabastecimiento es general. No se consiguen productos esenciales como leche, pan, huevos, azúcar, entre otros. Cada que aparece algún producto en los supermercados se producen avalanchas de frenéticos compradores que se disputan a codazos para adquirirlos. Lo único que falta para estar en la misma situación de Cuba es que se implanten las libretas de racionamiento.

Y la inflación no cesa. El promedio mensual de aumento de los precios está por encima del 3%; es decir, en un mes se encarecen más los artículos en Venezuela que en un año en Colombia. Hoy día, además, el 70% de los alimentos son importados.

Todo ello en medio de una bonanza de precios del petróleo espectacular. El barril de crudo está muy por encima de los 100 dólares. En estos últimos años el “boom” de las materias primas ha multiplicado los ingresos de divisas de los países productores. En Colombia ese fenómeno ha provocado la denominada “enfermedad holandesa”: una abundancia de divisas que conduce a la revaluación del peso.

En Venezuela sucede lo contrario. Los expertos atribuyen esa situación paradójica a la caída de la producción petrolera, al derroche de los ingresos de divisas, y a la enorme deuda externa. Esos son los resultados de una política absurda promovida por el chavismo, que ha deteriorado la principal empresa nacional, PDVSA, cuya producción se ha reducido aproximadamente en una tercera parte en los últimos años.

Pese a los altos precios del petróleo las divisas no alcanzan para importar tan altos volúmenes de alimentos y otros artículos, así como para pagar la voluminosa deuda externa, que se acerca al 60% del PIB. Recientemente el gobierno chavista recurrió de nuevo a China por nuevos créditos, que se sumarían a los que ya tiene contraídos, por más de 40.000 millones de dólares, y cuyos pagos devoran las entrañas de PDVSA.

Mientras tanto Nicolás Maduro, escabullendo el bulto de esta grave situación, se trasladó a Cuba en compañía de Diosdado Cabello para llevarle dos vírgenes al moribundo comandante Hugo Chávez. Talvez para que rece por los venezolanos en este trágico momento.

Henrique Carriles, el líder opositor, hace poco acusado falazmente de conspirar contra el gobierno venezolano desde Colombia, en su cuenta de Twitter expresó la desazón de sus compatriotas de esta manera: "A Nicolás Maduro le dan más tiempo al frente y acaba con el país. Se gastaron la plata en campaña, corrupción, regalos en el exterior. ¡Gobierno mentiroso!"

Lunes, Feb 04 2013

 El rojo es un color que despierta grandes sentimientos en Venezuela, como que es el distintivo del chavismo y su partido el PSUV. De allí el mote de “rojos, rojitos” que ellos mismos se adjudican, para diferenciarse de los demás.

Pues bien: para utilizar un símil, el país está “al rojo vivo” como producto de las afirmaciones del que hoy funge como cabeza visible de los “rojos, rojitos”: Nicolás Maduro, vicepresidente de facto de la república bolivariana. Hace apenas unas horas lanzó graves acusaciones contra Enrique Capriles, cabeza visible de la oposición democrática y candidato que enfrentó a Chávez en los comicios de octubre pasado.

Capriles se encuentra de visita en Colombia. Precisamente fue el motivo que adujo Maduro para señalar que se encontraba conspirando contra el gobierno venezolano en suelo colombiano. Así lo indicó: "Las informaciones que nos llegan no son nada buenas, estamos confirmando un conjunto de reuniones que sostuvo... sabemos con quién se reunión, dónde se reunió, conspirando contra el país, contra la paz del país, haciendo negocios".

De inmediato Capriles se pronunció, tanto de viva voz ante medios de comunicación, como a través de su cuenta de Twitter. Explicó que efectivamente se encuentra en Colombia reuniéndose con amigos como Felipe González, ex jefe del gobierno español y prestante figura del PSOE. Y arremetió contra Maduro a quien devolvió el calificativo de traidor. "Conspirador y traidor es el Sr. Maduro que recibe órdenes del Gobierno cubano y regala el dinero de nuestro Pueblo en el exterior", trinó primero, para luego agregar: "Conspirador y traidor es el Sr. Maduro que no se gobierna a sí mismo sino hace lo que Raúl Castro le ordena".

Nunca Capriles había utilizado una retórica tan directa y vehemente. Se ha caracterizado por una mesura que algunos prefieren considerar debilidad. Pero ahora las cosas han cambiado. Ante los dardos recibidos, que han sido tomados por líderes opositores como parte de una campaña electoral adelantada de Maduro ante unas eventuales nuevas elecciones presidenciales, Capriles no ha dudado en responder colocando una banderilla en el lomo de su acusador: "Le quedó grande el cargo al Sr. Maduro! Sigue vociferando para tapar su incapacidad, así son los mediocres, gritones!"

Armar conspiraciones a cada momento es una constante del chavismo. Ya se ha perdido la cuenta de las denuncias ficticias contra numerosas personas, venezolanas o extranjeras, desafectas al régimen chavista. La credibilidad en tales artimañas es escasa. Sin embargo cumplen su cometido ante las bases de “rojos, rojitos”, tratando de galvanizar su lealtad, a la vez que infligen daño a la contraparte.

El ex presidente colombiano Álvaro Uribe ha sido objeto de permanentes acusaciones, tanto de Chávez como de otros funcionarios de su gobierno. Hace apenas unos días Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, adjudicó a Uribe un supuesto complot para atentar contra la vida de Maduro y de él mismo. La calumnia se desvaneció rápidamente, por lo absurda. Solo mereció del ex presidente colombiano un lacónico e irónico trino en Twitter: “Inmaduras y Descabelladas acusaciones del chavismo, por infames y mendaces, no merecen respuesta”.

Con la incertidumbre sobre la salud de Chávez y su regreso a Venezuela, como sobre su capacidad para ejercer sus funciones presidenciales, y por tanto, con el telón de fondo de unas posibles elecciones para reemplazarlo, el ambiente político venezolano está y va a estar caldeado por un buen tiempo. Al rojo vivo. 

 

 

 

 

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